FAO Regional Office for Latin America and the Caribbean

Seminario: “Políticas públicas sobre tierras fiscales para el desarrollo humano” – Consejo Económico y Social de Argentina

2 de septiembre, 2021 Discurso - Intervención Julio Berdegué

“América Latina y el Caribe es la región del mundo con la distribución de tierras más desigual.

El 1% de las fincas concentra más del 50% de la superficie agrícola de la región. En Argentina, 1 de cada 5 personas que posee tierra o vivienda, se siente insegura en sus derechos de tenencia.

En América Latina solo el 20% de los titulares de las unidades agrícolas son mujeres y solo un 10% son jóvenes.

Esta distribución desigual de tierras trae problemas sociales, violencia y marginación, además de ahuyentar la inversión nacional y extranjera dificultando la recuperación económica de los territorios, algo tan necesario tras la crisis del COVID-19.

Las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de Tierras son hasta el momento, la única norma internacional negociada en materia de tenencia de tierras. Fueron aprobadas en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y ratificadas desde el 2012 por representantes de los gobiernos, sociedad civil, academia y sector privado de más de 130 países, incluido Argentina.

Las Directrices Voluntarias son relevantes por varias razones:  

Primero, entre sus principales objetivos está el combatir la inseguridad alimentaria, condición que en América Latina y el Caribe se ha exacerbado por los efectos del COVID-19. En comparación con 2019, en 2020 padecieron hambre unos 14 millones más en la región, eso significa que terminamos el 2020 teniendo a 60 millones de personas en condición de hambre.

Segundo, porque tienen por objetivo contribuir al logro de medios de vida sostenibles, a la estabilidad social, a la seguridad de la vivienda y desarrollo rural a través de mayor equidad en los accesos de la tierra especialmente para personas vulnerables. Esos sectores en donde la pandemia y el cambio climático siguen golpeando desproporcionadamente.

Tercero, porque buscan aportar beneficios a los individuos en todos los países a través de una gobernanza responsable. ¿Qué hace una gobernanza responsable?

Protege a las personas de pérdidas arbitrarias en sus derechos de tenencia; evita discriminaciones jurídicas; conduce a procesos de toma de decisión más transparentes y participativos; ayuda a resolver con mayor facilidad las disputas territoriales; y simplifica la tenencia haciéndola más accesible y efectiva para todos.

Las Directrices sirven como un marco que permite a los Estados elaborar sus propias estrategias, políticas y legislaciones para la gestión de sus tierras públicas.

Las Directrices también proveen recomendaciones específicas y permiten construir y mantener inventarios accesibles con información actualizada sobre las tierras y bosques de propiedad estatal.

Para avanzar en cualquier propuesta de mejora y solución al viejo problema de la tenencia de la tierra, es imprescindible revisar las políticas públicas e innovar en los instrumentos y marcos normativos, institucionales y tecnológicos.

Por ejemplo, mejorando en los sistemas de información de tierra y derechos titulares mediante procedimientos transparentes y sencillos que sean accesibles a familias agricultoras rurales, mujeres, jóvenes y pueblos indígenas.

No basta con que lo gobiernos inviertan en programas que, repartan, titulen y registren las tierras estatales.

Es necesario tener un enfoque integral que permita a los beneficiaros tener mejor acceso a asistencia técnica y organizativa, al crédito, a la infraestructura productiva y de servicios básicos, a la protección social y a incentivos para la protección ambiental.

Es aquí donde fallaron varios programas de reforma agraria y distribución de tierras desarrollados en la región; errores que no debemos repetir.

Durante este seminario, se compartirán experiencias de los proyectos pilotos de los Bancos de Tierra en el Caribe, donde FAO ha apoyado en el diseño e implementación de manuales y softwares para simplificar y modernizar los procesos de arrendamiento de tierras agrícolas estatales a favor de la población local.

Se compartirán también, soluciones tecnológicas desarrolladas por el Instituto de Colonización y Reforma Agraria de Brasil (INCRA). CON el INCRA y la Agencia Brasileña de Cooperación, estamos impulsado una agenda de cooperación Sur-Sur trilateral en la materia.

Esperamos que estas experiencias, y otras que compartiremos en futuros espacios, contribuyan al proceso que el Gobierno Argentino ha decidido impulsar para mejorar la administración de sus tierras fiscales, y por el cual felicitamos a al Presidente Alberto Fernández y al Consejo Económico Social.

Muchas gracias”.