Programa de asociación mundial de lucha contra las enfermedades transfronterizas de los animales Observaciones preliminares
del Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO
28/11/2025
Estimados representantes permanentes de los Miembros, aquí presentes y en línea,
estimados/as colegas:
En este momento decisivo, nos reunimos para pensar juntos, planificar juntos y actuar juntos, porque a principios de este año ocurrió algo imprevisto. Lo he dicho muchas veces públicamente: no soy una persona que se queje constantemente; cuando me quejo, tengo motivos para hacerlo.
Siempre procuro hacer todo lo posible por encontrar una solución. Una solución vale más que una queja. Quejarse implica únicamente expresar sentimientos personales. En ocasiones, puede ser necesario como forma de desahogo. Sin embargo, como líder y como directivo, quejarse en exceso puede dar lugar a interpretaciones equivocadas y a malentendidos.
Siempre intento mantener la calma y reflexionar en profundidad. ¿Qué posibilidades reales tenemos cuando nos enfrentamos a una crisis de mayor o menor tamaño?
Esta vez, después de seis meses —empezamos en mayo— y, por supuesto, después de la Conferencia Ministerial de la FAO, aceleramos el proceso y ahora mis colegas tienen la nota informativa lista para ustedes.
¿Por qué no optamos por celebrar consultas? Porque durante los últimos cuatro años ha habido demasiadas consultas oficiosas innecesarias.
En la nota informativa podrán consultar cuánto nos ha costado en los últimos seis años, incluidos todos los períodos de sesiones de los órganos rectores. Tenemos que tomarnos más en serio la eficiencia y la eficacia, en especial en los órganos rectores.
El anterior Presidente del Comité de Finanzas ejerce ahora el cargo de Presidente Independiente del Consejo. Por lo tanto, este es un buen momento para revitalizar el Consejo y facilitar que siga por el buen camino y sea más eficiente y eficaz.
Les agradezco que nos acompañen hoy en la presentación del Programa de asociación mundial de lucha contra las enfermedades transfronterizas de los animales ¡Esta sí es una verdadera asociación!
Le pregunté a DeepSeek qué era el GPP (sigla en inglés del Programa de asociación mundial) y me sorprendió descubrir que esa sigla no corresponde a ningún término de las Naciones Unidas.
Solo había un artículo científico sobre la gestión del suelo y el agua en el que figuraba la sigla GPP. Por lo que, de nuevo, sorprendentemente, ¡ustedes son los primeros en las Naciones Unidas en utilizarla!
Se trata de un mecanismo renovado, con visión de futuro e impulsado por los países, concebido para la realidad actual.
En cuanto a la reforma, siempre he dicho que necesitamos un mecanismo de reforma. Me refiero a una reforma real y profunda. Limitarse a recortar o a aumentar resulta superficial.
Debemos basarnos en nuestro entendimiento común de que hoy en día las enfermedades transfronterizas de los animales se encuentran entre las amenazas más apremiantes para la seguridad alimentaria mundial, la estabilidad económica y Una sola salud.
Las enfermedades transfronterizas de los animales se están propagando más rápido, más lejos y con mayores repercusiones que nunca.
No respetan fronteras ni políticas, y afectan por igual a los sistemas sólidos y a los frágiles.
El Centro de Emergencia para la Lucha contra las Enfermedades Transfronterizas de los Animales ha sido nuestro pilar operativo durante más de 20 años.
Agradecemos a los Estados Unidos de América el apoyo sostenido que han brindado durante los últimos 20 años, en los que han aportado la mayor proporción del presupuesto.
Le dije en broma al Embajador de Francia que ahora le toca a su país, dado que es uno de los cinco miembros permanentes (5P) del Consejo de Seguridad y también forma parte del Grupo de los Veinte (G20), al que pertenecen, asimismo, la Arabia Saudita, el Brasil, la India y China, que también están presentes hoy.
Al menos en su calidad de miembros del G20, deberían abordar este asunto con seriedad, incluida la Unión Europea, que también forma parte del G20.
