Ya es bastante difícil definir y medir las subvenciones. Pero lo que es a la vez más difícil y más importante es determinar sus efectos. Tales efectos son triples: en la sostenibilidad, en el comercio internacional y en el crecimiento económico.
Nuestra preocupación por la sostenibilidad nos obliga a centrarnos en los efectos de la subvención en las poblaciones de peces. Es evidente que la relación es indirecta. La subvención, por sí misma, no hace sino mejorar la columna de beneficios en la declaración de ingresos y gastos de una empresa. Lo que es fundamental es la cuestión de cómo cambia el comportamiento de la empresa como consecuencia de la subvención. ¿Qué incentivos para motivar a la empresa fomenta la subvención? ¿Cómo reacciona la empresa a tales incentivos? ¿Qué reglamentos de ordenación pesquera contrarrestan esos incentivos y limitan a la empresa? Por último, ¿cuál es el efecto en la población íctica?
En el informe del Grupo de acción federal sobre pesca de los Estados Unidos (US Federal Fisheries Task Force), se afirma con respecto a la subvención del Fondo de construcción de capital (Capital Construction Fund - CCF) de los Estados Unidos que «considera que el programa del CCF es una subvención que ha influido en el conjunto de inversiones de capital en la pesca», pero que «la medida del impacto de esa subvención... es imposible de determinar»[139]. La razón fundamental que se aduce es la imposibilidad de determinar cuántos barcos se habrían construido en caso de que no hubiera subvención. Se afronta este mismo problema al evaluar cualquier plan de depreciación acelerada o créditos impositivos por inversión. La razón secundaria que se aduce es que se dispone de demasiado poca información. Es de suponer que podría obtenerse información, si bien con dificultad. Aquí supondremos que se dispone de hecho de la cantidad apropiada de información. Si no se dispone de información, la primera prioridad deberá ser crear una base de datos suficiente[140].
El problema que se nos plantea en tal caso, dada la especificación del programa, es: ¿cómo vinculamos el programa mismo a los cambios en las poblaciones de peces? De igual forma, si el análisis se centra en el comercio, hay que establecer un vínculo con el efecto de la subvención en el comercio internacional. Ésta es la situación con que los organismos gubernamentales se enfrentan con mayor frecuencia al evaluar solicitudes de derechos compensatorios. Por último, si el análisis se centra en el crecimiento económico, hay que establecer un vínculo entre la subvención y el crecimiento.
Como las respuestas a estas preguntas son de carácter técnico, se trata este problema con cierto detalle en el Anexo 1.
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[139] Dunnigan, op.
cit., 63. Milazzo, op. cit., hace una observación similar,
también sin cuantificar, 48. [140] La mayoría de los estudios, como el de US Federal Fisheries Task Force, suponen sencillamente las relaciones entre subvenciones, sobrecapacidad y sobrepesca. Véase Porter, Fisheries Subsidies and Overfishing..., op. cit., 9-15 y M. Onestini, «Subsidies in Argentine Fisherie», en Fisheries Subsidies and Marine Resource Management: Lessons Learned from Studies in Argentina and Senegal, Ginebra: Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (2002), 17-20. Las dificultades inherentes al análisis de la relación entre las subvenciones, la sobrecapacidad y la sobrepesca se ven claramente en el documento del Comité de Comercio y Medio Ambiente de la Organización Mundial del Comercio, UNEP Fisheries Subsidies Workshop: Chairmans Summary, WT/CTE/W/187 (15 de marzo de 2001). |