FAO recomienda acciones para enfrentar la sequía y los eventos climáticos extremos en Chile
Mayor diversificación productiva y acciones para el manejo del déficit hídrico, como el uso de aguas recicladas, profundización de pozos y la captura de agua lluvia, son necesarias.
Santiago de Chile 12 de marzo de 2012- La Oficina Regional de la FAO ha desarrollado una serie de recomendaciones para enfrentar la sequía que atraviesa el país, recogidas en su publicación Gestión del Riesgo de Sequía.
Algunas de las sugerencias incluyen que los productores planifiquen en consideración de los pronósticos meteorológicos de mediano y largo plazo, y que realicen acciones para el manejo del déficit hídrico, como el uso de aguas recicladas, profundización de pozos y la captura de agua lluvia.
La FAO también señala que es aconsejable que tengan una mayor diversificación productiva, dando prioridad a cultivos de menor demanda de riego durante periodos de escasez.
"La adaptación a la sequía y a otros eventos climáticos extremos es fundamental para el desarrollo de una agricultura sustentable, sobre todo pensando en los impactos que estos fenómenos tienen sobre los pequeños productores y en la necesidad de enfrentar el cambio climático", comentó Alan Bojanic, Representante Regional a.i. de la FAO para América Latina y el Caribe.
Estudios nacionales proyectados al 2040 indican una posible intensificación de la aridez en la zona norte, avance del desierto hacia el sur y reducción hídrica en la zona central. El aumento de la temperatura y su impacto sobre las precipitaciones y recursos hídricos, sumado al aumento creciente de la demanda de agua, hacen presumir un mayor riesgo de sequía en el futuro.
La FAO, a solicitud del gobierno, ha generado una serie de instrumentos y herramientas que apoyan a los tomadores de decisión a la hora de implementar políticas públicas necesarias para hacer frente a la nueva realidad climática del país.
Gestión de riesgo de desastres naturales
La variabilidad natural del clima en Chile a menudo conduce a eventos climáticos extremos como heladas, inundaciones y sequías. Un aspecto fundamental para enfrentar estas situaciones es la gestión del riesgo.
Consiste en la identificación de las principales amenazas y factores de vulnerabilidad ante eventos extremos, la determinación de los actores claves en la gestión del riesgo y su coordinación para el establecimiento de las redes regionales del sistema nacional de gestión del riesgo agroclimático y de las emergencias agrícolas.
Según la Oficina Regional de la FAO, es fundamental tomar medidas de adaptación apropiadas prontamente y reforzar el concepto y práctica de la gestión del riesgo de desastres naturales, de modo de tener instituciones mejor preparadas, capaces de enfrentar las amenazas climáticas.
