NOTICIAS DE LA CUMBRE

Liberar la iniciativa

La seguridad alimentaria no es sólo cuestión de dinero. Lo está demostrando el Programa Especial de la FAO

ROMA, 12 de junio de 2002. La guerra contra el hambre puede ganarse en la granja. Es la mejor vía hacia la seguridad alimentaria sostenible, lo ha estado demostrando la FAO y 69 de sus Países Miembros.

En el primer día de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después, se informó a los delegados acerca de la manera en que el Programa Mundial sobre la Alimentación, (PESA), ayuda a los Países Miembros a incrementar su producción de alimentos y sus ingresos, sirviéndose de métodos sencillos y sostenibles que los campesinos pueden adoptar sin endeudarse, promoviendo así la agricultura en 69 países.
  • Salif Diallo, Ministro de Agricultura de Burkina Faso, describió cómo las técnicas que introdujo el PESA han mejorado el rendimiento agrícola en un porcentaje comprendido entre el 23 y el 60 por ciento. Asimismo, el ministro indicó que Burkina Faso tiene la intención de ampliar los servicios del PESA en todo el país.

  • Edin Barrientos, Ministro de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, explicó la manera en que el PESA ayudó a triplicar y aún cuadruplicar la producción de cosechas en un año.

  • Aleke K. Banda, Ministro de Agricultura e Irrigación de Malawi está extendiendo en todo el país un programa basado en el PESA, el cual introdujo tecnología tal como cultivos resistentes a las plagas y bombas extractoras de agua de pedales.

  • Gan Bobo Salissou, del Ministerio de Desarrollo Agrícola del Níger dijo que en su país ya se ha ejecutado el PESA en 66 aldeas de 5 regiones, que cuentan con 1 193 parcelas de demostración. Las mujeres trabajan en la producción de maní, en la capricultura, la apicultura y en el ahumado del pescado.

  • El Dr. Salisu Ingawa, del Ministerio Federal de Agricultura de Nigeria explicó que su país había invertido 45 millones de dólares EE UU de su propio presupuesto en el PESA, atendiendo así sectores como la pesca, la ganadería, la comercialización y la fertilidad de los suelos.


El PESA parte del principio que es preferible promover un mejor aprovechamiento de los recursos en la granja, en lugar de realizar grandes proyectos de irrigación o infraestructura. Las actividades del Programa suelen comprender una utilización más eficiente del agua; una producción agrícola más eficiente, lo cual incluye mejores variedades o calendarios de siembra; así como la diversificación, que ha permitido a Guatemala recoger más cosechas y a Malawi contar con cultivos más resistentes a las enfermedades. Todas estas actividades se elaboran con los campesinos, asimismo, las limitaciones que conlleva la producción se enfrentan conjuntamente. Cuando una serie de proyectos del PESA se han ejecutado en una zona muy amplia, en determinado país, el Programa puede pasar a una segunda etapa "macro", dirigida a la reforma de las políticas y a preparar planes de inversión a partir de los resultados de la primera fase.

Se comienza con poco
El PESA comenzó sus actividades en 15 países con 3,5 millones de dólares en 1995. Pero la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 aceleró el Programa y a la fecha ha movilizado alrededor de 425 millones de dólares EE UU. Más del 60 por ciento de la financiación es aportado directa o indirectamente por los países beneficiarios. México, Nigeria y Venezuela son algunos de los países que financian sus propios programas.

La Cooperación Sur-Sur es otro elemento importante del PESA, en virtud del cual los países en desarrollo se ayudan mutuamente, y sufragan los gastos. China, la India, Marruecos, Viet Nam y muchos otros países han proporcionado alrededor de 400 expertos a otros países en desarrollo.

El PESA, que ya tiene 7 años de existir, acaba de someterse a un estudio externo que elogió la concentración del Programa en la agricultura, espina dorsal de los países pobres. El estudio aprobó el planteamiento democrático del Programa y la forma en que se alienta a los campesinos a tomar decisiones y asumir responsabilidades. El enfoque a la utilización del agua, la diversificación y la seguridad alimentaria para las mujeres también fueron reconocidos, así como el apoyo político y económico que el Programa obtiene de los países en desarrollo.

El estudio advirtió que el PESA debería dirigir sus actividades también a las granjas y regiones muy pobres, y no sólo a las que tienen más potencial, a fin de mejorar la seguridad alimentaria. El grupo de evaluación también manifestó su interés por comprobar que las tecnologías de los proyectos se estaban difundiendo y advirtió que los insumos subsidiados podrían no ser sostenibles. Asimismo, el grupo señaló que también deberían tomarse en cuenta los peligros estacionales para la seguridad alimentaria.

Sin embargo, el grupo informó que "el PESA... tiene diversas características positivas o ventajas, con las que no siempre cuentan otros programas patrocinados por los donantes y la FAO, los cuales merecen reconocimiento y pueden aprovecharse".

La seguridad alimentaria sostenible no es un sueño. El Programa Especial para la Seguridad Alimentaria lo puede demostrar con su acción directa de lucha contra el hambre.
Aprendiendo a vacunar cerdos en un proyecto del PESA en Camboya

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