Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Plan de Agricultur Familiar

Docentes, personal de Salud, extensionistas CENTA, estudiantes y autoridades de FAO en Huerto Escolar del Complejo Educativo de Lislique, La Unión

La Unión, El Salvador. Unas 4 mil familias atendidas con el Plan de Agricultura Familiar (PAF Seguridad alimentaria), en La Unión, han mejorado su calidad de vida gracias a los conocimientos adquiridos sobre producción de hortalizas, frutales, manejo de módulos de aves, invernaderos y los incentivos que han recibido para el hogar como filtros de agua, estufa ahorradora de leña y ordenamiento del espacio familiar.

Los resultados son evidentes en la metodología Taller Hogareño, que tiene objetivo de rehabilitar nutricionalmente a niños y niñas menores de 5 años. José y Marina López, familia demostradora coordinadora del Taller y la nutricionista de la FAO,

Ana Hernández, explican que los pequeños participantes han aumentado de peso entre 1.5 y 2.5 kilogramos en los seis meses de duración del taller ya que los niños reciben 500 calorías adicionales en cada refrigerio.

Este es un espacio donde las familias involucradas, con el apoyo de los Promotores de Salud, participan y aprenden buenos hábitos alimenticios e higiénicos así como manipulación y preparación de alimentos con productos nutritivos obtenidos del huerto familiar.

Todos estos logros se han obtenido gracias a la intervención multisectorial desarrollada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, las alianzas establecidas con los Ministerios de Salud, Educación y los Gobiernos Locales, bajo la coordinación de la Agencia de Extensión del CENTA ubicada en Nueva Esparta y la asesoría técnica de la FAO.

La particularidad del PAF Seguridad Alimentaria, es la intervención multisectorial en cada una de las metodologías implementadas en terreno. Al respecto, el Sr. Alan González, Representante de la FAO en El Salvador, asegura, "es visible el mejoramiento de la producción de hortalizas en los huertos familiares, y en algunos casos, en la venta de excedentes, asimismo en los procesos de alimentación, saneamiento básico del hogar, salud y nutrición, lo cual augura una sostenibilidad encaminada a reducir los niveles de inseguridad alimentaria y nutricional".

En Lislique, uno de los municipios atendidos, un grupo de 15 familias demostradoras desarrollan una Escuela de Campo (ECA) de producción de hortalizas en una "Casa Malla", donde hombres y mujeres aprenden las técnicas para la producción de hortalizas, se benefician con la producción obtenida y además, se reparten plántulas para sus propios huertos familiares.

La Casa Malla, fue facilitada por el Proyecto de Andalucía, los insumos agrícolas por el PAF Seguridad Alimentaria, los materiales y la mano de obra por las familias participantes en la ECA, explicó la extensionista María Inés Fuentes del CENTA en Nueva Esparta.

Otra actividad importante, es la asesoría brindada a los Centros Escolares para la implementación de huertos escolares, tal es el caso del Complejo Escolar, donde según el docente Rafael Mendoza, el huerto se ha convertido en un modelo para la comunidad y en un estímulo para los jóvenes quienes además, de realizar prácticas agrícolas y actividades pedagógicas, consumen un refrigerio escolar variado con la inclusión de hortalizas y hojas verdes.

El municipio cuenta con un vivero de 5, 500 plantas forestales y de usos alimenticios como el árbol de "Moringa", con el objetivo de rehabilitar el recurso bosque de las áreas aledañas al municipio. En el vivero han participado familias demostradoras, estudiantes del Complejo Educativo y la Unidad Ambiental de la Municipalidad, según Walter Chinchilla, Especialista de Recursos Naturales de FAO.