Ese es el papel de liderazgo que pueden desempeñar. Si el G20 no asume esta responsabilidad, ¿qué sentido tiene ser miembro del Grupo? Me refiero a la Argentina, la India, Indonesia, México, Sudáfrica y, por supuesto, el Canadá, los Estados Unidos de América y el Japón, que también son miembros del Grupo de los Siete (G7). La Federación de Rusia y Türkiye también pueden considerar la posibilidad de prestar apoyo.
Espero que el G20 aproveche esta oportunidad para demostrar su papel de liderazgo. Las enfermedades transfronterizas de los animales son naturales; no respetan fronteras ni políticas.
Nos ocupamos de las enfermedades transfronterizas de los animales, pero también de las enfermedades de plantas e insectos. Pronto presentaremos otro programa: un programa de asociación mundial para las enfermedades transfronterizas de las plantas y los insectos.
Sin embargo, los recientes recortes de financiación han puesto en grave peligro esta capacidad fundamental, al tiempo que aumentan las amenazas mundiales.
No podemos permitirnos destruir aquello que nos ha llevado decenios construir. Me refiero a los conocimientos que hemos atesorado. Debemos respetar la contribución histórica de los inversores, comenzando por los Estados Unidos de América y otros Estados Miembros de la FAO.
He estado en muchos lugares de África y he comprobado que realmente ya tienen la capacidad y los laboratorios para realizar los controles fitosanitarios. Es nuestra responsabilidad histórica mantener el impulso.
No podemos esperar a que se produzca la próxima crisis para actuar. El costo de la prevención es mucho menor que el costo de la inacción.
Por eso el Fondo contra Pandemias apoya ahora a la FAO: ¡ha aportado 124 millones de USD!
Y gracias al Sr. Thanawat Tiensin, Subdirector General y Director de la División de Producción y Sanidad Animal, la FAO cuenta ahora con un amplio reconocimiento por parte del Fondo contra Pandemias.
Quisiera alentar a todos los colegas, no solo a los de la División de Producción y Sanidad Animal, sino también a los de otras dependencias, incluidas las oficinas en los países.
Cabe señalar que 124 millones de USD no es una suma menor, y este es un momento crítico. Por lo tanto, debemos seguir trabajando para demostrar nuestra capacidad técnica y nuestra ventaja comparativa.
Para el Fondo contra Pandemias, se trata de una suma relativamente pequeña en comparación con los 100 000 millones de USD comprometidos en total. Creo que, al principio, comenzaron con apenas 10 000 millones de USD.
Ahora, su apoyo financiero ronda los 500 millones de USD. De esos 500 millones de USD, ¡la FAO ha obtenido 124 millones!
Felicito sinceramente a mis colegas, encabezados por el Director de la División de Producción y Sanidad Animal, así como a otros miembros del personal de categoría superior de la FAO, que continuarán trabajando día y noche para que sigamos siendo fiables, eficaces y responsables.
Al mismo tiempo, la demanda mundial de productos ganaderos y acuícolas sigue aumentando.
No quiero extenderme demasiado sobre este tema, ya que a finales de 2050 la población del planeta alcanzará los 10 000 millones de personas. ¿Creen que falta mucho tiempo para ello? Pues no: faltan solo 25 años.
Quienes tienen ganado vacuno necesitan tres o cuatro años antes de poder sacrificarlo a los 36 o 48 meses. Por lo tanto, quien empiece ahora con la producción de carne de vacuno o de cerdo necesitará al menos 18 meses. Ese es el ciclo propio de la agricultura. En el caso de los frutales, en algunos casos es necesario dejar pasar cinco, 10 o incluso 20 años antes de la recolección. Por eso debemos pensar con antelación y prepararnos con tiempo.
El sector ganadero sustenta actualmente los medios de vida de más de 1 300 millones de personas —uno de cada cinco habitantes del planeta—, y la acuicultura aporta la mitad del pescado y del marisco que se consume en el mundo.
Le dije al Sr. Manuel Barange, Subdirector General de la División de Pesca y Acuicultura, que los peces también eran animales, pero que no queríamos mantenerlos separados, porque de lo contrario seguiríamos trabajando en pequeños compartimentos estancos. Convirtámonos en una sola Organización, una FAO unificada.
