FORO DEL SECTOR PRIVADO

GRUPO DE TRABAJO PARA EL COMERCIO AGRÍCOLA


 

DOCUMENTO DE REFERENCIA

COMUNICADO DE RECOMENDACIONES



Documento de referencia

Este documento, elaborado por el Foro Económico Mundial, es una recopilación de notas y referencias a publicaciones pertinentes para brindar información básica adicional sobre las cuestiones abordadas en el comunicado del Grupo de Trabajo para el Comercio Agrícola.

Trabajando para atenuar la pobreza y el hambre

Objetivos fijados para atenuar la pobreza y el hambre

El Banco Mundial estima que 1 200 millones de personas (22% de la población mundial) vive actualmente con menos de USD 1 por día1. En los 20 países más ricos del mundo, los ingresos medios son 37 veces superiores a los ingresos medios de los países más pobres y esta brecha se ha duplicado en los últimos 40 años2. Durante la Cumbre del Milenio de la ONU, celebrada en septiembre de 2000, más de 150 dirigentes mundiales se comprometieron a reducir de mitad, para el año 2015, el número de personas que viven con menos de USD 1 por día3. Durante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, los representantes de 185 naciones y la Comunidad Europea se comprometieron a trabajar para erradicar el hambre, estableciendo como primer objetivo la reducción de mitad de la cantidad de personas desnutridas para 20154. Según el Banco Mundial, desde 1980 se ha progresado en la reversión de la tendencia a largo plazo de aumento de la pobreza5. Sin embargo, los datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de la ONU indican que pese a que la cantidad de personas desnutridas está disminuyendo en una tasa media de 6 millones por año, esta tasa es muy inferior a la de 22 millones anuales, necesaria a partir de ahora para alcanzar el objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación6.

El papel potencial de la agricultura y el comercio en la atenuación de la pobreza y el hambre

En los países de bajos ingresos, la agricultura emplea a más de 65% de la mano de obra, en comparación con 28% en los países de ingresos medianos y solo 5% en los países de altos ingresos7. Entre 1995 y 1998, la proporción de la agricultura en el PIB representaba un promedio de 36% en los países menos adelantados, frente a 8% en los países de ingresos medianos altos y a solo 2% en los países de la OCDE de altos ingresos8. Setenta por ciento de las personas extremadamente pobres y en situación de inseguridad alimentaria viven en zonas rurales y 85% de las poblaciones rurales trabajan en la agricultura9. Según el informe de la FAO, la agricultura es la actividad económica predominante en las zonas rurales y es crucial para erradicar la pobreza y la inseguridad alimentaria.

Recientes estudios del Banco Mundial y de otras entidades recomiendan que para que se produzca una nueva ola de prosperidad mundial, las negociaciones comerciales garanticen que los países y las personas más pobres del mundo se beneficien con la liberalización del comercio10 11 12.

Un informe de Oxfam coincide en que el comercio es capaz de contribuir considerablemente a reducir la pobreza; después de todo, ayudó a sacar de la pobreza a más de 370 millones de personas en el este de Asia. No obstante, Oxfam denuncia que los países desarrollados gocen de una parte desproporcionada de las ventajas del comercio, mientras que los países en desarrollo aun no han obtenido ganancias notables. En la actualidad, las mayores potencias comerciales del mundo (EE.UU., la UE, Japón y Canadá) abarcan alrededor de 60% del comercio mundial, mientras que los 49 países menos adelantados representan una ínfima y decreciente porción de menos de 0,5%13. La Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad (CIDSE) ha exhortado a que el objetivo de reducción de la pobreza para 2015 sea una meta explícita del trabajo de la OMC14.

Políticas comerciales equitativas

Las políticas comerciales con efectos de distorsión del mercado siguen aplicándose extensamente

La OCDE estima1 que en 2000, la ayuda total a la agricultura aportada por los países miembros asciende a USD 327 000 millones15 (90% en la UE, Japón y EE.UU.16). Esto equivale al 1,3% del PIB total de los países miembros de la OCDE. La OCDE define la estimación de ayuda total17 (EAT) a la agricultura, que comprende diversas medidas directas e indirectas, como el respaldo al precio de mercado, el complemento de ingreso para el productor, el subsidio de servicios generales (educación y formación, inspección, desarrollo de infraestructura) y la asistencia al consumidor. Esta cifra de USD 327 000 millones en respaldo a la agricultura caricaturiza el monto total de las exportaciones agrícolas de los países en desarrollo, de USD 170 000 millones18, y, de acuerdo con el Banco Mundial, es más de seis veces superior a la totalidad de la ayuda para el desarrollo19.

La estimación de ayuda a la producción (EAP), que mide las transferencias brutas de los consumidores y los contribuyentes hacia la ayuda a los productores agrícolas en los países de la OCDE, se elevó, en 2000, a USD 246 000 millones. La Unión Europea se ubicó en primer lugar, con una ayuda a los productores de USD 90 000 millones (38% de los recaudos agrícolas), seguida por Japón con USD 60 000 millones (64% de los recaudos agrícolas) y Estados Unidos con USD 49 000 millones (22% de los recaudos agrícolas).

