NOTICIAS DE LA CUMBRE

Creciente intervención de emergencia de la FAO

Ante emergencias cad vez más complejas y con mejores sistemas de alerta, la FAO destaca en las actividades de rehabilitación

ROMA, 14 de junio de 2002. En los últimos tres años la FAO ha duplicado con creces su entrega de ayuda en casos de emergencia. La intervención de la Organización en los casos de urgencia, a pesar de ser poco evidente -en la actualidad comprende 210 proyectos en 65 países o regiones- fue el objeto de debate de un grupo de expertos durante el tercer día de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después.

"La FAO no distribuye alimentos -dijo Anne M. Bauer, titular de la Dirección de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación- Ayudamos a las personas a restablecer la producción, por sí mismas. Los campesinos y otros productores de alimentos suelen oscilar entre el 70 y el 90 por ciento de los damnificados a causa de desastres naturales o emergencias causadas por el hombre".

La intervención de la FAO en casos de emergencia comenzó en la región del Sahel, en África, a principios del decenio de 1970 y evolucionó aceleradamente en el curso del conflicto de 1994 en Rwanda, cuando un agrónomo de la FAO hizo las veces de asesor técnico de los organismos de socorro y coordinó las actividades de recuperación agrícola. Más adelante, en Kosovo, la FAO coordinó a 56 ONG y otras organizaciones que participaban en la cooperación agrícola. Asimismo, la organización proporcionó ayuda directa, tal como reparación de tractores, distribución de semillas y reabasto de ganado destinado a los campesinos que habían perdido todo.

Otras actividades de emergencia abarcan desde la ayuda destinada a los campesinos vulnerables en Angola, Indonesia y Sierra Leona; la ayuda para los ex-soldados y sectores vulnerables del campo en las Filipinas y Tayikistán; la asistencia a los pequeños pescadores de subsistencia en el Sudán; los hogares afectados por las inundaciones en Camboya, Ecuador y Viet Nam, así como la ayuda a las familias víctimas de la sequía en Nicaragua y Sri Lanka.

La financiación dirigida a atender las emergencias pasó de 21 millones de dólares EE UU en 1998, a 54 millones en 2001 (sin contar el programa de petróleo por alimentos de Irak). Estos fondos provienen sobre todo de los donantes, pero la FAO también cuenta con recursos de su presupuesto ordinario, lo cual le permite responder ágilmente en las situaciones de crisis.

La FAO está participando actualmente en un importante programa de rehabilitación en Afganistán. "Estuve en Afganistán hace cuatro días y las personas están muy contentas con lo que está haciendo la FAO", afirmó Mostapha Zaher, Enviado Especial del Gobierno Provisional de Afganistán a la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después, quien presidió el grupo de expertos. La FAO está proporcionando semillas, vacunas veterinarias, medios para combatir la langosta y ayuda de otra naturaleza.

La FAO colabora estrechamente con otros organismos de la ONU, tales como la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Cuando la FAO distribuye semillas, por ejemplo, éstas se entregan junto con las raciones de alimentos del PMA, de manera que los campesinos no se vean en la necesidad de consumir las semillas para alimentar a su familia. Asimismo, la FAO colabora estrechamente con las ONG, quienes "reciben ayuda técnica y coordinación cuando les resulta útil", afirmo Bauer.

Entonces ¿a qué se debe el ingente crecimiento de la intervención de las FAO en casos de emergencia?

"Contamos con mejores instrumentos de alerta, de manera que estamos mejor preparados y en mejores condiciones para responder a las emergencias", afirmó Fernanda Guerrieri, Jefa del Servicio de Operaciones de Emergencia de la FAO-. Al contar con 30 años de experiencia, estamos mejorando nuestra atención a las comunidades rurales y esto se refleja en la confianza que las víctimas de los desastres y los donantes nos tienen. Pero también estamos afrontando emergencias más complejas.En lugares como Afganistán y Kosovo, el problema tiene múltiples aspectos, que impiden a los agricultores reanudar la producción".

Asimismo, la Sra. Guerrieri añadió que a medida que la población aumenta, las personas se ven obligadas a utilizar cada vez más las tierras marginales, tales como las llanuras costeras y las laderas deforestadas, las cuales son más vulnerables a los ciclones y desprendimientos. De proseguir esta trágica tendencia, la intervención de la FAO en los casos de emergencia podría incrementar aún más.
Programa de la FAO para la vacunación de ganado en Afganistán en 1994.

Programa de la FAO para la vacunación de ganado en Afganistán en 1994.

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