Director General  QU Dongyu

El Director General de la FAO declara en la reunión de ONU-Energía que la energía sostenible es fundamental para liberar a las personas de la pobreza y el hambre

Roma – Los organismos de las Naciones Unidas y sus asociados deberían colaborar más estrechamente para lograr que la producción agroalimentaria sea más sostenible y más eficiente desde el punto de vista energético, declaró hoy el Sr. QU Dongyu, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en una reunión de ONU-Energía.

La inversión en soluciones basadas en energías limpias, asequibles y sostenibles tiene un papel decisivo para poner fin a la pobreza y el hambre. Asimismo, puede estimular la innovación, generar millones de empleos verdes y ayudar a crear un futuro justo, equitativo y de emisiones cero netas que no deje a nadie atrás. Para los 759 millones de personas en el mundo que carecen de acceso a la electricidad y los 2 600 millones que no disponen de instalaciones no contaminantes para cocinar, el acceso a soluciones de energía limpia puede también mejorar servicios esenciales como la asistencia sanitaria y la educación.

En la reunión de hoy de ONU-Energía a nivel de jefes ejecutivos, que se celebró de forma virtual debido a la pandemia mundial de la enfermedad por coronavirus (COVID‑19), se exhortó a los participantes a debatir sobre el camino a seguir, en particular sobre la propuesta de Plan de acción de ONU-Energía hacia 2025. En él se contemplan objetivos ambiciosos, tales como el acceso a la electricidad para 500 millones de personas más, el acceso a soluciones no contaminantes para cocinar para otros 1 000 millones de personas y la duplicación de la capacidad de energías renovables modernas en todo el mundo. 

“Los vínculos entre la alimentación y la energía, así como el agua y la energía, no se pueden romper”, señaló el Sr. QU. Tras observar que la producción agroalimentaria es responsable del 70 % de la extracción de agua a escala mundial, el Director General pidió que se mejorara el acceso a la energía sostenible, “especialmente para los pequeños agricultores”.

ONU-Energía es el principal agente de las Naciones Unidas para el fomento de la colaboración en todo el sistema sobre cuestiones relativas a la energía y reúne a líderes de todo el mundo en sus respectivos ámbitos.

También pronunciaron declaraciones de bienvenida el Sr. Achim Steiner, Administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Sra. Damilola Ogunbiyi, Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre Energía Sostenible para Todos y Copresidenta de ONU-Energía, y el Sr. Liu Zhenmin, Secretario General Adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.

Nuevo ímpetu

Nuestros sistema agroalimentarios consumen alrededor del 30 % de la energía mundial, por lo que su sostenibilidad desempeña una función decisiva con vistas a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en particular el ODS 7 (Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos).

La transición a energías renovables ha recibido nuevo impulso gracias al Diálogo de Alto Nivel sobre Energía, celebrado en septiembre, y más recientemente a la 26.ª Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 26), celebrada en Glasgow. 

En su discurso, el Director General de la FAO pidió a los participantes que aprovecharan los logros obtenidos en la COP 26 de cara a la COP 27, que se centrará más en el nexo entre la energía, la alimentación y el agua.

“La colaboración estratégica entre los organismos de las Naciones Unidas y otros asociados clave, sin olvidar el sector privado y la cooperación Sur-Sur y triangular, es fundamental para fomentar vínculos más estrechos entre los sectores de la energía, la alimentación y el agua”, señaló.

La energía desempeña ya un importante papel en los programas de la FAO, incluidas las iniciativas Mano de la mano y Ciudades verdes. El año pasado, la labor de la FAO en materia de energía se fortaleció a través de la colaboración con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), que tuvo como resultado un informe conjunto titulado “Renewable Energy for Agri-food Systems – Towards Sustainable Development and The Paris Agreement” (Energía renovable para los sistemas agroalimentarios: hacia el desarrollo sostenible y el Acuerdo de París), que se presentó en la cumbre de la COP 26.

De cara al futuro, la FAO seguirá ampliando su labor en relación con el nexo entre el agua, la energía y la alimentación. El PNUD se ha puesto en contacto con la FAO para que apoye su Programa de Minirredes de África y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) ha hecho lo propio en relación con su programa sobre energía. Además, la FAO está manteniendo conversaciones con la Fundación Rockefeller para contribuir al componente de sistemas agroalimentarios de la Global Energy Alliance for People and The Planet (Alianza Mundial de la Energía para la Gente y el Planeta). La FAO participará asimismo en otras importantes iniciativas que se presentaron en la COP 26 y que incluyen un componente sobre energía, como el Compromiso Mundial sobre el Metano, el Programa Mundial de Adaptación y la Misión de Innovación Agrícola para el Clima.

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