FAO en Chile

Subpesca y FAO trabajarán con caletas pesqueras para enfrentar efectos del cambio climático

28/04/2017

En el marco del proyecto GEF "Fortalecimiento de la capacidad de adaptación al cambio climático en el sector pesquero y acuícola de Chile", la Subsecretaría de Pesca y la FAO trabajarán con cuatro caletas pesqueras vulnerables de diferentes zonas geográficas del país. 

En la sede de la FAO se constituyó el pasado 24 de abril, el Comité Directivo del proyecto "Fortalecimiento de la Capacidad de Adaptación al Cambio Climático en Pesca y Acuicultura", financiado a través del Fondo para el Medioambiente Mundial (GEF).

El proyecto está siendo desarrollado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, en colaboración con el Ministerio del Medio Ambiente, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como institución ejecutora. La iniciativa tiene por objeto reducir la vulnerabilidad y aumentar la capacidad de adaptación al cambio climático del sector pesquero y acuícola en Chile.

En este sentido, se considera la intervención en cuatro caletas pesqueras vulnerables de diferentes zonas geográficas del país: Riquelme, en la Región de Tarapacá; Tongoy, en la Región de Coquimbo; Coliumo, en la Región del Biobío; y El Manzano, en la Región de Los Lagos. En ellas se realizará innovación e inversión tecnológica y proyectos de diversificación productiva, entre otras, como medidas de adaptación al cambio climático.

En esta primera reunión se definió la presidencia del Comité directivo, la que quedó a cargo del subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Berazaluce; la Dirección Nacional del proyecto también quedó en manos de esta institución, siendo designado el profesional Gustavo San Martín.

El proyecto tendrá una duración de tres años y medio y considera el fortalecimiento de las capacidades institucionales públicas y privadas para implementar mejoras en el sector que contribuyan a la adaptación al cambio climático; establecimiento de sistemas pesqueros y de acuicultura que ayuden a contrarrestar el problema; mejorar el conocimiento de las comunidades costeras en torno al tema; dar a conocer las lecciones y buenas prácticas aprendidas en el proyecto.

Se estima que la intervención directa en las caletas se iniciará en 2018.