La OCDE calcula que la ayuda a los productores en toda la OCDE ha disminuido de 39% de los recaudos agrícolas totales (% EAP) en 1986 a 34% en 2000 y la ayuda total (% EAT) de 2,2% a 1,3% del PIB. La diferencia entre la EAT y la EAP corresponde principalmente a los gastos públicos en investigación, ampliación, infraestructura, educación, formación y otros servicios públicos. Sin embargo, las medidas comerciales siguen siendo la forma más importante de ayuda a la agricultura. Según la OCDE, la existencia de medidas no arancelarias, tales como las estrictas reglamentaciones de importación en cuanto a la seguridad alimentaria, al etiquetado y a las prácticas agrícolas sostenibles, han demostrado ser imponentes obstáculos al comercio. Por ejemplo, en 1999, 50% de las exportaciones de India a la UE estaban sujetas a medidas no arancelarias y 25% a dos o más medidas20.

La Ronda Uruguay elaboró una amplia normativa para reducir las políticas con efectos de distorsión del comercio agrícola pero, según el Banco Mundial, la reducción del apoyo nacional, de los subsidios y aranceles a la exportación, al igual que la aplicación de estas reducciones es limitada. Por ejemplo, de acuerdo con la OCDE, el arancel medio mundial sobre los productos agrícolas es aun de 62%, en comparación con un arancel medio sobre los productos no agrícolas de tan solo 4%21. La nueva ronda de comercio convenida en Doha comprenderá negociaciones sobre la agricultura relacionadas con "la mejora del acceso al mercado, la reducción progresiva y posterior eliminación de todo tipo de subsidio a la exportación y la reducción sustancial del apoyo nacional con efectos de distorsión del mercado". A pedido de la UE, este compromiso se realiza "sin perjudicar el resultado de las negociaciones"22.

Ventajas de eliminar las políticas comerciales con efectos de distorsión del mercado

De acuerdo con el Banco Mundial, dando por supuesta una productividad fija, la eliminación de todo tipo de protección de la agricultura en el mundo generaría una ganancia total de casi USD 250 000 millones en 2015 (la estimación no incluye los beneficios adicionales que podrían realizarse eliminando los obstáculos no comerciales). Casi USD 150 000 millones de este monto corresponderían a los países de ingresos bajos y medianos23.

A título de ejemplo, una investigación realizada por la Australian Bureau of Agricultural and Resource Economics (Oficina Australiana de Economía Agrícola y de Recursos - ABARE) concluyó que la liberalización total del comercio del azúcar aumentaría el precio mundial en 40% y que los países en desarrollo exportadores de azúcar obtendrían la mayor parte de los beneficios, a través de un incremento de sus ingresos comerciales. Las ventajas para los consumidores de los mercados desarrollados que actualmente abonan precios extremadamente elevados por el azúcar se repartirían de la siguiente manera: USD 3 000 millones en Estados Unidos, USD 2 000 millones en Europa y USD 1 000 millones en Japón24.

Experiencias de los países en desarrollo

Según el Banco Mundial, los países en desarrollo en general han percibido algunas de las ventajas de la liberalización del comercio manufacturero pero esto no ha sucedido en el sector agrícola. En 2000, los países en desarrollo produjeron el 27% de las exportaciones mundiales de manufacturas, notable aumento en comparación con su porción de 17% en 199025. Sin embargo, entre 1986 y 1997, su porción de exportaciones agrícolas en el mundo disminuyó de 46% a 42 % (incluyendo el comercio dentro de la Unión Europea)26. De todas las regiones en desarrollo, solo la del este asiático y el Pacífico extendió su porción de mercado de exportaciones agrícolas mundiales. África, en particular, registró una baja de 8,6% en 1991 a 3% en 199627.

La Internacional de los Consumidores ha determinado que las experiencias nacionales de liberalización del comercio en los países en desarrollo han sido variadas. Su investigación demuestra que la simple supresión o reducción de los obstáculos comerciales no puede atenuar la pobreza y que la liberalización del comercio no siempre ha beneficiado netamente a los consumidores, en particular a los consumidores pobres o residentes en zonas rurales. Una reciente publicación de la Internacional de los Consumidores utiliza diversos estudios de caso para defender políticas que abran los mercados de los países desarrollados a las exportaciones de alimentos de los países en desarrollo, fomenten la competencia justa en el mercado mundial y pongan a disposición de los países en desarrollo una ayuda técnica28.

Varios informes del Banco Mundial indican que una mayor apertura hacia los mercados internacionales podría traducirse por un deterioro de los ingresos del 40% más pobre de la sociedad, al menos a corto plazo, como resultado de la mayor vulnerabilidad de las personas pobres a las perturbaciones económicas externas29 30. Un reciente informe de Oxfam llega a una conclusión similar en cuanto a las ventajas de extender las oportunidades de comercio agrícola internacional en los países en desarrollo31. Desde que en 1995 entró en vigor el Acuerdo sobre la Agricultura de la Ronda Uruguay, la proporción de exportaciones agrícolas de los países en desarrollo solo aumentó levemente.