También ellos podrían acceder con relativa facilidad a una pequeña proporción de financiación proveniente del Fondo contra Pandemias si se ocupan de las enfermedades de los peces, pero no podrían obtener por sí solos 15 o 20 millones de USD para el control de las enfermedades de los peces.
Por eso señalé que debían trabajar a partir de los conceptos básicos de la biología. Me alegra profundamente que el Sr. Manuel Barange, Subdirector General, que anteriormente fue profesor y docente en ejercicio, sea ahora quien lleva a la práctica aquello que enseñaba.
Estos sectores son fundamentales para la nutrición, el empleo y las oportunidades económicas, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos. Incluso en países de ingresos altos como Italia, una proporción cada vez mayor del pescado consumido procede de la acuicultura: esa es la nueva tendencia, ya que no es posible seguir dependiendo exclusivamente de la pesca de captura.
El mayor potencial para reducir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) reside en las intervenciones de desarrollo.
Porque si no se cambia el hábito de consumo, se seguirá centrando la atención en la pesca de captura en el medio natural. Si no hay consumidores, no hay incentivos que impulsen la pesca INDNR. Sin embargo, Europa suele imponer a otros que pongan fin a la pesca INDNR.
Si no se ofrece una oportunidad de mercado, nadie exportará pescado capturado en el medio natural a Europa, porque es el continente más caro del mundo.
Si se reduce el consumo de pescado procedente de la pesca de captura en un 5 %, se reducirá en un 10 % la captura en el medio natural, y ese volumen se sustituirá por un 5 % de pescado procedente de la acuicultura. Esa es la consecuencia de fomentar la acuicultura.
Muchas personas tienen una percepción errónea del pescado de acuicultura. ¿Qué es lo que se quiere comer del pescado, los músculos? No, eso es pescado natural. Se necesita más pescado tierno procedente de la acuicultura, con control de calidad, por supuesto. Esta afirmación tiene base científica. La gente piensa que la carne que consume es natural, de ciervos montaraces o cabras silvestres. No: los animales se capturan, se crían en condiciones controladas durante varios meses y, de ese modo, la carne resulta más tierna.
Fui Vicegobernador de una provincia musulmana, donde importábamos terneros y cabras de rápido crecimiento del sur de China y los trasladábamos a Ningxia. Es una zona seca. Esto es positivo, ya que el pH del agua potable es elevado, es decir, alcalino, lo que modifica el sabor de la carne de cordero. Ahí tenemos una solución basada en la ciencia.
Quisiera aprovechar esta oportunidad antes de su jubilación, Sr. Barange, para reducir en un 5 % la pesca de captura en el medio natural en Europa. Esto tendrá grandes repercusiones.
Podemos ahorrarnos mucha palabrería y muchas consultas en materia de políticas, así como inversiones. Simplemente hay que educar a los restaurantes, explicarles que es preferible consumir pescado procedente de la acuicultura que pescado del medio natural.
Muchos restaurantes compran pescado procedente de la acuicultura y luego lo venden como capturado en el medio natural, pero con el aumento del comercio, el desplazamiento de los animales y los efectos aceleradores de la crisis climática, los riesgos están aumentando.
Los brotes pueden acabar con años de progreso en cuestión de días. Pueden devastar a los pequeños agricultores, interrumpir el comercio, suponer una carga para los presupuestos nacionales y aumentar la presión sobre los antimicrobianos. Además, pueden extenderse a las poblaciones humanas.
Por eso la FAO, junto con sus Miembros, ha invertido tanto durante todos estos años en crear sistemas de sanidad animal sólidos y resilientes.
Ahora debemos proteger esos logros y ampliarlos antes de que se produzca la próxima crisis, y no limitar nuestra respuesta a cuando esta ya esté afectando nuestra producción diaria.
Debemos centrarnos en la gestión cotidiana de la sanidad de la producción animal.
La FAO se ha centrado cotidianamente en la prestación de servicios técnicos a los agricultores, en particular a los pequeños agricultores. Si no comprendemos las enfermedades transfronterizas de los animales como la peste porcina africana, la carne dejará de importarse o exportarse.
