16. Al presentar este tema del programa, la Secretaría se refirió al documento No. 2, donde se brindaba un resumen de los principales mecanismos de cooperación regionales para el desarrollo de la acuicultura que se habían establecido en la región durante los últimos 20 años. Se hizo notar que, si bien los programas, proyectos y otros mecanismos regionales de cooperación en la acuicultura, habían contribuido de manera importante a la capacitación de personal, la realización de investigaciones, la transferencia de tecnologías, el intercambio de información científico técnica y la realización de estudios sobre diferentes aspectos de la acuicultura, ninguno había podido prevalecer en el tiempo por falta de financiamiento y de compromiso por parte de los países de la región.
17. La Secretaría hizo notar, como ejemplo, el caso del Programa AQUILA, financiado por la cooperación italiana y ejecutado por la FAO, un esfuerzo regional exitoso, que tuvo que ser interrumpido en 1994, cuando los fondos aportados por el donante se agotaron y no se encontraron otras fuentes de financiamiento ni países de la región que se comprometieran a costear la continuación de la cooperación. Por ello, la Secretaría hizo la observación acerca de que al analizar el establecimiento de una nueva red regional de cooperación para el desarrollo de la acuicultura, se partiera de principios e ideas nuevas, de un compromiso efectivo de los países y de una indicación cierta de que hubiera organismos internacionales o países donantes decididos a contribuir con fondos para el sostenimiento de la red.
18. Finalmente, se señaló que la acuicultura era un sector con un futuro promisorio, que había contribuido eficazmente al crecimiento económico de varios países de la región, que tenía un potencial indiscutible para aliviar la pobreza en regiones deprimidas y para contribuir a objetivos nacionales como la seguridad alimentaria en zonas rurales y que por lo tanto, se debería de hacer lo necesario para establecer una red de cooperación regional para el desarrollo de esta importante actividad para la región.
19. En las intervenciones que siguieron a la presentación de este tema, los participantes estuvieron de acuerdo en que los esfuerzos realizados durante los últimos 20 años, eran una prueba indiscutible de que la cooperación regional para el desarrollo de la acuicultura es importante y de interés para los países de la región. En este sentido, se hizo notar que aunque en los primeros años de colaboración había existido un liderazgo y una fortaleza institucional en los órganos responsables de la acuicultura de los países de la región, que en muchos de ellos se habían debilitado en los últimos tiempos, la necesidad de solucionar juntos varios problemas que afectan el desarrollo de la acuicultura se mantenía vigente.
20. El taller estuvo de acuerdo también en que los diferentes mecanismos de cooperación en acuicultura que habían existido en la región habían contribuido positivamente a los objetivos de los países. Para reforzar este concepto, varios participantes afirmaron que si bien las redes y otras modalidades regionales de cooperación pudieron haber sido más eficientes, era incuestionable que habían hecho aportes valiosos a la capacitación de personal técnico, la introducción de especies acuícolas, el intercambio de información y tecnologías, la realización de investigaciones y la solución de problemas técnicos que afectaban el desarrollo de la acuicultura.
21. Por otro lado, el taller reconoció que a pesar de los aportes positivos que había hecho la cooperación a los países de la región, ningún mecanismo establecido hasta hora se había podido sostener en el tiempo. Se mencionaron ejemplos de mecanismos de cooperación establecidos con apoyo de países u organizaciones de fuera de la región y se dijo que cuando ese apoyo había cesado, los países participantes no habían podido mantener las actividades de cooperación regional. En un intento por identificar las fallas de los mecanismos de cooperación, se mencionaron el debilitamiento de las instituciones encargadas de la acuicultura, la falta de políticas de acuicultura -y pesqueras- y las dificultades de muchos países para adaptarse a los efectos de la globalización. Por otra parte, se consideró que se deberían aprovechar los aspectos potencialmente positivos de la globalización que en términos de acuicultura podrían traducirse, inter alia, en mayor comercio de productos de la acuicultura que satisfagan los principales mercados nacionales e internacionales, desde el punto de vista de la sanidad, la calidad y la inocuidad, mejores precios para los productores e incentivos para mayores inversiones, generando una situación donde tanto consumidores como productores se beneficien.
22. Se consideró también que la notable y rica diversidad existente en términos de dotación de recursos naturales, nivel de desarrollo económico, aspectos sociales, culturales e institucionales, era uno de los incentivos principales que conducían a considerar el establecimiento de una red como mecanismo útil para estimular una efectiva cooperación.
23. Con respecto a la sostenibilidad de los mecanismos de cooperación regional para el desarrollo de la acuicultura, se recomendó que en el análisis que hiciera el taller sobre la factibilidad de establecimiento de un nuevo organismo de este tipo, se tuvieran en cuenta las experiencias pasadas y se analizara especialmente la cuestión de la sostenibilidad de la nueva organización, para lo cual, la convicción y el compromiso de los gobiernos eran elementos esenciales.