Productores más fuertes en los países en desarrollo

Flujos de inversión hacia los países en desarrollo

La Declaración Ministerial de Doha confirma que la cooperación técnica y el desarrollo del potencial son elementos calve de la dimensión de desarrollo del sistema de comercio multilateral32.

De acuerdo con el Banco Mundial, las inversiones privadas extranjeras anuales en los países en desarrollo se han multiplicado por 10 en los últimos 20 años para alcanzar algo más de USD 200 000 millones. Hace 20 años, el monto de los flujos de capital procedentes del Banco Mundial y de otras instituciones multilaterales era similar al de las empresas. Hoy, las inversiones privadas son cuatro veces superiores a los flujos de capital procedentes de las instituciones multilaterales y siguen aumentando. Sin embargo, esto equivale a tan solo alrededor de 0,5% de los mercados de acciones y bonos de los países industrializados. El problema es la distribución desigual - 12 grandes países en desarrollo se reparten 75% del capital y 140 países en desarrollo (incluidos los más pobres) comparten tan solo el 5%33. Además, según la FAO, una muy pequeña parte de este dinero se ha invertido en el sector agrícola. La FAO determinó que el nivel de inversión del sector privado en los países en desarrollo depende en gran medida del entorno económico de los mismos. A este respecto, la inversión pública es un prerrequisito indispensable y un catalizador y complemento para las inversiones privadas, que comprenden principalmente inversiones en investigación e infraestructura34.

El Banco Mundial define un entorno de inversiones sano como aquel que dispone del contexto regulador necesario para establecer empresas y extender la producción, de una infraestructura a favor de la calidad (que comprenda servicios financieros, energía, transportes y comunicaciones) y de una gobernación económica global (tal como la aplicación de los contratos, una fiscalización justa y un control de la corrupción). Ante todo, el informe del Banco determina que estos factores influyen considerablemente en el nivel de inversiones extranjeras en las economías en desarrollo35.

Pese a que las naciones desarrolladas se comprometieron a asignar 0,7% de su PIB a la ayuda para el desarrollo36, la Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD) para la agricultura ha disminuido constantemente desde fines del decenio de 1980, elevándose su monto a solo USD 11 000 millones entre 1995 y 1997, frente a casi USD 13 000 millones entre 1986 y 198837. La AOD total a los países en desarrollo en 2000 fue de USD 53 000 millones38, lo cual equivale a un promedio de 0,2% del PIB mundial.

Tras el Acuerdo sobre la Agricultura de la Ronda Uruguay, se estableció un nuevo proceso de coordinación de la ayuda a los países en desarrollo, denominado Contexto Integrado. Las secretarías de la OMC, de la UNCTAD y del CCI, en colaboración con el personal del FMI, del Banco Mundial y del PNUD, acordaron emplear el Contexto Integrado para la entrega de asistencia técnica relacionada con el comercio, incluyendo el desarrollo del potencial humano e institucional, para respaldar el comercio y las actividades afines de los países menos adelantados. El contexto también tiene por objeto incrementar los programas y las finanzas de estos países, aplicándose a ellos según el caso a fin de satisfacer las necesidades determinadas por lo distintos países menos adelantados en el ámbito comercial39. La Declaración Ministerial de Doha aprueba el Contexto Integral como modelo viable para el desarrollo del comercio de los países menos adelantados40.

Necesidades de inversiones de los países en desarrollo

La FAO estima que brindar las inversiones agrícolas brutas anuales totales necesarias para alcanzar el objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 de reducir de mitad la cantidad de personas desnutridas del mundo para 2015 costaría USD 180 000 millones por año hasta 201541. Son necesarias inversiones sustanciales en infraestructura de comunicación rural, en mejoras y modernización de la irrigación, en un mejor aprovechamiento de las precipitaciones mediante una captura y un uso del agua más sencillo y optimado, en la gestión y mejora de la tierra, en la conservación del medioambiente, en educación e investigación y en la prestación de servicios de salud42.

Las previsiones realizadas con el modelo IMPACT de oferta, demanda y comercio mundial de alimentos del Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias indican que el número de niños desnutridos disminuiría de solo 21%, de 166 millones en 1997 a 132 millones en 2020, de acuerdo con el escenario inicial que incorpora las mejores estimaciones de las futuras políticas e inversiones. Se estima que las inversiones públicas necesarias en irrigación, caminos vecinales, educación, suministro de agua potable e investigación en agricultura, de conformidad con el escenario inicial, se elevarían a un total de USD 579 000 millones de 1997 a 2020, lo cual equivale a inversiones anuales de USD 25 000 millones (las inversiones privadas en agricultura, incluidas en la estimación de la FAO, no figuran en esta estimación). Sin embargo, otro escenario indica que aumentando las inversiones totales de 1997 a 2020 a USD 802 000 millones, o USD 35 000 millones por año, el número de niños desnutridos podría reducirse a 94 millones para 2020, lo cual corresponde a una disminución de 43% con respecto a 1997. Según las estimaciones realizadas con el modelo IMPACT, mediante una liberalización total del comercio agrícola, que comprenda la supresión de todas las subvenciones a la agricultura y de todos los obstáculos al comercio, el mundo obtendría una ganancia de USD 36 000 millones por año, 60% de la cual correspondería a los países en desarrollo43.

