FAO Regional Office for Latin America and the Caribbean

Mensaje Día Internacional de la Mujer

Bogotá, Marzo 8 de 2012- A nivel global, casi la mitad ( el 43%) de los agricultores son mujeres. Las mujeres cultivan gran parte de los alimentos del planeta y podrían hacer mucho más si tuvieran acceso a los recursos necesarios y participar de las decisiones que afectan sus vidas y las de sus familias.

Bogotá, Marzo 8 de 2012. Hoy se celebra en todo el mundo, el Día Internacional de la Mujer y es una ocasión especial para volver nuestra mirada hacia las mujeres rurales. A nivel global, casi la mitad ( el 43%) de los agricultores son mujeres. Las mujeres cultivan gran parte de los alimentos del planeta y podrían hacer mucho más si tuvieran acceso a los recursos necesarios y participar de las decisiones que afectan sus vidas y las de sus familias.

Investigaciones de FAO, demuestran que las mujeres agricultoras son un 20 a 30% menos productivas que los hombres. Sin embargo, la razón de esta diferencia no es porque ellas trabajen con menor intensidad. La brecha comienza a abrirse, porque los hombres tienen acceso a unos recursos que difícilmente están disponibles para las mujeres, incluyendo tierra, insumos, empleo rural, financiación y tecnología.

En Colombia de acuerdo con el último Censo del 2005, las mujeres son alrededor del 47% de la población rural. Así mismo, el 19% de los hogares campesinos tienen como cabeza de hogar a las mujeres y la ocupación de las mujeres campesinas es sólo del 30 por ciento, mientras que en los hombres del 75 por ciento.

El desplazamiento forzado es uno de los factores que limita la productividad en el campo y afecta especialmente a las mujeres. Diversos estudios realizados sobre la población desplazada en Colombia, muestran que las mujeres y los niños y niñas pobres de origen rural constituyen uno de los grupos poblacionales más afectados junto con los indígenas y los afrocolombianos. Según diversas estimaciones, el porcentaje de mujeres desplazadas en Colombia oscila entre el 49% y el 58% de la población desplazada.

Las mujeres campesinas son las más afectadas en su identidad por la pérdida de su mundo y de la oportunidad de transmitir los conocimientos tradicionales y las menos preparadas cultural y socialmente para el hábitat urbano; se convierten en cabeza de familia y deben enfrentar situaciones de despojo y desarraigo. Son ellas quienes responden por la crianza y el mantenimiento de los hijos enfrentando inmensas dificultades.

Cerrar la brecha de género en la agricultura es una prioridad esencial para el presente y el futuro. En Colombia, la voluntad política reflejada en programas como el de Mujer Rural, adelantado por Gobierno Nacional, es un paso en el camino correcto. Pero aún hay mucho por hacer. Las inversiones en la agricultura tienen que aumentar un 50% para 2050, si queremos alimentar a una creciente población y estas inversiones deben tener en cuenta las necesidades específicas de las mujeres. La participación plena e igualitaria de las mujeres es un derecho; son ellas quienes representan más de la mitad de la población mundial y este panorama debe sentar las bases para un mundo sin hambre.

Malachy Pilgrim Dottin,

Representante FAO Colombia