![]() |
![]() |
|
![]() |
||
|
|
||
|
|
|
| perspectivas alimentarias | |
| No. 3 | Rome, junio 2003 |
|
Yuca
La producción mundial de yuca en 2002 se estima en 184 millones de toneladas en equivalente de raíces frescas, es decir alrededor de un 2 por ciento más que el nivel récord alcanzado el año anterior, debido a un aumento de su cultivo en África y en América Latina y el Caribe que ha compensado con creces la contracción registrada en Asia. Una gran parte del crecimiento de la producción mundial en 2002 tuvo lugar en África, donde se obtuvieron aproximadamente 99 millones de toneladas de yuca, un 3 por ciento más que en 2001. La yuca continúa siendo un cultivo esencial para la seguridad alimentaria en algunos países de la región, debido principalmente a su resistencia a la sequía. Por ejemplo, las escasas precipitaciones recibidas en 2002 en Mozambique, Madagascar, Malawi y Rwanda, favorecieron la expansión de su producción de yuca. Y las cosechas récord de yuca obtenidas en Nigeria, el principal productor mundial, Ghana, Guinea y Uganda se debieron ciertamente a las condiciones atmosféricas favorables pero en parte también a las políticas que propiciaban el mejoramiento de la seguridad alimentaria. Estas cosechas excelentes se debieron también a la difusión de material vegetativo de alto rendimiento y resistente a las enfermedades, a una gradual sustitución de las variedades actuales con variedades nuevas y a la promoción de nuevas aplicaciones agrícolas. En Tanzanía, la producción de 2002 se recuperó con respecto al año anterior. Un mejoramiento de la situación de seguridad estimuló la producción de yuca también en Angola y Sierra Leona, donde aumentó en un 7 por ciento y 30 por ciento respectivamente. En Burundi, el Camerún, el Congo, Malí y Uganda se registró un crecimiento entre pequeño y moderado. En cambio, la producción de yuca en la República Democrática del Congo continuó viéndose perturbada por el desplazamiento de la población y los disturbios civiles. Influencias negativas que se vieron agravadas por un brote de la enfermedad del mosaico de la yuca en los distritos meridionales, que redujo la producción de 2002 al nivel mínimo registrado en el país en 20 años. Según fuentes oficiales de Benin, la producción nacional de yuca descendió en un 10 por ciento, pese a una fuerte expansión de la superficie sembrada. En América Latina y el Caribe, la producción aumentó casi un 5 por ciento a 33,2 millones de toneladas, debido en parte a que la yuca reemplazó a algunos cultivos comerciales. Se señala, por ejemplo, que la baja repentina de los precios internacionales del café ha inducido a los productores ya sea a sembrar yuca entre los cafetos o a reemplazarlos con plantaciones de yuca, especialmente en Colombia, Ecuador y Perú, donde la producción alcanzó niveles máximos. Los bajos precios del café explican también el marcado incremento de la producción de yuca en el Brasil, pese a que en este país los precios de la yuca son más bajos que el año anterior. Análogamente, Paraguay registró una cosecha de yuca sin precedentes, ya que los productores pasaron del algodón a la yuca. Yuca: Producción mundial 1/
Fuente: FAO
1/ Equivalente en raíces.
En cambio, en Asia la producción de yuca se contrajo en un 2 por ciento en 2002 a 51,5 millones de toneladas, debido en su mayor parte a una mala cosecha obtenida en Tailandia a causa de las inundaciones, que deprimieron los rendimientos y suprimieron los efectos positivos de la recuperación de los precios internos en la superficie sembrada. Según fuentes oficiales, la producción nacional descendió en casi 1 millón de toneladas a 17,3 millones de toneladas.
Indonesia, el segundo productor de la región, también experimentó una contracción del 2 por ciento, mientras que la producción de China y Filipinas ha variado poco. Los efectos de los bajos precios internacionales del café también se sintieron en Viet Nam, donde la producción de yuca aumentó aproximadamente un 11 por ciento. En la India, la dispersión e irregularidad de las lluvias monzónicas dieron pábulo a un aumento de la superficie sembrada en los estados meridionales y orientales que contribuyó a acrecentar la producción nacional en alrededor de un 2 por ciento.