Creo que nuestra División de Producción y Sanidad Animal no debería utilizar el discurso relacionado con la pandemia para asustar a los Miembros.
Quizás pasen 10 o 20 años sin que se produzca ningún brote, como ocurre con las langostas, que tardan 25 años. ¿Significa eso que no necesitamos que la gente entienda cómo se lucha contra la langosta?
Ese es el valor de la FAO como organización: trabajamos durante 20 años para preparar nuestra capacidad técnica y ofrecer servicios cuando sea necesario. Somos diferentes de otras organizaciones.
Los europeos dicen que no enfrentan esta crisis, que no están atravesando una pandemia, y al cabo de 20 años se descubre que se ha perdido capacidad, a pesar de contar con la tecnología necesaria y con científicos de primer nivel. Pero nadie está a salvo. Ningún Miembro tiene la ventaja o el privilegio de decir que está a salvo.
Señoras y señores:
El Programa de asociación mundial de lucha contra las enfermedades transfronterizas de los animales responde directamente a las orientaciones formuladas en la Conferencia Ministerial de la FAO, que se celebró en julio de 2025, y a las preocupaciones que muchos de ustedes han planteado.
Ayudará a la FAO a seguir cumpliendo uno de sus mandatos fundamentales: prevenir y controlar las enfermedades transfronterizas de los animales. No solo prevenirlas, sino también controlarlas, como un bien público mundial.
Para lograrlo, el nuevo mecanismo tiene cuatro características esenciales:
En primer lugar, es un nuevo modelo de asociaciones innovadoras.
Ningún país puede gestionar estas enfermedades por sí solo. A través de este programa, la FAO reunirá a los Miembros, los bancos de desarrollo, las organizaciones regionales, el sector privado, las fundaciones y otros asociados técnicos internacionales en un esfuerzo coordinado.
La Secretaría de coordinación tendrá su sede aquí, en nuestra División de Producción y Sanidad Animal.
No se trata de la fórmula tradicional que consiste en ir proyecto por proyecto. Es un foro para la solidaridad, la responsabilidad compartida y la inversión sostenible y predecible.
Velará por que los países con mayores recursos apoyen a aquellos con capacidades más limitadas, y por que ningún país se quede atrás.
En segundo lugar, es un sistema catalizador e integrado.
El Programa se basa en más de dos decenios de experiencia de la FAO y va un paso más allá al conectar la alerta temprana, la acción anticipatoria, la preparación y la respuesta rápida en un sistema coherente.
Además, combina la excelencia técnica de la FAO con la innovación mediante:
- herramientas digitales para una detección más rápida;
- inteligencia artificial para la previsión de riesgos;
- redes de laboratorios más sólidas;
- bioseguridad o bioinocuidad modernas. En inglés, decimos biosafety (bioinocuidad), no biosecurity (bioseguridad), porque para los hablantes nativos de inglés ambos términos no son equivalentes. El primero se asocia, entre otros aspectos, a los organismos genéticamente modificados y a los riesgos conexos. Como científico, me refiero a la bioinocuidad para aludir a los medios que abordan riesgos de carácter cualitativo, mientras que la bioseguridad se percibe como una cuestión cuantitativa. Eso es lo que definimos hace más de 25 años.
- estrategias de vacunación;
- nuevos modelos operativos para la inversión conjunta público-privada.
Así es como pasamos de reaccionar ante las enfermedades después de que se propaguen a prevenir su transmisión.
Además, contaremos con un sistema de seguimiento. Una vez más, no se trata solo de prevención o control. Estamos estableciendo un sistema de seguimiento mundial: ese es el valor de la FAO y el valor de este programa.
En tercer lugar, es un mecanismo que dirigen realmente los países, basado en el sencillo principio de que los países lideran y la FAO convoca y refuerza.
El Programa cuenta con tres planos interconectados:
- En el plano nacional, los países aplican sus propios planes a través de foros nacionales o centros de excelencia. Contamos con numerosos centros de referencia en los diferentes países. Junto con el Centro Conjunto FAO/OIEA, podemos mejorar su capacidad y formación. Esto también supone una ventaja, ya que somos los únicos dos organismos afines del sistema de las Naciones Unidas que cuentan con laboratorios físicos de cooperación para mejorar la capacidad de los países en desarrollo que más lo necesitan, en consonancia con sus prioridades y cadenas de valor.