Una investigación realizada para la FAO indica que la educación, que es uno de los principales pilares del desarrollo humano y un factor esencial del desarrollo agrícola, es un sector que precisa grandes inversiones. La investigación muestra que la educación primaria y la alfabetización, la formación básica y los servicios de extensión tienen repercusiones positivas inmediatas en la productividad de los agricultores. Un agricultor con cuatro años de educación básica es, en promedio, 8,7% más productivo que un agricultor sin educación. Además, cuanto más elevado es su nivel de educación, mayores son sus posibilidades de incrementar sus ingresos gracias al uso de nuevas tecnologías, y más rápida es su adaptación a los cambios tecnológicos44.

Recientes estudios del Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) sobre las consecuencias de los diferentes tipos de inversiones públicas en la atenuación de la pobreza rural y en el crecimiento agrícola en China e India indican que la inversión en caminos, investigación - desarrollo y educación genera enormes resultados positivos. Por ejemplo, en India, 30 000 dólares de inversiones adicionales en cada uno de estos tres sectores haría que 250 personas se sitúen permanentemente por encima del umbral de pobreza45.

El Banco Mundial ha conferido una alta prioridad a la capacitación de las instituciones, en particular para el cumplimiento de los requisitos de seguridad alimentaria. Un reciente informe alentaba a los países en desarrollo a invertir en instituciones de seguridad alimentaria y en sus competencias ya que pueden desempeñar un importante papel en la mejora de las condiciones de vida mediante progresos en la salud pública nacional, en la producción agrícola y en los mercados de exportación. En la mayoría de los países en desarrollo, menos de 20% de la producción agrícola se destina a un procesamiento industrial, mientras que en los países desarrollados este porcentaje es de 80 o más46. El informe también indica que es preciso invertir para introducir sistemas reguladores y tecnologías, establecer instituciones y formar al personal en seguridad alimentaria y en negociaciones internacionales. El Banco Mundial alentó los enfoques que facilitan la actividad del sector privado y contemplan la cooperación regional a fin de combinar recursos47.

Políticas nacionales

Según la FAO, las experiencias nacionales indican que para que se produzca un crecimiento de la agricultura, deben combinarse un cierto número de factores que permitan saltar los "obstáculos" del sector rural en lo relativo a la infraestructura, los servicios sociales, la tecnología, la infraestructura de marketing, la disponibilidad de créditos de temporada y el afianzamiento de un entorno institucional adecuado. No existe una única fórmula de políticas que se adapte a la diversidad del sector agrícola de los países menos adelantados. Por lo tanto, si bien aumentar la productividad es un requisito esencial común, la naturaleza del incremento de la productividad considerado determinará la combinación de políticas adecuada48.

El reciente informe del Banco Mundial, Global Economic Prospects, describe un contexto para las políticas nacionales de los países en desarrollo. Algunas de las recomendaciones del informe son las siguientes:

- Adoptar políticas de apoyo para absorber toda repercusión del ajuste a los nuevos incentivos comerciales en los pobres y garantizar respuestas a las inversiones.
• Solicitar ayuda externa cuando sea necesario para aplicar los requisitos administrativos de los programas.
• Fomentar el desarrollo de las industrias esenciales para el comercio, tales como los transportes, las telecomunicaciones, el sector financiero y los servicios comerciales, en particular mediante la introducción de políticas reguladoras que, de ser factible, aprovechen la competencia.
• Invertir para actualizar las instituciones del sector público relacionadas con el comercio, entre ellas las aduanas, la administración de programas de devolución de los derechos aduaneros y los organismos de supervisión financiera.
• Garantizar un contexto adecuado de políticas macroeconómicas para generar un entorno de inversiones sólido49.

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) afirma que medidas de reforma agraria diseñadas de modo adecuado pueden incrementar considerablemente la producción de alimentos y los ingresos rurales. Las pequeñas explotaciones agrícolas emplean a más personas por hectárea que las explotaciones de mayor tamaño, lo cual a menudo beneficia a los campesinos sin tierra y a los desempleados. La adquisición de tierras significa que las familias campesinas pueden obtener créditos bancarios que anteriormente se les negaban. La FIDA menciona los ejemplos de El Salvador, donde un aumento de 10% en la cantidad de propietarios de tierras incrementó en 4% los ingresos per cápita, y de India, donde los estados en los que la pobreza disminuyó más rápido son aquellos que introdujeron reformas agrarias. Aun más notables, las reformas agrarias introducidas en China entre 1977 y 1985 transfirieron la producción de grandes a pequeñas explotaciones, lo cual generó un aumento sustancial de la producción agrícola y sacó de la pobreza a millones de familias campesinas50.