El consumo humano mundial de yuca en 2002 se estima en 108 millones de toneladas, casi 2 millones de toneladas más que en 2001, la mayor parte de los cuales se consume en África en la forma de raíces frescas y productos elaborados. Según las estimaciones, la utilización mundial de yuca como pienso se ha mantenido en el orden de los 50 millones de toneladas, la mayor parte de los cuales se concentra en América Latina y el Caribe, China, Nigeria y la UE. El crecimiento de la utilización está muy en consonancia con la producción, dado que las existencias de yuca propiamente dichas se mantienen solamente en cantidades relativamente moderadas y en forma seca, ya que el producto se conserva mayormente bajo tierra en forma de raíces mientras no se necesita. Según las estimaciones, las disponibilidades mundiales de yuca por habitante en 2002 estuvieron en el orden de los 33,6 kilogramos (en equivalente de raíces), un 1,5 por ciento más que en 2001. En África, se estima que en 2002 el consumo humano de yuca ha aumentado casi un 3 por ciento a alrededor de 67 millones de toneladas, o sea 82 kilos por habitante. El aumento de la producción, entre grande y moderado según los casos, sostuvo el incremento registrado en Nigeria, Ghana, Guinea, Mozambique, Angola, Tanzanía, Uganda y Zambia. En cambio, el consumo descendió marcadamente en los países que experimentaron una contracción de la producción por razones climáticas o de disturbios civiles, especialmente la República Democrática del Congo y Benin. La más afectada fue la población rural, que depende en mayor medida de este cultivo para su subsistencia. En Asia, se estima que la utilización de la yuca como alimento ha descendido en 2002 en alrededor de un 2 por ciento a aproximadamente 26 millones de toneladas, o sea 7 kilogramos por habitante. En Indonesia, el déficit de producción dificultó la política nacional orientada a promover el consumo humano de la yuca con el fin de reducir la dependencia del país respecto de las importaciones de cereales. En Viet Nam, en cambio, la utilización de la yuca para la producción de piensos, alcohol y almidón aumentó gracias a un gran incremento de la producción, mientras que descendió en países que dependen mucho de los suministros importados, por ejemplo la República de Corea, Malasia y China. En la República de Corea, el descenso se debe también a la política gubernamental orientada a reducir sus existencias arroceras destinándolas al sector forrajero, a expensas de la yuca. Según las estimaciones, en América Latina y el Caribe la expansión de la producción ha dado un impulso a la utilización de la yuca tanto para el consumo humano como para piensos, especialmente en el Paraguay, Colombia y Brasil. En este último país el consumo humano se vio ulteriormente estimulado por la inclusión obligatoria de la harina de yuca en la harina de trigo, iniciativa emprendida por el gobierno para reducir la dependencia del país respecto de las importaciones de trigo. En los países desarrollados, la utilización de la yuca, totalmente importada, descendió en un 38 por ciento en 2002. Una contracción pronunciada debida en cierta medida a la escasez de los suministros internacionales procedentes de Tailandia e Indonesia y, especialmente, a la evolución del mercado de cereales de la UE. Gracias a una producción excelente de cereales obtenida en Europa y a una correlativa baja de los precios con respecto a los de los productos sucedáneos, la demanda de piensos pudo cubrirse cada vez más con cereales, reduciéndose por ende las importaciones de yuca.
