Parte del equipo de FAO RLC realiza gira al sur por territorios de la Red SIPAN
Como una forma de fortalecer el vínculo y el trabajo de parte del equipo de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe (FAO RLC) en la comprensión de las realidades de los territorios, se realizó entre los días 6 y 8 de diciembre una gira por el sur, comunas de Lonquimay y Melipeuco, para conocer las experiencias, prácticas ancestrales y el trabajo de campo vinculado a la conservación de la agrobiodiversidad que desarrolla el proyecto GCP /CHI/041/GFF o Red de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Nacional o SIPAN”, iniciativa que es impulsada por el Ministerio de Agricultura de Chile, y cuenta con la supervisión y apoyo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Entre las personas que participaron de esta gira se encuentran Antuanela Poenaru, Maricarmen Pérez Tamayo, Lluvia Lyon, Juliana Martínez, Hivy Ortíz y María Pilar Pearcy de FAO RLC, y Jaime Valdés, Evelyn Osorio, María Florencia Soto y Xuksa Kramcsak del equipo de SIPAN.
Esta gira contempló la visita a la Cordillera Pehuenche de la Red SIPAN, e involucró la visita a las comunas de Lonquimay y Melipeuco. Durante el primer día el equipo SIPAN presentó los avances a nivel nacional y local que ha tenido esta iniciativa y los principales desafíos que involucra la conservación de la agrobiodiversidad en zonas cordilleranas donde habitan comunidades rurales e indígenas.
A su vez, las funcionarias de FAO tuvieron la oportunidad de conocer, aprender y profundizar el trabajo desarrollado por SIPAN mediante el acercamiento a distintas iniciativas promovidas por el proyecto tales como emprendimientos locales ligados a turismo sustentable pewenche, gastronomía local, prácticas ancestrales ligadas a huertos semilleros, el desarrollo de la cooperativa de gastronomía pewenche Trawunko, quienes entre otras cosas, trabajan sobre el producto forestal no maderero: el piñón, el cual tiene un importante valor cultural y nutricional en el territorio, y el trabajo con proveedores de servicios como es el caso de Fundación Biodiversidad Alimentaria.
Hivy Ortíz Chour, oficial principal del programa de campo de FAO RLC, señaló que el intercambio que se dio en esta gira fue muy valioso, pues se comprendieron las perspectivas y roles de grupos de trabajoespecíficos. “En el trabajo a nivel de territorio hay un equipo muy fuerte, la consolidación del equipo y el liderazgo individual en cada área se complementan muy bien. En términos profesionales nos llevamos como desafío visibilizar el rol de las jóvenes trabajando en proyectos”, destacó.
Por otro lado, Antuanela Poenaru, procurement officer de FAO RLC, señala que cada país tiene sus particularidades en torno al trabajo en terreno, por lo tanto, es importante conocer el contexto para entender cómo operan los programas y proyectos. “Estaba muy entusiasmada y emocionada, pero esta gira superó mis expectativas, aunque fueron pocos días, estuvo muy bien organizado, conocimos muchísimas experiencias, me impresionó la comunidad mapuche y sus actividades en el bosque, huerto semillero, su comida y su belleza, pero sinceramente quedé asombrada por el equipo de trabajo de SIPAN y la confianza que han logrado con las comunidades”, destacó la profesional. Además, señaló que gracias a esta experiencia integrará ideas en relación al trabajo con proovedores de servicio locales, “es importante conocer las realidades para llegar a puntos en común, además de reforzar y respaldar el cuidado del equipo primeramente para llevar a cabo tareas en terreno ya que deben compaginar normativas institucionales y problemas que surgen en el territorio”. Sobre la cultura mapuche, Antuanela destaca la experiencia pues tuvo una riqueza en la interacción con las comunidades y con SIPAN, “casi en todas las actividades y lugares que estuvimos algo me emocionó, me llamó la atención que ellos continuaran con su vida tradicional y sus costumbres en sintonía con los tiempos modernos, conviviendo sin realizar una separación. Y entre lo que más me impactó sobre belleza natural fue la araucaria y el piñón como símbolo representativo”, afirmó.
Por útlimo, María Pía Pearcey, procurement associate FAO RLC, señala que al conocer de cerca el trabajo de SIPAN y a las comunidades de la Región de la Araucanía, comprendió cómo se desarrolla el funcionamiento de sistemas productivos, el intercambio y ciclo de trabajo con comunidades, especialmente cómo comparten su conocimiento y esfuerzo. “Dentro de las experiencias más especiales puedo destacar el haber sido recibidos por comunidades que nos abrieron la puerta de sus hogares y nos mostraron la importancia de la agrobiodiversidad existente y su conservación, nos transmitieron el respeto, amor a la tierra y cómo lo transmiten de generación en generación, valorando las plantas, semillas y frutas como nuestra fuente de alimento y salud, que nos dan una serie de beneficios”, señaló. A su vez, indicó que fue importante comprender el atractivo del turismo sustentable, la exquisita gastronomía y hospitalidad de su comunidad, y la realidad del entorno y las dificultades que conllevan, aprendizajes que sin duda incorporará a sus labores de FAO teniendo presentes el impacto real y positivo que tiene el programa SIPAN en la comunidad.
