Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Experiencia de compras locales en Honduras moviliza a más de 130 agricultores familiares

Cada semana los productores hondureños entregan frutas, verduras, huevos y lácteos para la alimentación escolar en cinco centros educativos.

Cinco escuelas participan del piloto que está ampliando la alimentación escolar de cerca de 680 alumnos y involucrando a más de 130 agricultores familiares. Foto: @FAO/Vanessa Baldassare

Santiago de Chile, 2 de junio de 2014 - Con el objetivo de fortalecer el programa de alimentación escolar y contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional de los escolares de las comunidades rurales de Honduras, se ha puesto en marcha este año el proyecto piloto de Escuelas Sostenibles para la implementación de un modelo de compras públicas locales de la agricultura familiar para alimentación escolar.

Cinco escuelas de las comunidades de Puerta del Ocote, Cañadas, Loma Limpia, Pajapas y Hierba Buena participan del piloto que está ampliando la alimentación escolar de cerca de 680 alumnos. Para esto, se está involucrando a la comunidad, implementando huertos escolares, mejorando la infraestructura de cocinas y comedores de las escuelas, comprando alimentos frescos y sanos de los productores locales y buscando sinergias con diversos sectores de los municipios.

Actualmente, 135 productores están involucrados en la venta de productos como frutas, verduras, huevos y lácteos a estas escuelas, lo que les posibilita nuevas oportunidades de mercado para la comercialización de sus productos.

Según el productor de banano de la comunidad de Cañadas, en el departamento de Lempira, Erlin Omar Perdomo, "A veces se perdía las frutas porque no había donde venderlas o las cantidades producidas eran demasiado elevadas para el autoconsumo. Ahora todo lo que tenemos vale, y mire los niños que alegres", dijo.

Los alimentos entregados a los centros educativos complementan la alimentación que ya reciben los estudiantes por parte del gobierno. Con la llegada de los productos de los agricultores familiares el objetivo es ofrecer productos que aporten más proteínas, vitaminas y minerales.

Mejores ingresos

Este piloto, por medio de las compras locales, promueve la mejoría de sus ingresos y de la calidad de vida local. En una encuesta preliminar realizada entre los agricultores que participan de las compras locales en tres localidades diferentes, sus ingresos mejoraron en un promedio de 350 lempiras/semanales (cerca de 16 dólares). En general estas familias agricultoras están sujetas a fuertes fluctuaciones de sus ingresos porque, en su mayoría, provienen de empleos temporales.

Para la coordinadora regional del proyecto Fortalecimiento de Programas de Alimentación Escolar para América Latina y el Caribe, Najla Veloso, esta iniciativa ofrece al país la oportunidad de vivir y construir una alimentación escolar saludable, en espacios de comida y de preparación adecuada, con la participación social. Además, cuenta con el involucramiento y la contribución de la agricultura familiar en la comercialización de sus productos.

"Este piloto nos permite un análisis del costo y beneficio que representa esta política en el país, colaborando para la futura planificación de la extensión de esta iniciativa piloto a todos los estudiantes hondureños", evalúa Najla Veloso.

Esta iniciativa integra las actividades desarrolladas en el ámbito de la Cooperación Internacional entre el gobierno de Brasil, la FAO y el gobierno de Honduras para el fortalecimiento de los programas de alimentación escolar.

Primera experiencia en compras

La experiencia de compras locales a la agricultura familiar que desarrolla la FAO en Honduras busca complementar la actual alimentación escolar que el gobierno proporciona en las escuelas del país. Este modelo se basa en la experiencia brasileña del Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE), creado hace más de 50 años.

El trabajo de diseño del mecanismo de compras de la agricultura familiar se inició hace más de un año, cuando autoridades locales, docentes, padres de familia y productores hondureños conocieron la experiencia de las compras públicas de la agricultura familiar en Brasil y del PNAE. Al regresar, se encargaron de elaborar de manera conjunta una propuesta de mecanismo de compras locales adaptada a la realidad del país.

Cambio de realidad y preparación de los actores - el proceso

A partir de la experiencia brasileña, adaptándola a la realidad hondureña se empezaron los preparativos para promover una mejor alimentación a los estudiantes en el país. Primero con la realización de un estudio acerca del estado nutricional en las escuelas participantes del piloto, en lo cual se realizaron exámenes de sangre y de heces, evaluación de talla y peso, y en los casos necesarios se realizó campañas de desparasitación, preparación de menús adecuados, etc.

Con la participación de la comunidad escolar, padres de familia y autoridades locales, se realizaron las reformas y/o construcciones de cocinas y comedores necesarias para dar a los estudiantes mejores condiciones para una alimentación adecuada diaria en las cinco escuelas. Además, se construyeron bodegas para el almacenamiento de los alimentos.

Los padres y madres de familia y comités de merienda fueron capacitados por parte de la FAO en las cinco claves de la inocuidad, incluyendo los cuidados en la preparación de los alimentos, limpieza en cocinas, tratamiento del agua etc.

Para dar inicio a las compras locales de la agricultura familiar, fue necesario involucrar a las alcaldías municipales, a las cajas rurales y a los centros educativos. Las cajas rurales son estructuras organizativas sociales y de financiamiento de pequeña escala para productores afiliados y funcionan como cooperativas. Sus integrantes fueron capacitadas ya que cumplen un rol importante de organizar la demanda por productor, entregar los informes de compras, cobrar de las municipalidades el costo de los productos. Además, tienen la responsabilidad de entregar pagos correspondientes a sus participantes.

Los agricultores familiares participantes firmaron un contrato de entrega con las Cajas Rurales (CRAC). Son productores que viven en el entorno de los centros escolares que integran este proyecto.

Los alimentos entregados son revisados cuando llegan a los centros educativos para que tengan la calidad exigida para la buena alimentación de los estudiantes.

Los gobiernos locales (municipios) están, actualmente, invirtiendo en remodelación o construcción de los espacios en otros centros educativos vecinos a las escuelas en que se realiza en piloto.