La IFPRI sostiene que las políticas nacionales eficaces en los países en desarrollo a favor del crecimiento, de la atenuación de la pobreza y de la seguridad alimentaria deben comprender el mantenimiento de un contexto macroeconómico estable, la promoción de mercados abiertos y competitivos, la garantía de una buena gobernación, de transparencia y de los principios de derecho, la introducción de programas e inversiones que amplíen las posibilidades de todos, en especial de los grupos vulnerables, y el establecimiento de redes de seguridad adecuadas. Es preciso conferir una atención particular al desarrollo rural puesto que tres cuartos de los pobres del mundo dependen directa o indirectamente de la agricultura. Esto exige eliminar las políticas perjudiciales para la agricultura, aumentar las inversiones en salud, educación y capital humano en general, mejorar la gestión de los recursos terrestres e hidráulicos, facilitar la adquisición de tierras por parte de pequeños productores y campesinos sin tierra, promover la mejora de las tecnologías agrarias, de la infraestructura rural y de las empresas rurales no agrícolas y alentar a las organizaciones a incrementar el capital social y la participación política de los pequeños productores y de los pobres. La seguridad alimentaria en los países en desarrollo también exige un crecimiento económico equitativo y el uso adecuado de los alimentos, que depende de la participación de las mujeres, de las inversiones en salud y educación, y de una mejor gobernación51.

Ayuda de transición para menguar el aumento del costo de los alimentos

De acuerdo con la OCDE, la eliminación del apoyo a la agricultura de USD 327 000 millones, por parte de los países miembros en 2000, provocaría un aumento de 12% en los precios de la agricultura52. Por lo tanto, será necesario ayudar a compensar el alza de las facturas alimentarias de los países pobres debido a este aumento de los precios, en particular en los países de bajos ingresos importadores de alimentos.

La Decisión Ministerial de Marrakech, firmada en 1994, estaba destinada a establecer mecanismos para aliviar los efectos negativos del aumento de los precios provocado por el Acuerdo de la Ronda Uruguay sobre la Agricultura en los países menos adelantados (PMA) y en los países en desarrollo importadores netos de productos alimenticios (PDINPA)53. Para ayudar a dichos países durante la transición hacia la liberalización, la decisión proponía cuatro mecanismos de respuesta: ayuda alimentaria, financiación a corto plazo de los niveles normales de importaciones comerciales de productos alimenticios durante el alza de los precios, términos favorables para los créditos a la exportación agrícola y asistencia técnica y financiera para mejorar la productividad y la infraestructura agrícola54.

La investigación de la IFPRI recomienda un enfoque de mejora del bienestar para la liberalización de los mercados en los países ricos, junto a subsidios en efectivo u otros regímenes financieros para indemnizar a los países pobres por el aumento de los precios y la pérdida de las preferencias55.

Consideración de las preocupaciones sociales

La Declaración Ministerial de Doha reafirmó que las disposiciones de trato especial y diferenciado forman parte integrante de los acuerdos de la OMC y convino que todas las disposiciones de trato especial y diferenciado se revisarían para reforzarlas y hacerlas más precisas, eficaces y aplicables56.

Durante la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, la FAO definió la seguridad alimentaria como una situación en la que "todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos para satisfacer sus necesidades nutricionales y sus preferencias alimenticias para una vida activa y sana"57. De acuerdo con la FAO, las políticas que incrementan los ingresos de los pobres, aceleran la productividad agrícola y la producción de alimentos y mejoran la capacidad del país de importar alimentos (reforzando sus posibilidades de ingresos de exportación) son esenciales para enfrentar la inseguridad alimentaria en muchos países en desarrollo58.

La investigación la IFPRI indica que la seguridad alimentaria en general ha mejorado en las últimas cuatro décadas pero que existen regiones y países en situación de riesgo y que algunos sufren de mayor inseguridad alimentaria. El promedio de alimentos disponibles sigue siendo bajo en regiones como el África subsahariana. La malnutrición es muy elevada en el África subsahariana y en el sur de Asia. En los países menos adelantados, la factura alimentaria total se ha mantenido elevada, en un 20%, y muchos países en desarrollo con grandes deudas externas sufren de restricciones adicionales en la financiación de sus importaciones de alimentos59. La IFPRI sugiere definir categorías claras de países que sufren de inseguridad alimentaria y propone distintos cambios posibles en el Acuerdo sobre la Agricultura para tener en cuenta las preocupaciones sobre seguridad alimentaria de dichos países60.

