Director General QU Dongyu

Día Internacional del Té de 2026: Discurso de apertura

del Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO

21/05/2026

Excelencias,

señoras y señores,

estimados colegas:

Es un gran placer acompañarlos hoy en la celebración de la séptima edición del Día Internacional del Té desde que se estableciera en 2020.

Hoy celebramos mucho más que una bebida que se disfruta en todo el mundo: rendimos homenaje a las personas, las culturas, las tradiciones y las comunidades cuyas vidas están estrechamente relacionadas con el té.

Detrás de cada hoja hay un medio de vida, detrás de cada taza hay una comunidad.

Durante generaciones, el té ha servido de vínculo entre familias, vecinos, amigos y naciones.

Ha unido a personas de distintas culturas y continentes.

Para millones de personas —en especial en las zonas rurales— el té no es simplemente un producto. Es una fuente de ingresos, dignidad y oportunidades.

El té desempeña un papel vital en muchas economías emergentes y de ingresos bajos al apoyar el empleo, el comercio y el desarrollo rural.

Crea oportunidades para que las comunidades puedan construir un futuro más seguro y próspero.

Como parte esencial de este sector destacan los pequeños agricultores, que producen casi el 60 % del té mundial.

Sus conocimientos, resiliencia y dedicación sostienen un sector que sustenta a miles de millones de personas cada día.

El valor económico del té alcanza un volumen considerable: unos 20 000 millones de USD en su producción y 9 500 millones de USD en su comercio.

Estas cifras son más que meras estadísticas: representan los esfuerzos, las aspiraciones y el futuro de millones de agricultores, trabajadores y familias.

Para muchos países, el té sigue siendo una fuente esencial de ingresos por exportación y de medios de vida rurales, lo que contribuye al crecimiento económico, la estabilidad social y el bienestar de las comunidades.

Sin embargo, el sector también se enfrenta a graves desafíos.

Muchos productores de té siguen afrontando dificultades debido a los precios bajos e inestables, el acceso limitado a la financiación y la tecnología y unos servicios de extensión insuficientes.

Al mismo tiempo, la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la creciente presión sobre los recursos naturales amenazan la sostenibilidad a largo plazo de la producción de té.

Mediante la acción colectiva, estos retos pueden transformarse en oportunidades.

Apoyar al sector del té significa sostener a las comunidades.

Significa proteger los ecosistemas mientras se refuerzan las economías locales.

Significa garantizar que los agricultores y los trabajadores —en especial las mujeres y los jóvenes— puedan beneficiarse de manera justa del valor que ayudan a crear.

Y significa desarrollar un sector que sea eficiente, inclusivo, resiliente y sostenible para las generaciones venideras.

Por eso son tan importantes la innovación, la inversión y la colaboración.

Debemos apoyar a los agricultores con conocimientos, tecnología y acceso a los mercados.

Hemos de promover prácticas de producción sostenibles.

Y tenemos que crear oportunidades que empoderen a las comunidades rurales e inspiren a los jóvenes a contemplar un futuro en el sector del té.

Esta visión está en estrecha consonancia con el Marco estratégico de la FAO y sus “cuatro mejoras”: una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás.

Estimados amigos,

En este Día Internacional del Té, reafirmemos nuestro agradecimiento y apoyo a las personas que hacen posible cada taza de té.

Trabajemos juntos de manera eficiente, eficaz y coherente para velar por que el té siga siendo no solo un símbolo de tradición y de conexión, sino también un camino hacia las oportunidades, la inclusión y la prosperidad.

La celebración de hoy pondrá de relieve el rico patrimonio cultural y las tradiciones asociadas al té de las distintas regiones y generaciones,

y brindará la oportunidad de disfrutar de una variedad de catas de té, mostrando la diversidad, el patrimonio y los sabores únicos que hacen del té un verdadero tesoro mundial.

Mientras conmemoramos hoy el té, me complace que también podamos celebrar el Día Internacional del Café el 1 de octubre.

Juntas, las historias del té y del café son la historia de la civilización. Juntas, actúan como aglutinante social, estructuran nuestras rutinas diarias y rituales de hospitalidad y nos brindan ocasiones para relacionarnos.

¡Hoy les invito a disfrutar de una taza de té!

Gracias.