FAO.org

Inicio > Hambre Cero > detail

¿Te has preguntado alguna vez cómo se mide el #hambre en el mundo?

Ocho preguntas que te ayudarán a encontrar la respuesta


18 Feb 2015

En el año 2000, los Estados Miembros de las Naciones Unidas establecieron los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio. Uno de los más ambiciosos era erradicar la pobreza extrema y el hambre. Como parte de este objetivo, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció una meta para reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecían hambre para 2015

Pero ¿te has preguntado alguna vez cómo se mide el hambre en el mundo?

Un indicador utilizado para el seguimiento de los avances en la consecución de la meta relativa al hambre es la prevalencia de la desnutrición en el mundo. Pero, ¿qué quiere decir esto?

Todos los años, la FAO estima el porcentaje de personas que no tienen acceso a alimentos suficientes[i].  Lo hace basándose en las estadísticas agrícolas y comerciales nacionales de cada país para estimar la cantidad de alimentos disponible, y en los datos de las encuestas para determinar de qué manera el consumo de alimentos varía entre las familias.

Este indicador de “desnutrición” es la base para las “cifras relativas al hambre” que la FAO publica todos los años como parte del Estado de la inseguridad alimentaria en el mundo. Aunque es muy útil para el seguimiento de las tendencias nacionales y regionales a lo largo del tiempo, depende de los datos de los países que varían en cuanto al grado de actualización y precisión. Tampoco muestra cuáles son las zonas y grupos de población más expuestos a riesgo dentro de los países.

Pero hace falta algo más…

Para ayudar a colmar estos vacíos, en 2013 pusimos en marcha el proyecto Voices of the Hungry. Se ha elaborado un nuevo instrumento denominado Escala de experiencia de inseguridad alimentara para obtener información sobre la capacidad de las personas de acceder a los alimentos mediante la formulación de ocho preguntas. Las preguntas se basan en investigaciones que demuestran queen todo el mundo las personas tienen experiencias similares cuando su acceso a los alimentos empeora: la preocupación por quedarse sin alimentos hace que cambien lo que comen para que los alimentos duren, por ejemplo, comer los mismos alimentos en cada comida y reducir el tamaño de las porciones y, en las situaciones peores, comer un sola vez al día o no comer nada.

Las preguntas son:

“En los últimos 12 meses, debido a falta de dinero o de otros recursos, hubo un momento en que …

1.    ¿Le preocupaba quedarse sin alimentos?
2.    ¿No pudo comer alimentos sanos y nutritivos?
3.   ¿Tuvo que comer una variedad limitada de alimentos?
4.    ¿Tuvo que saltar una comida?
5.    ¿Comió menos de lo que debía?
6.    ¿En su hogar se quedaron sin alimentos?
7.    ¿Sintió hambre pero no comió?
8.    ¿Dejó de comer durante todo un día?

Al plantear estas preguntas en una encuesta podemos estimar el porcentaje de la población de un país que no tiene acceso adecuado a los alimentos y la gravedad de su situación. Si se consulta a un número suficiente de personas en todo el país es posible saber qué zonas y grupos de población hacen frente a las peores situaciones.

Lea más sobre el proyecto Voices of the Hungry.


[i]La referencia para determinar la idoneidad es la cantidad de energía alimentaria (calorías) necesaria para llevar una vida normalmente activa.

Compartir esta página