Una propuesta de South Centre y CAFOD de "Caja de Desarrollo" busca resolver las preocupaciones de los países en desarrollo en cuanto a la seguridad alimentaria y a la conservación de los medios de subsistencia rurales. Sus objetivos son:

1. Proteger de las importaciones baratas o injustamente subvencionadas a los agricultores de bajos ingresos y pocos recursos, que a menudo se dedican a la agricultura de subsistencia de cultivos de seguridad alimentaria.
2. Proteger e incrementar la eficiencia de la capacidad nacional de producción de alimentos de los países en desarrollo, en particular de alimentos básicos.
3. Brindar y sostener las oportunidades de empleo y sustento existentes de los pobres de las zonas rurales.
4. Promover la mejora del movimiento interno del excedente de producción.

La propuesta no incluye el apoyo a las exportaciones agrícolas61.

1 La estimación de la ayuda a la producción de la OCDE, pese a ser el contexto más empleado para calcular ciertos aspectos de las políticas de distorsión del mercado, no es el único contexto disponible. El Ministerio de Agricultura de EE.UU., el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, por ejemplo, también disponen de modelos para estimar el valor de la ayuda a la agricultura.


Comunicado de recomendaciones


4 de febrero de 2002

El Grupo de Trabajo para el Comercio Agrícola del Foro Económico Mundial ha elaborado recomendaciones de acción destinadas a los responsables de políticas y ministros a cargo del comercio y del desarrollo internacional que participan en la nueva ronda de negociaciones sobre agricultura de la OMC, convenida durante la cuarta conferencia ministerial de Doha.

Una reforma equitativa del comercio agrícola mundial puede contribuir en gran medida a atenuar la pobreza en los países en desarrollo. Esta reforma debe realizarse paralelamente a los esfuerzos de diseño de sistemas agrícolas viables y sostenibles en los países en desarrollo. El Grupo de Trabajo respalda el compromiso afirmado por los dirigentes mundiales en la Cumbre del Milenio de la ONU y en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 de reducir de mitad la pobreza absoluta y el hambre para 2015 y considera que la reforma del comercio debe vincularse explícitamente a este objetivo. En 2000, la ayuda total de los países miembros de la OCDE a la agricultura ascendía a USD 327 000 millones y se estima que la mayor parte de este monto produce efectos de distorsión del comercio62. La asignación de recursos a políticas e inversiones agrícolas adecuadas podría contribuir considerablemente a aliviar la difícil situación de los 1 200 millones de personas de todo el mundo que viven con menos de USD 1 por día63. Es preciso observar atentamente los siguientes principios:

1. Políticas comerciales equitativas

Las políticas comerciales con efectos de distorsión del mercado siguen aplicándose extensamente y desfavoreciendo a los mercados agrícolas mundiales. La ganancia total de la liberalización del comercio agrícola en el mundo entero ascendería a un monto de alrededor de USD 250 000 millones en 2015 y casi USD 150 000 millones corresponderían a los países en desarrollo64. La distorsión del mercado provocada por las subvenciones a la exportación, los créditos a la exportación, los pagos directos, al igual que las restricciones de acceso a los mercados (en particular la progresividad arancelaria y las crestas arancelarias) en los países desarrollados limita de modo muy perjudicial el potencial de crecimiento económico de los países en desarrollo y debe eliminarse. Al pasar a un sistema comercial que a la larga será más abierto, justo y equitativo, los países deberán concretizar las buenas intenciones expresadas en Doha.

2. Productores más fuertes en los países en desarrollo

Para los países en desarrollo será crucial la obtención de considerables incrementos de la productividad, en toda la cadena de valor de la producción alimentaria, para que puedam garantizar la seguridad alimentaria y mejorar la competitividad en los mercados agrícolas y de alimentos elaborados, tanto a nivel nacional como en el exterior. Las inversiones de los sectores público y privado en el desarrollo de un potencial agrícola en los países en desarrollo deben incrementarse cuantiosamente. Como se indicó en la Declaración de Doha, es esencial la introducción efectiva de programas de creación de capacidad en los países en desarrollo. Las inversiones deberán destinarse:
• al establecimiento de una capacidad y de tecnologías adecuadas de producción y elaboración de alimentos;
• a la educación y la formación, en particular en sectores técnicos como la agricultura sostenible, el control de calidad y el empaquetamiento;
• al desarrollo de la infraestructura necesaria, como por ejemplo la distribución, la irrigación y los sistemas de comunicación;
• a la creación de instituciones, como centros de investigación e instancias reguladoras y de garantía de la seguridad alimentaria.
También será necesario el respaldo internacional a los gobiernos de países en desarrollo para elaborar políticas destinadas a repartir más equitativamente los ingresos, facilitar el acceso al crédito e introducir la reforma agraria, a fin de respaldar de modo adecuado a los pequeños agricultores y promover un desarrollo rural sostenible. La asistencia y el respaldo de transición a los países en desarrollo debe vincularse con el proceso de creación de capacidad de la oferta a fin de atenuar el aumento del costo de los alimentos, en particular en los países de bajos ingresos importadores de productos alimenticios.

