Director General QU Dongyu

Conferencia Ministerial de Alto Nivel sobre el Relevo Generacional en las Zonas Rurales Declaración formulada

del Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO

03/09/2026

Excmo. Sr. Viceprimer Ministro y Ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca de la República de Croacia,

Excelencias,

Señoras y señores,

Estimados colegas:

¡Buenos días!

Me complace enormemente estar aquí de nuevo con ustedes después de 10 años: hace una década visité Croacia por primera vez para explorar la cooperación con China.

Deseo dar las gracias al Excmo. Sr. Viceprimer Ministro por organizar esta importante conferencia ministerial de alto nivel.

El tema de esta conferencia me recuerda cuando era joven y mi padre me decía que, para ser un adulto responsable, debía aprender a labrar con búfalos en los arrozales. Sé cómo se realiza la labranza y lo que ello significa para la agricultura y los agricultores.

China atesora más de 2 000 años de historia de labranza, una actividad que solía realizarse con animales de tiro como los búfalos. Sin embargo, en tan solo 20 años, la labranza en China se ha mecanizado mucho.

La labranza es una forma de hacer frente a los retos relacionados con el clima. Todos hemos sufrido las duras condiciones meteorológicas de este verano en Europa, con un calor extremo y escasas precipitaciones: los viñedos, en especial, se han visto muy afectados.

¡No se trata solo de un cambio climático, sino de una crisis climática! Formé parte del primer grupo de científicos que utilizó el término “crisis climática”.

Según la experiencia de China, la labranza es una de las soluciones para adaptarse a los efectos de la crisis climática. Hemos adoptado un enfoque de labranza profunda para mantener la humedad y los nutrientes del suelo, mitigando así los efectos negativos del cambio climático. Animo a sus homólogos europeos a que aprendan de la experiencia de China y adopten técnicas de labranza profunda.

Esto nos sitúa ante un problema fundamental para el futuro de la agricultura, nuestros sistemas agroalimentarios y nuestras comunidades rurales: ¡la renovación generacional!

Felicito a Croacia por reconocer que no se trata únicamente de un problema agrícola, sino de un asunto que genera inquietud en relación con el desarrollo rural, el cambio demográfico, las oportunidades económicas y la vitalidad futura de las comunidades rurales.

La renovación generacional no es algo nuevo. El Japón fue uno de los primeros países en abordar esta cuestión, y China también se preparó para hacerle frente desde muy temprano mediante el desarrollo de robots agrícolas que sustituyeran a los trabajadores humanos.

Necesitamos un enfoque integral para abordar la cuestión de la renovación generacional en las zonas rurales.

En primer lugar, debemos transformar la agricultura tradicional en una agricultura moderna, cerrando la brecha de soluciones digitales en el sector agrícola. Las brechas digitales son el reto común al que todos nos enfrentamos y que debemos resolver.

En segundo lugar, debemos infundir esperanza a los agricultores. Es necesario proporcionar instalaciones e infraestructuras adecuadas para que las zonas rurales se conviertan en lugares de oportunidades y con calidad de vida.

En tercer lugar, tenemos que crear zonas verdes y limpias —lo cual no es difícil— y se pueden encontrar soluciones adecuadas y adaptarlas a cada país.

En cuarto lugar, hay que mantener en funcionamiento el sistema de formación profesional. La Unión Europea (UE) cuenta con una amplia experiencia en este ámbito, pero se echan en falta políticas propicias más estables. Animo a la UE a que siga desarrollando políticas propicias para las generaciones jóvenes, con el fin de dotarlas de competencias prácticas que les permitan llevar una vida digna.

Cuando asumí el cargo de Director General de la FAO en 2019, una de las primeras iniciativas que puse en marcha fue el Comité de la juventud de la FAO, porque siempre he creído que los jóvenes no son simplemente nuestros líderes del mañana, sino asociados importantes y agentes del cambio en el presente.

Quería que los jóvenes colegas de la FAO tuvieran mayores oportunidades, una voz más firme y el espacio necesario para aportar sus ideas y su energía a la Organización.

Y de esta experiencia aprendí algo importante: cuando damos a los jóvenes el espacio para participar, ellos dan la talla.

Los debates entre estos jóvenes colegas contribuyeron al nacimiento del Foro Mundial de la Alimentación, que pusimos en marcha en 2021 y que, desde entonces, se ha convertido en un foro mundial que aúna a la juventud, la ciencia y la innovación, así como la inversión para la transformación de nuestros sistemas agroalimentarios.

El Foro Mundial de la Alimentación demuestra lo que puede suceder cuando no nos limitamos a elaborar políticas para los jóvenes, sino que trabajamos con ellos y les brindamos la oportunidad de encabezar el proceso.

