Director General  QU Dongyu

Resumen del año 2020: La atención puesta por el Director General de la FAO en el bienestar del personal impulsa la Organización en 2020

Un año difícil, pero con triunfos


 
©FAO/Alessia Pierdomenico

 

29 de diciembre de 2020, Roma – Desde que asumió su cargo en agosto de 2019, el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Sr. QU Dongyu, ha hecho hincapié en su profundo convencimiento de que el personal es el activo más importante de la Organización, refiriéndose a él como “la familia de la FAO”.

“Como saben, comencé mis primeros días como Director General de la Organización recorriendo cada oficina de su edificio, conversando con colegas y estrechando la mano de cada empleado”, recordó el Sr. QU durante el último período de sesiones del Consejo de la FAO en 2020.

“Una de mis prioridades principales sigue siendo lograr que la FAO sea más eficiente, dinámica e inclusiva. Para ello, debemos empoderar a nuestros empleados y aspirar a crear un lugar de trabajo más feliz y más positivo”, añadió.

De hecho, el Sr. QU ha tomado continuamente medidas para mejorar la moral y la satisfacción de esta gran familia, formada por más de 14 000 empleados en más de 180 países y territorios de todo el mundo, así como promover y proteger el bienestar del personal, especialmente a la luz de la dura prueba que ha planteado la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

El personal y la COVID-19

Al principio de la pandemia, el objetivo del Director General era claro: garantizar la salud y la seguridad del personal, así como la continuidad del trabajo. “La salud y la seguridad del personal son mi prioridad número uno”, dijo en multitud de ocasiones.

Mientras la COVID-19 se propagaba rápidamente por todo el mundo, ralentizando y restringiendo numerosas actividades socioeconómicas, en la FAO se formularon y aplicaron medidas inmediatamente, todas ellas de conformidad con las directrices y protocolos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades del país anfitrión.

Ya en enero, el Director General creó un Equipo de gestión de crisis que se reunió diariamente para evaluar la situación y desarrollar medidas de precaución.

Se alentó al personal de la FAO a mantener la distancia física en la oficina, los ascensores, las cafeterías y otras zonas comunes. Se proporcionó orientación a las oficinas de la FAO en todo el mundo para examinar todos los programas de viajes y limitar los viajes a los más esenciales y a las zonas más seguras.

A principios de febrero, se establecieron directrices adicionales para permitir que los empleados teletrabajaran desde sus casas durante un período de 14 días tras su regreso de regiones de alto riesgo (definidas por la OMS y las autoridades italianas). Asimismo, a principios de marzo, la FAO realizaba diariamente comprobaciones de temperatura, con el apoyo de la Cruz Roja italiana, a todos los empleados y visitantes de la Sede.

También a principios de marzo, Italia confirmó que los casos de COVID-19 habían aumentado drásticamente y el Equipo de gestión de crisis aceleró al máximo su trabajo. La FAO aplazó o canceló rápidamente grandes reuniones programadas para los meses siguientes.

Tras el cierre de todas las escuelas en Italia, los empleados con hijos pudieron elegir trabajar desde sus casas. También se ofreció esta posibilidad a las mujeres embarazadas.

Todas las medidas se formularon en constante consulta con los representantes del personal. En las oficinas regionales de la FAO, de nuevo de conformidad con las directrices de la OMS y las medidas de prevención y control nacionales, se establecieron precauciones similares.

“Los planes de la FAO se han basado en los principios de precaución, adaptabilidad y flexibilidad, y están respaldados por un seguimiento estrecho y el cumplimiento de las medidas adoptadas en cada fase a fin de poder hacer los ajustes o correcciones necesarios con rapidez”, declaró el Sr. QU.

A medida que se propagaba la pandemia, casi toda la fuerza de trabajo mundial de la FAO trabajaba desde sus casas. “El virus ha impedido que algunos de nosotros vayamos a nuestro lugar de trabajo, pero no ha detenido nuestra labor”, afirmó el Sr. QU.

En noviembre, se pusieron a disposición de los empleados de la Sede de la FAO pruebas de detección rápida de antígenos para la COVID-19 sin salir de sus vehículos. El servicio de realización de pruebas se amplió a principios de diciembre para incluir a colegas de otros organismos de las Naciones Unidas con sede en Italia, familiares inmediatos del personal de las Naciones Unidas y delegados de países Miembros.

Al final de un año complicado, es justo decir que actualmente los empleados de la FAO se encuentran en buena situación gracias a las medidas tempranas y decisivas adoptadas en respuesta a la pandemia. A mediados de diciembre, la tasa de infección por la COVID-19 en el personal de la FAO a nivel mundial sigue siendo inferior al 1,4 %, y el 77 % de los empleados que se infectaron previamente se ha recuperado completamente.

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Un sentido de “unidad”

El año 2020 también será el año en que el personal de la FAO en todo el mundo se unió más, a pesar de las restricciones de la COVID-19 y gracias al mundo digital.