3. Consideración de las preocupaciones sociales

Deben introducirse políticas que fomenten prácticas agrícolas ambientalmente sostenibles y productivas. El objetivo es el desarrollo dinámico a largo plazo de un sistema comercial abierto, justo y equitativo. No obstante, los países en desarrollo también deben disponer de flexibilidad para respaldar y proteger a los productores de cultivos básicos con bajos ingresos y recursos limitados de la abrumadora competencia que amenaza su subsistencia y menoscaba su seguridad alimentaria. La implementación de estas políticas no debera perjudicar demasiado a los demás países.

El comercio es un medio destinado a un fin, y no un fin en sí; el mayor desafío del siglo XXI tal vez sea eliminar el hambre y la pobreza. Para que el mundo pueda alimentar a todos sus habitantes, es necesario un sistema comercial justo, políticas nacionales e internacionales coherentes e inversiones selectivas. Introducir una reforma comercial que fomente este objetivo es posible y absolutamente prioritario.

Las empresas, los gobiernos donadores y locales y las instancias no gubernamentales son quienes deben evaluar sus propias prácticas y emprender una reforma constructiva del comercio agrícola y un proceso de creación de capacidad
, basándose en la cooperación, en los objetivos compartidos y en el respeto mutuo. Para mejorar el estado del mundo, debemos repartir entre todos la responsabilidad de reducir la pobreza.

Las siguientes organizaciones participaron en el proceso de diálogo del Grupo de Trabajo para el Comercio Agrícola y/o respaldaron el comunicado de recomendaciones:

· ActionAid
• Agrolimen S.A.
• A. T. Kearney, Inc
• CAFOD (Catholic Agency for Overseas Development)
• CARE USA
• Cargill Incorporated
• Coca-Cola HBC
• Confederation of Indian Industry
• Consumers International
• Food and Agriculture Organization of the United Nations
• General Mills Inc
• Grocery Manufacturers of America
• Interbrew NV
• International Food Policy Research Institute
• Kraft Foods, Inc
• KWV Group Ltd
• Monsanto Company
• Nestlé SA
• OECD
• Overseas Development Institute (ODI)
• Royal Ahold
• Sadia SA
• Sara Lee Corporation
• Save the Children UK
• Tetra Laval Group
• The Coca-Cola Company
• The Tongaat-Hulett Group Limited
• The World Bank Group
• Triveni Engineering & Industries Ltd
• Unilever NV
• World Trade Organization (WTO)
• World Vision

Apostillas

Beyond Economic Growth, Banco Mundial, 2000.

2 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

3 We the Peoples: The Role of the United Nations in the 21st Century, Naciones Unidas, 2000.

4 Declaración de Roma sobre la seguridad alimentaria mundial, Cumbre Mundial sobre la Alimentación, 1996.

5 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

6 The State of Food Insecurity in the World 2001, FAO, 2001.

7 Indicadores del desarrollo mundial, Banco Mundial, 2000.

8 Ibíd.

9 Agriculture Trade and Food Security: Issues and Options in the WTO Negotiations from the Perspective of Developing Countries, FAO, 1999, y Farming System and Poverty: Improving farmers' Livelihood in a Changing world, FAO y Banco Mundial, 2001.

10 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

11 The Impact of Trade Liberalisation on Developing Countries, ABARE, 2000.

12 Shaping Globalization for Poverty Alleviation and Food Security, editado por Eugenio Diaz-Bonilla y Sherman Robinson, IFPRI, 2000.

13 Harnessing Trade for Development, Oxfam, 2001.

14 Food Security and the WTO, CIDSE, 2001.

15 Agricultural Policies in OECD Countries, 2001, OCDE, 2001.

16 The Uruguay Round Agreement on Agriculture: the Policy Concerns of Emerging and Transition Economies, OCDE, 2000.

17 Agricultural Policies in OECD Countries, 2001, OCDE, 2001.

18 Trade and Development Report 1999, UNCTAD, 1999.

19 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

20 Agricultural Policies in OECD Countries, 2001, OCDE, 2001.

21 Agricultural Policies in Emerging and Transition Economies 2001: Special Focus on Non-Tariff Measures, OCDE, 2001.

22 Declaración ministerial, Conferencia ministerial, cuarta sesión, Organización Mundial del Comercio, 14 de noviembre de 2001.

23 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

24 Sugar: International Policies Affecting Market Expansion, ABARE, 1999.

25 Agricultural Trade Barriers, Trade Negotiations, and the Interests of Developing Countries. Presentado en la mesa redonda de alto nivel para la UNCTAD X en Bangkok, en febrero de 2000.

26 Calculado a partir de FAOSTAT, FAO, 2001.

27 International Trade Statistics, 2001, OMC, 2001.

28 The Agreement on Agriculture: An Impact Assessment by Consumers International, 2001.

29 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

30 Ibíd.

31 Harnessing Trade for Development, Oxfam, 2001.

32 Declaración ministerial, Conferencia ministerial, cuarta sesión, Organización Mundial del Comercio, 14 de noviembre de 2001.

33 Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

34 Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de la FAO, Investment in agriculture for food security: Situation and resource requirements to reach the World Food Summit Objectives, CFS: 99/Inf.7, junio de 1999.

