Samar Ibrahim

“Ha habido cambios en mi vida y en la vida de las mujeres trabajadoras. Los ingresos son si duda más altos ahora. Sucede algo nuevo todos los días”

Egipto

Samar Ibrahim El Askary solía trabajar en una planta de exportación de cítricos y uvas en Egipto. Ahora es jefa de equipo en un proyecto diseñado para reducir las pérdidas de alimentos mientras genera ingresos nuevos de la cosecha de tomate abundante del país.

“El trabajo aquí está bien y va bien”, dice Samar, que proviene de Abu El Matamir, Janaklis. Admite que tuvo que acostumbrarse a pasar mucho tiempo bajo el sol después de trabajar en un lugar con aire acondicionado.

“Ha habido cambios en mi vida y en la vida de las mujeres trabajadoras. Los ingresos son si duda más altos ahora. Sucede algo nuevo todos los días”.

Este nuevo puesto de Samar fue posible gracias a una actividad de la FAO sobre el procesamiento de tomates desecados, que forma parte de una iniciativa más amplia destinada a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos e impulsar el desarrollo de la cadena de valor agrícola en Egipto.

Egipto produce entre 8,5 y 9 millones de toneladas de tomates anualmente y más de la mitad están completamente estropeados o parecen estar dañados para cuando llegan a los consumidores.

Después de ser formada, Samar, a su vez, ha capacitado a otras mujeres. Samar dice que muchos de los trabajadores dependen completamente de los ingresos del proyecto de procesamiento de alimentos. Todos, dice, han aprendido conocimientos sobre el procesamiento de alimentos nuevos que pueden usar en casa.

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