- En el plano regional, los centros regionales de lucha contra las enfermedades transfronterizas de los animales coordinan las medidas transfronterizas, armonizan la vigilancia y refuerzan la preparación.
- En el plano mundial, un nuevo mecanismo de coordinación mundial, presidido por el Director General de la FAO, garantiza la armonización, proporciona información estratégica y moviliza inversiones.
Este modelo protege el sentido de apropiación nacional al tiempo que asegura la coherencia mundial.
En cuarto lugar, el Programa de asociación mundial de lucha contra las enfermedades transfronterizas de los animales tiene las siguientes repercusiones sostenibles para los Miembros:
- menos brotes,
- menos perturbaciones del comercio,
- menos pérdidas económicas,
- menos riesgos para la salud,
- más oportunidades de crecimiento sostenible.
Señoras y señores:
El Programa de asociación mundial tiene por objeto salvaguardar decenios de inversión y ayudar a crear sistemas agroalimentarios más eficientes, más inclusivos, más resilientes y más sostenibles, que aporten las cuatro mejoras, incluida una mejor producción.
Siempre empezamos por una mejor producción. Si no controláramos las enfermedades solo se hablaría de la resistencia a los antimicrobianos o de las enfermedades zoonóticas, que no son habituales en la producción animal.
La función principal de la División de Producción y Sanidad Animal de la FAO, y de la División de Pesca y Acuicultura, debería ser ofrecer más y mejores proteínas animales, incluido el pescado, pero no a través de la captura o de los animales silvestres. Si queremos detener la caza de animales silvestres, debemos dejar de consumir su carne, y así nadie estará dispuesto a cazar, ¡así de simple!
Tenemos la oportunidad de reforzar, modernizar y asegurar el trabajo de la FAO sobre las enfermedades transfronterizas de los animales durante los próximos 20 años, antes de la celebración del centenario. ¡No soy tan ambicioso como para pensar que estaré aquí durante los próximos 80 años! Pensar en los próximos 20 años es mucho más razonable en cuanto a predicciones, y más pragmático.
Es una oportunidad para convertir la crisis en una posibilidad, y la incertidumbre en solidaridad renovada.
La sesión de hoy va más allá de la presentación de un programa: es una invitación a su colaboración, apropiación, liderazgo y solidaridad.
La orientación que brinden dará forma al proyecto final. Su participación determinará la ambición del programa, y su compromiso definirá la repercusión.
Quisiera alentar a todos a que se unan al programa ahora, antes de mediados de mayo de 2026, porque después de las conferencias ministeriales regionales de la primera mitad del próximo año daremos por concluido el plazo de recepción de solicitudes.
Voy a seguir vendiendo estas ideas en cada conferencia regional. Hablaré directamente con sus ministros o viceministros y los alentaré a que asuman la responsabilidad y colaboren juntos. Eso es lo primero.
Lo segundo es que los países se dividen en cuatro categorías en el marco del programa:
Una es la de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), los países menos adelantados (PMA) y los países en desarrollo sin litoral (PDL). La Sra. Xiangjun Yao es la Directora de la Oficina de la FAO para los PEID, los PMA y los PDL, que representan alrededor del 90 % de los Miembros de la FAO. No queremos que contribuyan.
Por supuesto, Excelentísimo Señor Yaya Olaniran, de Nigeria: si usted solicita a su Ministro que contribuya con 1 millón de USD al año, no hay ningún inconveniente; será bienvenido, ya que Nigeria es el país más grande de África. Pero debería pedirle a su Ministro que establezca un fondo unilateral propio para hacer frente a las enfermedades transfronterizas de los animales en su país. No queremos gastar ni un solo dólar de su país. Puede usted dirigirse al Ministro de Finanzas y decirle que Nigeria se ha adherido al Programa de asociación mundial de la FAO de lucha contra las enfermedades transfronterizas de los animales y necesita su compromiso y apoyo al Ministro de Agricultura para dar seguimiento las enfermedades de los animales en Nigeria.
