Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

La agricultura familiar llega a las aulas guatemaltecas: la historia de San Marcos y su alimentación escolar


Los y las agricultoras de pequeña escala del departamento de San Marcos, al suroccidente de Guatemala, han vivido un proceso de transformación que los ha llevado a convertirse en una base sólida para mejorar la salud nutricional de estudiantes en esa región del país.

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Madre de familia del instituto INEB,  recibe alimentos producidos por la Red de Agricultores Tejutlecos,  proveedores vinculados al Programa de Alimentación Escolar.

FAO/Víctor Farfán

06/04/2026

Desde temprano, cada semana, Beverli Rodríguez, agricultora de la Red de Agricultores Tejutlecos, prepara junto a su familia los productos que llegarán a las escuelas de su comunidad en Tejutla, departamento de San Marcos, Guatemala. Su rutina es la de muchas familias agricultoras que hoy sostienen la alimentación escolar en la zona.

La experiencia de Beverly refleja un proceso colectivo más amplio: el fortalecimiento de la agricultura familiar como actor organizado y un sistema interinstitucional coordinado capaz de proveer alimentos de calidad, dinamizar la economía local y contribuir de manera sostenida a la nutrición escolar en el suroccidente de Guatemala.

El proceso colectivo no surgió de manera espontánea. En 2015, el Gobierno de Guatemala impulsó el plan piloto “Escuelas Sostenibles”, financiado por el Gobierno de Brasil, a través de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), en el marco del apoyo técnico de la cooperación FAO-Brasil, para establecer una referencia de la implementación de programas de alimentación escolar sostenibles.

Este piloto fue fortalecido por el proyecto “Desarrollo Rural Integral en cinco municipios de la cuenca alta del río Cuilco en el departamento de San Marcos”, que se enfocó en capacitar a pequeños agricultores en procesos productivos, organización empresarial y buenas prácticas agrícolas, para que pudieran integrarse como proveedores del Programa de Alimentación Escolar (PAE).

Las iniciativas fueron lideradas por los ministerios de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y Educación (MINEDUC) de Guatemala, con el acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento de Brasil y Suecia, respectivamente.

Los resultados fueron contundentes. La capacitación técnica permitió a los y las agricultoras garantizar el 50 % de la alimentación de 610 niñas y niños en tres de los cinco municipios de San Marcos que estaban en el plan piloto.

Esta evidencia fue clave para que, en 2017, el MAGA presentara al Congreso de la República una propuesta concreta: mostrar que era posible vincular la agricultura familiar a la Ley de Alimentación Escolar.

Después de la aprobación del Congreso, el MINEDUC involucró a las y los agricultores locales como proveedores del PAE. Para ello, se promovieron las redes de proveedores de la agricultura familiar, se realizaron análisis de mercados y se definieron modelos de negocios viables para pequeños productores.

Reunión de la Comisión Técnica Interinstitucional Departamental de Alimentación Escolar (CTIDAE). Participaron representantes del MINEDUC, MSPAS, SESAN, MAGA, STEG, 30 municipios y la FAO. ©FAO/Jorge Rodríguez

Articulación institucional

El siguiente paso era articular plenamente la Agricultura Familiar al PAE en San Marcos, organizando a los y las productoras en redes asociativas para generar las ventas públicas. Para ello, la coordinación interinstitucional fue determinante.

La FAO, con apoyo financiero del Reino de Suecia, desempeñó un papel clave para alinear los esfuerzos del Programa Conjunto “Fortalecimiento de la institucionalidad local y nacional para mejorar el desarrollo rural integral del Altiplano Marquense, San Marcos, Guatemala” con las prioridades del MAGA.

Asimismo, la FAO apoyó la articulación entre el MAGA, municipalidades y centros educativos, para establecer mecanismos para consolidar pedidos, asegurar el control de calidad y planificar rutas de distribución.

Uno de los pilares del modelo ha sido la creación y fortalecimiento de espacios de gobernanza. Se crearon las Comisiones Técnicas Interinstitucionales Municipales de Alimentación Escolar (CTIMAEs) y la Comisión Técnica Interinstitucional Departamental de Alimentación Escolar (CTIDAE), instancias que resolvieron obstáculos administrativos y fortalecieron la gobernanza local necesaria para que las escuelas confiaran en los productores familiares y se cumpliera lo establecido en la Ley de Alimentación Escolar.

Además, estas comisiones asumieron la regionalización de los menús, para que tengan la pertinencia cultural y tradicional necesarias para garantizar su acoplamiento a las rutinas alimentarias del estudiantado.

A la fecha, con el fortalecimiento de estas comisiones y del modelo, los 30 municipios del departamento de San Marcos y el 100% de sus escuelas están integrados al programa. Seiscientos agricultores están registrados como proveedores del Estado y otros 800 forman parte de la red de apoyo para satisfacer los requerimientos de las escuelas.

“Ahora es fácil decirlo, pero conlleva un esfuerzo constante”, admitió Edson Castañeda, extensionista del MAGA en el municipio de Concepción Tutuapa. “Hay personas que se quieren sumar al proceso, pero lo quieren hacer sin cumplir los requisitos. La clave es acompañarlos en su proceso de aprendizaje”, añadió.

Proceso de empaque de productos de la Red de Agricultores Tejutlecos, vinculada al Programa de Alimentación Escolar. © FAO/Víctor Farfán.

Norma Pérez, coordinadora nacional de Proyectos de FAO Guatemala, reconoció que, desde 2015, el diálogo entre todos los actores ha sido clave para sobreponerse a los desafíos que el PAE enfrenta. “La gobernanza en estos procesos es fundamental. Todas las comisiones saben que tienen el espacio para fomentar el diálogo y encontrar soluciones”.

Aumner Pérez, representante del MAGA para el Programa de Alimentación Escolar en San Marcos, añadió que el éxito del PAE en San Marcos se da porque cada comisión se ha apropiado de cada proceso y no se escala nada sin antes tratar de solucionarlo a nivel local. “Año con año, gracias al apoyo de la FAO, realizamos encuentros con todas las comisiones con el fin de retroalimentar”, dijo. Estos encuentros también fomentan una mejor integración entre las comisiones municipales y el intercambio de experiencias en cada localidad.

Este sistema se ve reflejado en el presupuesto. Por ejemplo, en 2024, lo asignado por el MINEDUC para el departamento fue de 200 millones de quetzales (unos 26,1 millones de USD), de los cuales el 70 % se invirtió en producción de agricultura familiar.

La fortaleza de la agricultura familiar vinculada al PAE en San Marcos está en su estructura organizativa. Los agricultores están organizados en redes de proveedores; los padres de familia en las OPF’s; a nivel municipal las comisiones de Alimentación Escolar (CTIMAEs) y cada departamento cuenta con una Comisión Técnica Interinstitucional Departamental de Alimentación Escolar (CTIDAE).

“Al final, yo diría que la experiencia ha sido exitosa. La cultura asociativa fue el impulso y una oportunidad valiosa para el desarrollo económico de los territorios, donde la llave de la inclusión es la asociación. Ahora el objetivo debe ser seguir fortaleciendo las comisiones y fortalecer la gobernanza”, concluyó Norma Pérez.

Hoy, la vinculación de las asociaciones de productores al PAE es vista como una oportunidad de mercado local y seguro.