Putul Rani

“Antes no podíamos encontrar un pez. Ahora capturamos entre cuatro y cinco peces al día”.

Bangladesh

Putul Rani es una defensora apasionada de la conservación del sábalo hilsa, el pescado nacional de Bangladesh. Ella es la secretaria general de un grupo de conservación del sábalo hilsa en el remoto pueblo pesquero de Kalapara (Patuakhali), en el sur del país.

“Si la madre sobrevive, podemos salvar millones de sábalo hilsa para la próxima generación”, dice Putul, cuyos medios de subsistencia familiar dependen de la pesca.

Este grupo de 30 miembros anima a los miembros de la comunidad a proteger las poblaciones frágiles de sábalo hilsa.

“Le decimos a las personas que no capturen a los peces inmaduros y madres porque una madre puede poner entre 2,2 y 2,3 millones de huevos si no las capturan”, explica.

El grupo de conservación es uno de los muchos formados y apoyados por el proyecto Enhanced Coastal Fisheries in Bangladesh (Pesca costera mejorada en Bangladesh, ECOFISH) financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, 2014-19). Antes de su participación en el proyecto, el esposo de Putul solía capturar juveniles de sábalo hilsa, especie emparentada con el arenque, a pesar de la veda de pesca anual del gobierno, generalmente durante los meses de septiembre y octubre.

Putul dice que desde entonces ha convencido a su esposo para que no capture peces inmaduros. Desde que comenzó el proyecto en 2015, Putul ha notado que las capturas han aumentado.

“Antes pasábamos todos los días en el río, pero no podíamos encontrar un pez. Ahora capturamos entre cuatro y cinco peces al día”.

Para ayudar a los pescadores a obtener ingresos durante el período de prohibición de pesca, el proyecto ha capacitado a miembros del grupo de conservación del sábalo hilsa en actividades alternativas de generación de ingresos. Putul cría tilapias y carpas en su estanque piscícola familiar y cultiva hortalizas, como batata, frijoles, rábanos y tueras, para obtener alimentos e ingresos adicionales.

“El cultivo de peces y hortalizas aporta felicidad a mi vida”.

Esta heroína de la alimentación planea continuar con este planteamiento, con la esperanza de sacar a su familia completamente de la pobreza mientras promueve la sostenibilidad en su país.

Atrás