El comercio internacional de todos los productos de yuca seca (conocida también como tapioca) sufrió una marcada contracción en 2002, descendiendo en un 19 por ciento a poco menos de 6 millones de toneladas, en equivalente de gránulos de yuca). Pese a un ligero aumento del volumen comercializado en la forma de harina y almidón, cifrado en 2,6 millones de toneladas (1,3 millones de toneladas en peso de los productos), el comercio de trocitos y gránulos descendió en un 33 por ciento a 4,5 millones de toneladas. En una coyuntura caracterizada por la contracción del comercio, en 2001 se produjo un cambio importante en la estructura del comercio internacional, que consistió en que por la primera vez las importaciones de los países en desarrollo superaron a las de los países desarrollados. Efectivamente, en 2002, los países en desarrollo del Lejano Oriente fueron los destinatarios principales de las corrientes comerciales internacionales, con importaciones totales de alrededor de 3,4 millones de toneladas. China, el principal importador de yuca en 2002, con una cuota de mercado de 42 por ciento, compró alrededor de 2,5 millones de toneladas (principalmente ingredientes para piensos), un volumen ligeramente inferior al del año anterior. En cuanto a otros países de la región (que compran principalmente almidón y harina de yuca), se enviaron volúmenes menores a Indonesia, Malasia y Singapur. Las importaciones de yuca de la República de Corea se redujeron a menos de la mitad debido a que el gobierno, en el marco de una reciente planificación de políticas tendientes a reducir las existencias arroceras, ofreció incentivos para sustituir con arroz los productos derivados. Una gran parte de la contracción del comercio mundial de yuca se concentró en la UE, por años el destinatario principal de los envíos de yuca, que la importaba principalmente en la forma de gránulos para la industria forrajera en el marco de un contingente arancelario preferencial bajo. En 2002, sin embargo, las importaciones de la UE disminuyeron de forma pronunciada, en un 43 por ciento a 1,5 millones de toneladas, debido a la falta de competitividad de la yuca para pienso frente a los cereales producidos internamente. Aunque los principales productores de yuca ese encuentran en África y América Latina y el Caribe, los países de esas regiones no han podido obtener una cuota apreciable del mercado mundial de yuca, a causa principalmente de sus altos costos de producción y de las dificultades que enfrentan en el acceso a los mercados y en el mantenimiento de corrientes regulares de productos de calidad. Tailandia continúa manteniendo una posición destacada, con un porcentaje de alrededor del 95 por ciento de las exportaciones mundiales. Los otros proveedores tradicionales son Indonesia y China, si bien en los últimos años se han convertido también en importantes importadores de yuca. El descenso de las cotizaciones de los gránulos de yuca en la UE desde la reforma de la PAC de 1992 ha presionado a los exportadores a buscar nuevos mercados, especialmente en el Lejano Oriente. En 2002, las exportaciones de productos de yuca procedentes de Tailandia descendieron en un 20 por ciento a 5,7 millones de toneladas, debido a una mala cosecha. Los envíos del país a los estados miembros de la UE ascendieron a alrededor de 1,5 millones de toneladas, volumen muy inferior al de los 5 250 000 toneladas concedido por la UE a Tailandia en el marco de un acceso preferencial específico, pero fácilmente compensado por una fuerte demanda en China. Las ventas internacionales de Indonesia, destinadas principalmente a China y la República de Corea (pese al contingente de 866 000 toneladas por año acordado con la UE), descendió en una tercera parte a 100 000 toneladas, mientras que la cifra correspondiente a otros exportadores menores ascendió a 150 000 toneladas, como en 2001. Comercio mundial de yuca 1/
Fuente: FAO
1/ En peso del producto en trocitos y gránulos, incluído el almidón y la harina.
2/ Excluído el comercio entre los países miembros de la UE.
3/ Incluída la provincia de Taiwán.
![]()
En 2002, las cotizaciones internacionales para los productos de la yuca fueron, por término medio, más altas que el año anterior. El fortalecimiento de los precios internacionales se explica en general por la contracción de los suministros exportables en Tailandia y la demanda constante del Lejano Oriente, particularmente China. Comenzando con los trocitos de yuca, las cotizaciones anuales medias para destinaciones situadas principalmente en el Lejano Oriente aumentaron más del 8 por ciento a 64 dólares EE.UU. por tonelada f.o.b. Tras un descenso ininterrumpido de las cotizaciones medias de los gránulos de yuca registrado en la UE desde 1996, en 2002 se recuperaron a 90 dólares EE.UU. por tonelada f.o.b., casi un 10 por ciento más que el año anterior. En la determinación de los precios de los gránulos en la UE influyen, además del precio de la materia prima, los precios internos de los cereales, especialmente la cebada, y los de las harinas ricas en proteínas, como la harina de soja que complementa a la yuca para obtener un compuesto equilibrado que sustituye a los cereales. Pese a la disminución de los precios de la harina de soja, el fortalecimiento de los de la yuca hizo subir en 2002 el costo de la mezcla de harina de yuca y de soja en comparación con el año anterior. En 2002 también se recuperaron los precios internacionales del almidón y de la harina de yuca, con un aumento de 11 dólares EE.UU. a 186 dólares EE.UU. por tonelada f.o.b., debido nuevamente a una contracción de los suministros de materia prima, pero también a una reactivación de la demanda en todo el Lejano Oriente.