Por lo tanto, la primera categoría son los pequeños Estados insulares, para las que solo se necesitan 100 000 USD al año provenientes de fondos unilaterales.
La India es un país grande, pero aún no es un país de ingreso mediano alto, por lo que quizá pueda solicitar 1 000 millones de USD para uso propio. El Ministro de Agricultura de la India debería plantearle el desafío al Ministro de Finanzas. Porque, proporcionalmente, necesita 1 000 millones de USD. La población de la India asciende a 1 500 millones de habitantes: si cada uno invierte 1 USD para el control de las enfermedades transfronterizas de los animales, lo cual es razonable, se obtendrían 1 500 millones de USD para fondos unilaterales.
El segundo grupo es el de los países de ingresos medianos altos, como la Arabia Saudita, el Brasil y China, que deberían contribuir. O incluso México. He hablado con el Sr. Julio Berdegué, Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de México y ex Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe; nos reunimos con el Ministro de Relaciones Exteriores y analizamos la posibilidad de destinar 1 millón de USD al año durante los próximos cuatro años.
¿Por qué he dicho cuatro años? Porque estoy preparando el terreno para el nuevo Director General, de modo que, cuando asuma el cargo, cuente con algunos recursos para dar continuidad a este trabajo. Soy una persona que siempre tiende puentes para quien viene después.
Les pido que se comprometan a financiar, como mínimo, los dos primeros años y así, cuando llegue el nuevo Director General, puedan continuar financiando durante otros dos años.
De este modo, los países de ingresos medianos altos —incluidos Francia y los demás países del G20— deberán contribuir durante cuatro años, con la posible excepción de algunos países de ingresos medianos bajos.
Porque así se demuestra la solidaridad: no basta con hablar de solidaridad ni de su importancia; esta es la verdadera prueba de ello.
No esperaré hasta el 1 de junio de 2026; empezaré desde ahora a organizar nuevas estructuras para la gestión y el seguimiento de este programa.
Y en cuanto al tercer grupo, alentaré al Sr. Alexander Jones, Director de la División de Movilización de Recursos, y al Sr. Rein Paulsen, Director de la Oficina de Emergencias y Resiliencia, a que colaboren con todo el Equipo directivo central para dirigirse a los fondos y fundaciones multilaterales que, a su vez, podrán realizar contribuciones voluntarias para apoyar a algunos Estados Miembros, o bien aportar recursos para respaldar al Centro de Coordinación, según lo estimen conveniente.
Ese es mi modelo operativo.
Posteriormente, por supuesto, invitaremos a las instituciones del CGIAR, así como a algunas instituciones de renombre, como la Academia China de Agronomía, la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMPRABA), la Academia Francesa de Agronomía y otras instituciones de los Estados Unidos de América, además de las entidades que estén dispuestas a ofrecer apoyo técnico.
También quiero eliminar los compartimentos estancos entre las divisiones, y asumiré personalmente el liderazgo para transmitir una señal política contundente.
Por supuesto, hablaré con mi amigo Bill Gates y le ofreceré una última oportunidad para contribuir a la FAO antes de marcharme.
Asimismo, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco de Desarrollo del Caribe, así como otras instituciones —como la Banca Agricola Italiana o el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo—, también pueden contribuir con recursos como mensaje político.
Y vuelvo a los Estados Miembros: como he dicho, el G20 debería asumir un papel de liderazgo. Por supuesto, sin limitarse a ello, deberían informar a sus capitales; lo consultaré con sus ministros. Saben que mantengo una relación cercana con sus ministros, en particular con los de Agricultura.
La FAO está preparada —con nuestras redes mundiales, nuestras oficinas en los países, nuestros conocimientos científicos y nuestra experiencia operativa— para trabajar con ustedes en la protección de la sanidad animal mundial como un bien público.
Por un mundo más seguro, más resiliente y con mayor seguridad alimentaria.
Trabajemos juntos; juntos podremos abordar de manera más eficiente este desafío mundial.
Gracias.