Planteamiento basado en los alimentos

Grandes números de personas, especialmente los pobres, participan directa o indirectamente en actividades agrícolas y obtienen muchos beneficios del carácter multifuncional de éstas. Cuando el desarrollo agrícola no prospera o fracasa en los países donde no existen otros sectores de acelerado crecimiento capaces de emplear a la población, disminuyen las posibilidades de que los sectores desfavorecidos superen la pobreza para participar plenamente en el desarrollo económico de su país. El sector agrícola, en consecuencia, ofrece el mayor potencial para lograr mejoras sostenidas en la seguridad alimentaria de los hogares y en el bienestar nutricional de las personas.

En consecuencia, es necesario atender e incrementar la producción y el consumo de alimentos y garantizar que los pobres cuenten con un acceso adecuado a cantidades apropiadas de alimentos inocuos y de buena calidad, para que tengan una alimentación nutritiva. Esto no sólo incluye el consumo de energía, proteínas y grasas, sino también de micronutrientes, vitaminas y minerales, así como otros oligoelementos tan necesarios para el crecimiento y el desarrollo normales.

Las intervenciones basadas en los alimentos se concentran en éstos: naturales, elaborados, enriquecidos o combinados, como principal medio para mejorar la calidad de la alimentación y superar o evitar la malnutrición y las deficiencias de nutrición. Este enfoque reconoce la función decisiva de los alimentos para contar con una buena nutrición, y la importancia de los alimentos y el sector agrícola para apoyar los medios de sustento rurales. La base de este enfoque es la participación de la comunidad y el gobierno local en la concepción, ejecución, gestión, supervisión y evaluación de programas flexibles destinados a incrementar la producción y el consumo de alimentos, sobre todo los que contienen abundantes micronutrientes, así como su absorción y utilización en el cuerpo. La promoción de huertos domésticos es otro elemento decisivo en la lucha contra las deficiencias de micronutrientes, a través de la producción y consumo en el hogar de alimentos convenientes.

Además del valor nutricional de los alimentos, este enfoque también reconoce la importancia social de los alimentos y hace hincapié en los múltiples beneficios derivados de disfrutar de una variedad de éstos. El enfoque alienta y prepara a las personas para contemplar su régimen alimentario en relación con sus preferencias, factores personales relacionados con su estilo de vida, necesidades fisiológicas y niveles de actividad física. De esta manera, puede contribuir al desarrollo fisiológico, mental y social, mejorar la capacidad de aprendizaje, reducir los trastornos de origen nutricional y contribuir a la prevención de enfermedades de origen alimentario en etapas posteriores de la vida.

La FAO está promoviendo iniciativas basadas en los alimentos y centradas en la comunidad mediante enfoques de evaluación y planificación participativa que alientan y facultan a las personas pobres para participar activamente en la concepción y ejecución de estas actividades. Los programas y las iniciativas nacionales y locales de creación de huertos caseros y nutrición en diversos países cuentan con apoyo directo para mejorar la capacidad y elaborar y llevar a cabo estrategias y medidas más eficaces. Están en marcha proyectos multidisciplinarios de nutrición novedosos, basados en la comunidad, en Etiopía, Mozambique y Zambia, y están planificándose para realizarse en Nigeria y Vietnam. La experiencia de incorporación de la nutrición en estos programas está aplicándose a otras iniciativas, principalmente en el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, de la FAO.

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