35 Globalization, Growth, and Poverty: Building an Inclusive World Economy, Banco Mundial, 2001.

36 Agenda 21, 1992 Earth Summit, Rio de Janeiro, 1992.

37 The Role of Agriculture in the Development of LDCs and their Integration into the World Economy, documento elaborado por la FAO para la Tercer Conferencia de las Naciones Unidas sobre los PMA, Sesión temática sobre el aumento de la capacidad productiva: El sector agrícola y la seguridad alimentaria, Bruselas, mayo de 2001.

38 Development Assistance Committee Report 2001, OCDE, 2001.

39 Sitio web del contexto integrado para la asistencia relacionada con el comercio para los países menos adelantados: http://www.ldcs.org/

40 Declaración Ministerial, Conferencia Ministerial, Cuarta Sesión, Organización Mundial del Comercio, 14 de noviembre de 2001.

41 Mobilising Resources to Fight Hunger , Comité de Seguridad Alimentaria Mundial 27ª Sesión, FAO, 2001.

42 Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de la FAO, Investment in agriculture for food security: Situation and resource requirements to reach the World Food Summit Objectives, CFS: 99/Inf.7, junio de 1999.

43 IFPRI Global Food Projections to 2020, por Mark Rosegrant, Michael Paisner, Siet Meijer y Julie Witcover. IFPRI, agosto de 2001.

44 The Role of Agriculture in the Development of LDCs and their Integration into the World Economy, informe elaborado por la FAO para la Tercer Conferencia de las Naciones Unidas sobre los PMA, Sesión temática sobre el aumento de la capacidad productiva: El sector agrícola y la seguridad alimentaria, Bruselas, mayo de 2001.

45 Linkages Between Government Spending, Growth, and Poverty in Rural India, Informe de investigación 110, por Shenggen Fan, Peter Hazell y Sukhadeo Thorat, IFPRI octubre de 1999.

46 Science and technology for sustainable development, sitio web de la FAO: http://www.fao.org/WAICENT/faoinfo/sustdev/

47 Food Safety and Developing Countries: The safety of the food supply has taken on a new urgency in the global marketplace. Agriculture Technology Notes, no.26, agosto de 2000, Banco Mundial.

48 The Role of Agriculture in the Development of LDCs and their Integration into the World Economy, informe elaborado por la FAO para la Tercer Conferencia de las Naciones Unidas sobre los PMA, Sesión temática sobre el aumento de la capacidad productiva: El sector agrícola y la seguridad alimentaria, Bruselas, mayo de 2001.

49 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

50 Rural Poverty Report, Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, 2001.

51 Shaping Globalization for Poverty Alleviation and Food Security, 2020 Focus 8, editado por Eugenio Diaz-Bonilla y Sherman Robinson, IFPRI, agosto de 2001; The Road Half Travelled; Agricultural Market Reform in Sub-Saharan Africa, Informe de políticas del IFPRI, por Mylène Kherallah, Christopher Delgado, Eleni Gabre-Madhin, Nicholas Minot, y Michael Johnson, IFPRI, 2000; Explaining Child Malnutrition in Developing Countries: A Cross-Country Analysis, por Lisa C. Smith y Lawrence Haddad, Informe de investigación 111, IFRPI, marzo de 2000.

52 Agricultural Policies in OECD Countries, 2001, OCDE, 2001.

53Measures Concerning the Possible Negative Effects of the Reform Programme on Least-Developed and Net Food-Importing Developing Countries, The Results of the Uruguay Round of Multilateral Trade Negotiations: The Legal Texts, OMC, 1995.

54Decision on Trade and Environment, Comité de Negocioaciones Comerciales de la Ronda Uruguay de Marrakech, 1994.

55 "Shaping Globalisation for Poverty Alleviation and Food Security", IFPRI, agosto de 2001.

56 Declaración Ministerial, Conferencia Ministerial, Cuarta Sesión, Organización Mundial del Comercio, 14 de Noviembre de 2001.

57 Declaración de Roma sobre la seguridad alimentaria mundial, Cumbre Mundial sobre la Alimentación, 1996.

58 Mesa Redonda de la FAO en Ginebra sobre la seguridad alimentaria en el contexto de las negociaciones de la OMC sobre la Agricultura, julio de 2001.

59 "Shaping Globalisation for Poverty Alleviation and Food Security", IFPRI, Agosto de 2001.

60 WTO, Food Security and Developing Countries, Documento de debate de la División de Comercio y Macroeconomía No. 82, por Eugenio Díaz-Bonilla, Marcelle Thomas, Sherman Robinson, noviembre de 2001

61 Propuesta de "Caja de Desarrollo in el Acuerdo sobre la Agricultura de la OMC, CAFOD y South Centre, 2001.

62 Agricultural Policies in OECD Countries, 2001, OCDE, 2001.

63 Beyond Economic Growth, Banco Mundial, 2000.

64 Global Economic Prospects and the Developing Countries 2002: Making Trade Work for the World's Poor, Banco Mundial, 2001.

 

 

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