Las perspectivas para la producción de yuca en 2003 siguen constituyendo una gran incógnita, especialmente en África, donde el cultivo juega un papel decisivo para la seguridad alimentaria. En esa región, las raíces suelen dejarse enterradas durante más de un año y sólo se cosechan cuando comienzan a escasear los alimentos, lo cual hace particularmente difícil una evaluación de la producción. La frecuencia de los disturbios civiles y de los conflictos internos en la región constituye un motivo de gran preocupación. En efecto, debido a un empeoramiento de la situación de seguridad, es probable que disminuya algo la producción de algunos países productores de yuca importantes como Angola, la República Centroafricana, la República del Congo, la República Democrática del Congo, Côte d'Ivoire, Guinea, Sierra Leona, Tanzanía y Uganda. En Nigeria, pese a unas condiciones atmosféricas favorables, la producción nacional se vio comprometida por un brote del mosaico de la yuca, que puso en peligro la iniciativa que había anunciado el gobierno de aumentar la producción para obtener productos de la yuca con valor añadido. Precios de la yuca y de los productos dela yuca en Tailandia
Fuente: Thai Tapioca Trade Association, Market Review. En Asia se espera una recuperación marginal, siempre y cuando se normalicen las condiciones climáticas, especialmente después de la encuesta anual sobre las intenciones de siembra en Tailandia que apuntaba a un incremento del 2 por ciento de la producción en 2003. El mercado de futuros creado el año pasado para algunos productos básicos, como la yuca, podría contribuir a una cierta estabilidad del sector en el país. Se prevé un aumento de la producción en Indonesia, donde el gobierno reiteró últimamente su intención de reducir la dependencia del país respecto de las importaciones de arroz fomentando la producción de cultivos alternativos, como por ejemplo la yuca. En América Latina y el Caribe se prevé una ulterior expansión de la producción, especialmente si no se recuperan los precios internacionales del café. Además, el alza de los precios de sostenimiento de la yuca debería inducir a los productores del Brasil a aumentar el cultivo de este producto en el país. Actualmente se pronostica una expansión del comercio internacional de los productos de la yuca, dada la recuperación de los suministros exportables que se prevé en Tailandia durante la campaña actual. Tomando como base el ritmo de los envíos de trocitos y gránulos efectuados por el país hasta ahora, las exportaciones realizadas entre enero y mediados de abril de 2003 superaron en alrededor de un 3 por ciento a las del mismo período del año pasado y, a diferencia de 2002, la mayor parte de los envíos han sido en forma de trocitos destinados al Lejano Oriente. Por consiguiente, es probable que los países de la región desplacen nuevamente este año a la UE como destinatario principal de las importaciones mundiales de yuca. Con respecto a las importaciones de la UE, desde enero hasta la primera semana de mayo de 2003 la Comisión había emitido certificados de importación sólo por aproximadamente 500 000 toneladas de gránulos de yuca, alrededor de 400 000 toneladas menos que en el período correspondiente de 2002. Este comienzo lento se debió principalmente a los precios muy competitivos de los cereales forrajeros. Efectivamente, mientras en los años pasados la relación de precios entre la mezcla de harina de yuca/soja y la cebada había dado a esta última un margen competitivo del 30 por ciento, en los últimos meses el diferencial fue inferior al 10 por ciento. En lo que va del año han surgido tendencias opuestas en los precios de los productos de la yuca. Por ejemplo, las cotizaciones internacionales de los gránulos exportados a la UE se recuperaron algo con respecto al año pasado, alcanzando en el primer trimestre un promedio superior en un 12 por ciento al del mismo período del año pasado. En cambio, los precios internacionales del almidón de yuca fueron por término medio inferiores a los de los primeros meses de 2002, pero en el segundo semestre las cotizaciones manifestaban una tónica alcista. Dado que en la UE el mercado de la yuca debería de seguir deprimido en 2003, las perspectivas para los precios mundiales dependerán principalmente de que los países del Lejano Oriente sigan efectuando grandes compras internacionales. Precios de la yuca, harina de soja y cebada en la UE
Fuente: FAO, Oil World y Agra Europe.
1/ F.o.b. Rotterdam (barcaza y ferrocarril) incluido un gravamen del 6 por ciento. 2/ Argentina (45/46 por ciento proteínas) c.i.f. Rotterdam hasta septiembre 1999. Desde octubre 1999 Argentina (44/45% proteínas) c.i.f. Rotterdam. 3/ Mezcla efectuada con un 80 por ciento de gránulos de yuca y un 20 por ciento de harina de soja. 4/ Precio de venta de la cebada en España. 5/ Promedio de enero-abril.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||