Este mismo principio debe guiarnos cuando debatamos la renovación generacional en la agricultura y las zonas rurales.

A escala mundial, el 44 % de los jóvenes que trabajan lo hacen en los sistemas agroalimentarios y el 46 % de los jóvenes vive en zonas rurales.

Sin embargo, muchos siguen enfrentándose a dificultades para acceder a la tierra, la financiación, los conocimientos, las competencias y la tecnología, así como a un empleo digno y a oportunidades de emprendimiento.

La pregunta fundamental es: ¿ven los jóvenes un futuro para sí mismos en la agricultura y en las zonas rurales?

Si queremos que la respuesta sea afirmativa, debemos mirar más allá de la mera agricultura.

Un joven agricultor puede recibir apoyo financiero para poner en marcha una explotación agrícola, pero si no hay viviendas asequibles, conectividad fiable, servicios de guardería, educación y salud, ni oportunidades para formar una familia y llevar una vida digna, el apoyo financiero por sí solo no será suficiente.

Por ello, la renovación generacional requiere un enfoque sistémico que aúne las políticas de desarrollo agrícola y rural con las inversiones.

Si los jóvenes no desean vivir en las zonas rurales —o si no consideran la agricultura una profesión atractiva—, el problema no es de los jóvenes: es un reto colectivo y una responsabilidad colectiva.

Estimados colegas:

Todo esto tiene especial relevancia en Europa y Asia Central, donde la agricultura sigue basándose en gran medida en la agricultura familiar.

Las explotaciones familiares son esenciales para la seguridad alimentaria y las economías rurales, y desempeñan un papel importante en la creación de sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles.

Sin embargo, debemos plantearnos una pregunta muy práctica: ¿quiénes constituirán la próxima generación de agricultores familiares?

El Decenio de las Naciones Unidas de la Agricultura Familiar (2019-2028) ofrece un marco importante para abordar esta cuestión.

Croacia también ha dado pasos importantes mediante el reconocimiento jurídico y la protección de la agricultura familiar, así como a través de sus esfuerzos por articular las políticas agrícolas, demográficas, regionales y de desarrollo rural.

Este enfoque integrado es importante porque la renovación generacional no puede lograrse mediante un solo ministerio, una sola política o un único instrumento financiero.

Debemos crear un entorno propicio en el que los jóvenes puedan prosperar.

Y debemos escucharlos.

Los jóvenes figuran entre los primeros a la hora de adoptar nuevas tecnologías, nuevos modelos de negocio y nuevas formas de trabajar, y pueden conectar la agricultura con la innovación digital, el espíritu de empresa, la ciencia y nuevas soluciones a los retos climáticos y ambientales.

Pero para que esto suceda no solo necesitan acceso a la tecnología, sino también al conocimiento, a la financiación y a los mercados, y tienen que participar en la toma de decisiones.

Mi mensaje a los gobiernos, a las autoridades locales y a todos nuestros asociados es claro: incorporen a los jóvenes a la mesa donde se toman las decisiones, no una vez que las políticas se hayan concebido, sino desde el principio, como asociados en la formulación de las soluciones.

Esta es una de las enseñanzas adquiridas a través del Foro Mundial de la Alimentación.

El Foro ha demostrado que la participación de los jóvenes no consiste simplemente en escucharles, sino en conectar sus ideas con la ciencia y la innovación, la inversión y medidas concretas.

Así es como las ideas se convierten en soluciones, y las soluciones en medidas que tienen repercusión.

La renovación generacional es una cuestión de elección.

Nuestra responsabilidad consiste en crear las condiciones para que los jóvenes puedan optar por la agricultura; puedan elegir vivir en zonas rurales; y puedan decidir invertir su talento, sus conocimientos y su energía en la transformación de nuestros sistemas agroalimentarios.

La FAO está dispuesta a seguir colaborando con Croacia y con todos nuestros Miembros para crear estas condiciones mediante mejores políticas, el fortalecimiento de la agricultura familiar, la ciencia y la innovación, la inversión, el desarrollo rural y la participación significativa de los jóvenes.

Esto también es fundamental para alcanzar las cuatro mejoras: una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás.

Por lo tanto, la renovación generacional no debería consistir simplemente en sustituir a una generación de agricultores por otra; debe consistir en crear una nueva generación de oportunidades.

Los invito a todos a que nos acompañen en Roma con ocasión del Foro Mundial de la Alimentación, que tendrá lugar en octubre, y, si no pueden asistir presencialmente, les ruego se unan a nosotros de forma virtual para entablar contacto directo con jóvenes de todo el mundo, escuchar sus ideas y colaborar con ellos.

El futuro de la agricultura depende de ellos, pero las decisiones que tomemos hoy determinarán si eligen la agricultura para su futuro.

Gracias.