FAO y RaboFinance concluyen programa con intercambio de soluciones innovadoras para fortalecer el desempeño ambiental de las empresas frutícolas chilenas
La iniciativa piloto, desarrollada entre el organismo internacional y la entidad financiera, abordó los desafíos que enfrentan los productores frutícolas en temas de sustentabilidad y la adopción de medidas que contribuyan a modelos más sustentables de producción.
En el marco de la alianza global entre la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Grupo Rabobank, la Representación de la FAO en Chile y RaboFinance desarrollaron un programa destinado a mejorar el desempeño ambiental de las medianas y grandes empresas frutícolas de la zona centro-sur de Chile, impulsando la adopción de tecnologías y soluciones productivas que permitan cumplir con los requerimientos de sustentabilidad de los mercados internacionales más exigentes en temas ambientales, sociales y éticos, fortaleciendo a futuro su capacidad exportadora.
El programa contempló un piloto donde participó un grupo de clientes de RaboFinance, en su mayoría grandes y medianos productores y exportadores frutícolas de Chile. En esta etapa, se realizó un análisis del desempeño ambiental de los productores participantes, a través de entrevistas en profundidad, en el que se identificaron cuatro áreas prioritarias en las cuales el sector frutícola tiene que avanzar hacia un desarrollo ambiental sostenible: gobernanza, factores culturales, económicos y tecnológicos.
Además, el estudio evidenció la necesidad que los mecanismos financieros estructuren un sistema de gobernanza que aborde temas de sustentabilidad en forma integral, para que los productores enmarquen las prácticas para mitigar el impacto medioambiental en la estrategia de negocio de la empresa.
El cierre del programa piloto se llevó a cabo durante una mesa redonda de sustentabilidad con clientes de RaboFinance donde el foco principal fue compartir conocimiento por medio de soluciones innovadoras que respondieran a los principales problemas detectados en el estudio, con el objetivo de que los productores y exportadores pudieran ver las posibilidades existentes hoy en el mercado.
Juan José Bouchon, Gerente General de Viña Bouchon, señaló que “como industria agroalimentaria tenemos un gran desafío de ir ajustando nuestros manejos y procesos con la finalidad de ser más sustentables, con aspectos tan relevantes y prioritarios como la reducción de la huella de carbono. Creo que estamos ante un verdadero cambio de paradigma para el agro, que va a cambiar completamente la forma en que se hacen las cosas en las próximas décadas. En ese contexto, la oportunidad de participar en instancias que nos entreguen información y herramientas, así como nos conecten con el ecosistema de la sustentabilidad creo que son muy valiosas”.
En esta línea y según la información compilada, se identificaron algunos desafíos que son prioritarios para el sector como cambio climático, biodiversidad, agua, insumos, agricultura orgánica, así como también la necesidad de avanzar hacia una mirada desde lo sociocultural y lo económico. Además, el estudio liderado por FAO Chile, determinó que para acelerar las transiciones hacia modelos sustentables se requiere que las empresas incorporen la sustentabilidad en su gobernanza para así administrar, gestionar y evaluar en base a un plan previamente definido. Otros factores para considerar son la necesidad de impulsar el trabajo colaborativo, fortaleciendo a los actores más pequeños, contar con incentivos públicos y privados, para que estos últimos puedan acceder a asesorías experta y tecnologías que apoyen la gestión.
Hivy Ortiz, Oficial a cargo de la Representación de la FAO en Chile, indicó que “en un contexto de crisis ambiental y climática que requiere la atención de todas y todos, iniciativas como estas muestran el compromiso del sector privado para avanzar hacia una mayor sostenibilidad ambiental, beneficios sociales y posicionamiento ético en las empresas. La adopción de soluciones basadas en la naturaleza, innovaciones y nuevas tecnologías para abordar los desafíos identificados es un paso clave para mejorar la producción, la nutrición, el medio ambiente y, por ende, la calidad de vida de las personas, especialmente en el caso de los grupos vulnerables cuyos medios de vida dependen de la provisión de la naturaleza y sus servicios ecosistémicos. La participación del sector privado en este reto es fundamental y la alianza entre FAO y Rabobank empuja en esa dirección, para encontrar alternativas y generar cambios sustantivos en el sector silvoagropecuario chileno, que tiene un enorme potencial de transformarse en un actor clave para la mitigación y adaptación del cambio climático, y la restauración de la biodiversidad”.
Por su parte, Marcelo Alves, Gerente General de RaboFinance Chile & Perú, aseguró que “nuestra misión como líder del sector de Food & Agri es cultivar un mundo mejor para las futuras generaciones. Asimismo, tenemos un papel activo en abrir espacios de diálogo para comprender las distintas posiciones, intercambiar experiencias y buscar soluciones en conjunto. Nuestras mejores cosechas son estas instancias con nuestros clientes donde conversamos sobre los desafíos de la agroindustria, cómo apertura de nuevos mercados, y los avances hacia la implementación de prácticas sustentables para mitigar el impacto medioambiental. Esto nos ha permitido contribuir a la creciente necesidad de alimentos que se proyecta a futuro. En este contexto, nuestro trabajo colaborativo con la FAO Chile es una invitación a más actores que puedan aportar desde su conocimiento y experiencia con el objetivo de transitar a modelos de negocios sustentables”.
Gracias a la colaboración entre FAO Chile y RaboFinance, se pudo detectar que existen importantes avances en los procesos productivos. El análisis concluyó que el enfoque tiene que ir más allá de sólo medioambiental, tiene que incluir aspectos socios culturales y factores económicos. Asimismo, es claro que el sector debe trabajar en formalizar las áreas de sustentabilidad con el objetivo de incorporar esta visión en el negocio. La ausencia de un área formal implica que se realicen acciones aisladas que carecen de trazabilidad y métricas, datos necesarios para tomar decisiones informadas. Alinear el negocio y las operaciones con el área de sustentabilidad es fundamental para tener resultados positivos. También es clave trabajar de forma colaborativa, intercambiar experiencias, mostrar los casos de éxitos y tener una mirada más integral para avanzar hacia el desarrollo sostenible.
