Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Restauración de los medios de vida de las poblaciones vulnerables, piedra angular de las intervenciones de emergencia de la FAO en Haití.

Las necesidades de las poblaciones vulnerables se reflejan en el plan de emergencia de la FAO destinado a mejorar la producción y la calidad de los alimentos básicos y la horticultura, proteger el ganado y restablecer la producción animal, relanzar los medios de subsistencia de los pescadores y mejorar el acceso directo de los hogares a los alimentos mediante la provisión de transferencias de efectivo.

Foto: ©FAO/Justine Texler

Según la Coordinación Nacional de Seguridad Alimentaria (CNSA), más del 46% de la población se encuentra en situación de emergencia. Este nivel de inseguridad alimentaria se explica por: los impactos de la crisis en Ucrania; la crisis sociopolítica; el deterioro de la situación de seguridad del país que paraliza la cadena de distribución de alimentos; el aumento de los precios de los alimentos debido a la depreciación de la gourde (moneda nacional haitiana); y las desigualdades sociales.

Clasificado en la fase 4 (emergencia) del Marco Integrado de Análisis de Seguridad Alimentaria (IPC), el departamento del Noroeste es una de las regiones geográficas del país más afectadas por la inseguridad alimentaria con un 46% de personas en situación de inseguridad alimentaria. Por su lado, en el departamento de Grand'Anse, el 54% de la población se encuentra en la fase 3 (crisis) de la IPC y el 15% en la fase 4 de la IPC.

Las necesidades de las poblaciones vulnerables se reflejan en el plan de emergencia de la FAO destinado a mejorar la producción y la calidad de los alimentos básicos y la horticultura, proteger el ganado y restablecer la producción animal, relanzar los medios de subsistencia de los pescadores y mejorar el acceso directo de los hogares a los alimentos mediante la provisión de transferencias de efectivo.

Así, en mayo de 2022, la FAO pudo asistir a 1.000 hogares vulnerables, es decir, 5.000 personas, miembros de treinta y nueve (39) Organizaciones Comunitarias de Base (OCB), en el departamento del Noroeste mediante la distribución de efectivo, insumos agrícolas y capacitación ( modalidad “cash+ "). Cada hogar recibió 92 USD para el pago de necesidades básicas (alimentos, medicinas, etc.) mientras esperaban la cosecha. Estos beneficiarios vulnerables (incluidos 610 encabezados por mujeres) recibieron su efectivo a través de un socio local en Port-de-Paix. Con un aporte91 927,00 USD UDS, la FAO apoyó a estas familias beneficiarias en situación de inseguridad alimentaria en las comunas de Port-de-Paix, Chansolme y de Bassin Bleu. Estos beneficiarios también fueron capacitados en técnicas de horticultura.

A nivel del departamento de Grand'Anse, gracias al financiamiento de la cooperación belga a través del Fondo Especial para Actividades de Emergencia y Rehabilitación (SFERA) y el Fondo Fiduciario de Socios Múltiples de las Naciones Unidas para la consolidación de la paz (MPTF), la FAO brindó ayuda de emergencia a la comunidad víctima del terremoto del 14 de agosto de 2021. Novecientos sesenta y dos hogares (962), o sea 4.810 personas, incluidas 777 mujeres jefas de familias, recibieron dos cabras contribuyendo así a la recapitalización de su ganado. Un total de 1.924 cabras fueron repartidos en los municipios de Corail y Pestel, que fueron los más afectados por el sismo en este departamento.

Se distribuyeron semillas de hortalizas y alimentos de calidad a 2.777 hogares, es decir, 13.885 personas, incluidas 1.531 mujeres jefas de familias. Considerando la gravedad de la inseguridad alimentaria en estas comunas, aún se requiere una respuesta de emergencia para los hogares más pobres y afectados para que puedan satisfacer mejor sus necesidades alimentarias inmediatas y de mediano plazo, para asegurar la recapitalización de las fincas afectadas por el terremoto de 14 de agosto de 2021.

Las necesidades de respuesta tras el terremoto siguen siendo muy altas y los recursos son limitados. La FAO desea seguir apoyando no solo las acciones del Gobierno en la reactivación de la producción agrícola y el desarrollo de la crianza de pequeños rumiantes, sino también a las familias en situación de inseguridad alimentaria. El apoyo de la comunidad internacional y los donantes a las intervenciones de la FAO en Haití es más crucial que nunca para ayudar a aliviar a más familias necesitadas.