El sentido de “unidad” se hizo tangible y notable cuando los representantes de la FAO en 130 oficinas en los países participaron junto a otros colegas de categoría superior de las oficinas regionales y subregionales y de la Sede en una reunión en línea celebrada en abril. La presencia por primera vez de los representantes de la FAO en una misma reunión constituyó un hito histórico.

También se celebraron dos asambleas virtuales importantes entre el personal y el Director General. La primera, en junio, se celebró con los 2 200 empleados de Roma, cuando Italia todavía era el epicentro de la pandemia. La segunda se organizó para todos los empleados de la Organización a nivel mundial. Más de 4 300 personas participaron en el acto en diferentes zonas horarias. “Con ello, he establecido un nuevo tono en la FAO: asambleas, intercambios abiertos y un diálogo franco”, afirmó el Sr. QU en el Consejo de la FAO.

Durante estas reuniones, el Director General reiteró su sincero aprecio por los colegas, destacando cómo han estado “apoyándose unos a otros, inspirándose mutuamente y manteniéndose unidos”. El Director General dijo a los empleados: “Afrontamos juntos esta situación y la superaremos juntos, en hermandad, sororidad y solidaridad, como una gran familia”.

Satisfacción de los empleados

En julio, en la apertura del 164.º período de sesiones del Consejo de la FAO, el Director General declaró: “Mi puerta siempre está abierta. Soy del pueblo, procedo del pueblo y actúo para el pueblo”.

Bajo su orientación, la FAO realizó la Encuesta sobre la satisfacción de los empleados de 2019. Los resultados se compartieron con los colegas en junio de 2020. En respuesta a los resultados de la encuesta, el Sr. QU designó a uno de los tres directores generales adjuntos como “defensor del cambio”, encargado de dirigir la elaboración de planes de acción concretos en toda la Organización.

Se han llevado a cabo consultas en oficinas de la FAO de todo el mundo, con sesiones de intercambio de ideas y de escucha en las que han participado colegas de todas las categorías, para proponer medidas a la Administración superior destinadas a abordar algunas de las preocupaciones en el lugar de trabajo destacadas en la encuesta.

“Nuestra capacidad de actuar, tanto en nuestro propio interés compartido como en el interés colectivo general, nunca ha sido tan importante”, afirmó el Director General.

Bajo el liderazgo del Sr. QU, la FAO también ha reforzado las medidas para combatir todas las formas de acoso, explotación sexual, discriminación y abuso de autoridad. El Director General ha constituido un Grupo interno de trabajo sobre la prevención del acoso sexual y la prevención de la explotación y el abuso sexuales, que está presidido por un Director General Adjunto, y que cuenta con la asistencia de la Directora de Recursos Humanos, la Oficial de ética, la Ombudsman y el Inspector General.

Iniciativas nuevas

Tras asumir su cargo, el nuevo Director General creó diversos mecanismos para fortalecer el sentido de propósito común. Estableció un Comité de la juventud y un Comité de las mujeres.

Los comités, de carácter voluntario e integrados por colegas de la FAO de oficinas de todo el mundo, demostraron su importancia este año, pues desempeñaron una función esencial a la hora de conectar y motivar a los empleados de la FAO durante el confinamiento.

El Comité de la juventud diseñó programas e iniciativas como los Miércoles de innovación para alentar a otros empleados de la Organización a intercambiar y debatir nuevas ideas. Asimismo, el propio Director General participó varias veces en los Tés Virtuales del Comité de las mujeres, en los que se reunía a empleadas con diferentes trayectorias y experiencia, algo que situó el empoderamiento de las mujeres en una posición central en la FAO.

Estos dos comités demostraron ser fundamentales para unir más a los empleados durante el confinamiento. “La función que ambos comités han desempeñado en los últimos meses para fortalecer la solidaridad y el espíritu de equipo entre los empleados resulta ejemplar”, observó el Sr. QU.

Además, en junio, el Director General también reunió a más de 400 jóvenes empleados para que aprendieran de la experiencia de cinco empleados jubilados de la FAO en un acto virtual diseñado para promover el intercambio intergeneracional de conocimientos e inspiración.

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Reconocimiento de empleados

El 17 de diciembre, la FAO organizó su segunda ceremonia anual de los premios de reconocimiento a los empleados, esta vez de manera virtual.

En esta iniciativa del Director General, 200 empleados (100 jóvenes y 100 “jóvenes de corazón” y experimentados) fueron seleccionados mediante una votación llevada a cabo en toda la FAO y reconocidos por sus logros en los ámbitos de la innovación, el intercambio de conocimientos, la eficiencia y eficacia operacionales, el trabajo en equipo y la colaboración, así como la diversidad y la inclusividad. También se reconoció el excelente trabajo realizado en 2020 por 10 equipos de la FAO, muchos de ellos transversales.

Para darles su propia enhorabuena personal a los galardonados, el Director General les presentó reconocimientos que él mismo había escrito a mano en caligrafía china.

“Nuestros empleados son nuestro mayor activo y nuestra nueva mina de oro. Los jóvenes son el futuro y los colegas más experimentados proporcionan contexto y orientación”, afirmó el Sr. QU, destacando que “juntos podemos lograr lo pensable y lo impensable”.

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