Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Discurso del Sr. José Graziano da Silva, Director-General de la FAO

Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Excelentísimo Señor Presidente, Lic. Enrique Peña Nieto;

Excelentísima Señora Secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz-Massieu;

Excelentísimo Señor Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, José Calzada, Presidente entrante de la Conferencia Regional de la FAO;

Excelentísimo Señor Ministro de Agricultura de Chile, Carlos Furche, Presidente saliente de la Conferencia Regional;

Excelentísimos señores y señoras Secretarias y Secretarios de Estado;

Distinguidas Delegaciones de los países de América Latina y el Caribe;

Representantes del cuerpo diplomático;

Representantes de la sociedad civil y de la iniciativa privada;

Señoras y señores.

  1. Quisiera, antes que nada, agradecer su gran apoyo, Señor Presidente, y de todo su Gobierno, por acoger esta 34ª Conferencia Regional para América Latina y el Caribe. Muchas gracias.
  2. Quisiera también, señor Presidente, hacer llegar a través suyo un saludo muy afectuoso a todo el pueblo mexicano, dueño de una historia y de una cultura riquísima y milenaria.
  3. Es un honor para la FAO poder realizar otra vez esta  Conferencia en México.
  4. FAO reconoce el compromiso político y los esfuerzos del Gobierno mexicano para la erradicación del hambre y para lograr un sector agroalimentario más sostenible e inclusivo.
  5. Sus observaciones, Señor Presidente, de que actualmente conviven dos Méxicos: uno muy avanzado, que compite a nivel mundial, y otro con muchos rezagos, es esencial para fundamentar políticas que buscan “la democratización de la productividad”.
  6. Y así como existen diferencias en México, hay también disparidades en el resto de la región de América Latina y el Caribe. Alrededor de 34 millones de personas siguen sufriendo de hambre en la región que es la mayor exportadora neta de alimentos.
  7. Reducir esas diferencias y promover la inclusión son fundamentales para que los países de América Latina y el Caribe logren erradicar el hambre de la región hasta 2025.
  8. Esta Conferencia es una gran oportunidad para una reflexión conjunta sobre cómo hacer frente a los retos del futuro próximo.  
  9. La región necesita capitalizar aún más su rol como potencia agroalimentaria, apoyando a la agricultura familiar y desarrollando las zonas rurales, ya que ahí es donde aún se concentran los mayores focos de pobreza y hambre.
  10. Por otro lado, la obesidad creciente, sobre todo entre mujeres y niños,  nos recuerda la necesidad de cambiar hábitos de producción y consumo alimentario. Nos obliga a diseñar políticas públicas que promuevan sistemas alimentarios sensibles a una buena nutrición, y que mejoren la nutrición de niños a través de alimentos frescos y nutritivos.

Señor Presidente,

  1. Para evitar que un menor crecimiento económico afecte los avances hechos en la reducción del hambre y la pobreza, los gobiernos  necesitan fortalecer sus programas de inclusión social.
  2. Hay que aumentar la voluntad política que sostiene estos programas.
  3. El camino del desarrollo sostenible es también el camino para un mundo más justo, seguro y pacífico, donde nadie se puede quedar atrás.

Señoras y señores,

  1. Los desafíos para erradicar el hambre y la pobreza extrema están cercados hoy por muchas incertidumbres y complejidades, especialmente en el contexto del cambio climático.
  2. Enfrentamos muy a menudo situaciones nuevas e inesperadas, que pasan rápidamente desde el contexto nacional a un ámbito regional y global.
  3. Y esa situación de incertidumbre y complejidad se  ve aumentada por la gran especulación que existe en la actualidad, traducidas en la volatilidad de los mercados globales.
  4. Además, el inmediatismo de la información genera un proceso de fragmentación y dificulta el desarrollo de perspectivas, explicaciones y entendimientos sobre el mundo y el tiempo en que vivimos. Un mundo de incertezas marca lo que se podría llamar la “nueva normalidad”, entre comillas.
  5. Necesitamos, por lo tanto, de fuerza y coraje para enfrentar las incertidumbres y penetrar en sus complejidades. No podemos desistir ante las dificultades de nuestros tiempos.

Señor Presidente, señores Secretarios,

  1. Antes de concluir, quisiera enfatizar que la FAO se honra de suscribir hoy una “Carta de Intención”, mediante la cual refuerza nuestra disposición para acompañar las políticas y programas del Gobierno de México para combatir todas las formas de malnutrición y para promover el desarrollo sostenible de los sectores agrícolas.
  2. En especial, queremos señalar la relevancia de contar con políticas públicas intersectoriales que favorezcan el trabajo coordinado de las diferentes Secretarías de Estado.
  3. Y la importancia de tener instancias de coordinación efectivas de los distintos actores sectoriales involucrados en los programas, tanto los actores gubernamentales, como la sociedad civil y el sector privado.
  4. Y también la trascendencia de aumentar progresivamente la cobertura de los programas, de manera de poder beneficiar a los 7 millones de familias listados en el padrón único lo más rápido posible.
  5. Por último, la FAO considera muy importante el enorme potencial de cooperación sur-sur de este país. México tiene mucho que dar y una historia envidiable de solidaridad con el mundo.

Señor Presidente,

  1. El domingo pasado fui a hacer una visita de terreno a San Rafael, municipio de Contepec, Estado de Michoacán, en la que quedé convencido de que se va por buen camino. No se abatan por las críticas.
  2. Es cierto que se puede mejorar siempre en cualquier política. Pero también es cierto que los que comen regularmente tres comidas al día, no alcanzan a dimensionar todo el valor de erradicar el hambre.
  3. También es cierto que quien tiene hambre, tiene prisa, pero no nos olvidemos que no es fácil alcanzar resultados rápidos combatiendo una enfermedad como el hambre. Lo que importa es que empezamos el camino y hacemos el camino caminando sin parar, hasta llegar a la total erradicación del hambre.

Muchas gracias por vuestra atención.