COFI:FT/VIII/2002/Inf.12![]() |
Tema 6 del programa provisional |
COMITÉ DE PESCA |
SUBCOMITÉ SOBRE COMERCIO PESQUERO |
Octava reunión |
Bremen, Alemania, 12-16 de febrero de 2002 |
EFECTOS DEL COMERCIO PESQUERO INTERNACIONAL EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA |
1. La Declaración de Roma de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 definió la seguridad alimentaria como la situación que existe "cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana".
2. El pescado es una buena fuente de proteínas animales, vitaminas y ácidos grasos esenciales. En muchos países desempeña una importante función socioeconómica y cultural, al estar vinculada a tradiciones y hábitos alimentarios arraigados. Datos pertinentes de la FAO indican que, mientras que en la mayoría de los países desarrollados casi el 80 por ciento de la población obtiene menos del 20 por ciento de sus suministros de proteínas animales del pescado, cerca del 60 por ciento de la población de muchos países en desarrollo depende del pescado para obtener más del 30 por ciento de dichos suministros. Además, el sector pesquero proporciona notables oportunidades de empleo y las exportaciones de pescado hacen una importante contribución a los ingresos en moneda fuerte, especialmente en los países en desarrollo.
3. Diversos estudios han identificado una serie de factores que han contribuido a la reciente reactivación del comercio internacional de pescado, entre los que se incluyen los siguientes:
4. En los países en desarrollo, se observa que el comercio de pescado aumenta la seguridad alimentaria principalmente en dos formas:
5. No obstante, hay opiniones divergentes sobre las razones que justifican el fomento de las exportaciones de pescado de los países en desarrollo. Según algunas fuentes, las exportaciones podrían poner en peligro la demanda nutricional de las personas pobres, debido a la posible disminución de los suministros internos. Además, fuentes autorizadas advierten del gradual descenso de los precios de los productos tradicionales de exportación de los países en desarrollo, como el camarón, frente a un acusado aumento de los precios de sus importaciones habituales de pescados de poco valor, entre los que se incluyen la anchoa, la sardina y el arenque.
6. En estas circunstancias, la FAO ha acometido un estudio para evaluar los efectos del comercio de pescado sobre la seguridad alimentaria. En el presente documento se muestran los resultados iniciales de las investigaciones en curso. El estudio se centra en 19 países en desarrollo donde se analiza el crecimiento de las exportaciones de pescado en relación con el suministro de pescado y proteínas animales durante un período de 20 años (de 1976/78 a 1994/97), tomando como base datos recogidos por la FAO. Para los fines del estudio, esos países se agrupan en tres categorías, de conformidad con la evolución de sus exportaciones/importaciones de pescado durante el período en cuestión.
7. Aunque las investigaciones prosiguen, los resultados iniciales que se presentan aquí indican que un aumento del comercio de pescado podría mejorar la seguridad alimentaria en los países de los grupos 1 y 3. Las oportunidades del mercado internacional impulsarían la producción nacional y no tendrían efectos adversos sobre el suministro local, sino que por el contrario lo incrementarían. Esto sucedería sobre todo en los países que aún no han alcanzado los niveles máximos de explotación de los recursos y en los que el aumento del esfuerzo de pesca no redundaría en un incremento de los costos de ésta, tanto en lo que respecta a la mayor duración del tiempo de pesca como a las inversiones más altas. Dentro de los grupos 1 y 3 y entre ellos existen rasgos específicos y variaciones que requerirían un análisis más detenido. En cuanto al grupo 2, no es probable que un aumento de las exportaciones de pescado reduzcan la cantidad de éste que se suministra a los mercados internos procedente de las capturas locales. La disminución del suministro de pescado observada en este grupo de países se debe sobre todo a la reducción de las importaciones de pescado, especialmente a raíz del hundimiento del antiguo bloque soviético, que solía ser un importante proveedor de especies pelágicas pequeñas de bajo costo a esos mercados.


8. El rápido crecimiento de las exportaciones de los principales países exportadores durante este período de 20 años estuvo claramente acompañado (véanse las Figuras 1 y 2) de un fuerte incremento del suministro de pescado dentro de esos países productores y de un aumento del suministro anual per cápita que pasó de 7,8 kg a 23,3 kg.

9. El aumento del suministro de pescado en los países del grupo 1 coincide con el aumento del suministro total de proteínas animales donde proporción del pescado es actualmente del 25 por ciento (Figura 3).

10. El notable crecimiento de la producción, comercio y suministro per cápita de pescado en Cópwehina (el suministro per cápita notificado en ese país casi se quintuplicó durante el período aquí examinado) puede alterar cualquier promedio estadístico. Pero aun si se excluye a China de este grupo (véanse las Figuras 4 a 6), la conclusión general sigue siendo que el aumento de las exportaciones de pescado coincide con el aumento de la seguridad alimentaria, por lo que se refiere a las proteínas animales.
11. En comparación con la Figura 1, la Figura 5 muestra la repercusión de China en el crecimiento del suministro per cápita de pescado. Los otros países de este grupo han incrementado también su suministro per cápita, pero en menor medida que cuando se incluye a China.
12. Una comparación entre las Figuras 3 y 6 revela que la proporción del pescado es más importante en el suministro total de proteínas animales para los países del grupo, excluida China.





14. El aumento de las exportaciones parece ser directamente proporcional al aumento del suministro total de pescado. Sin embargo, el crecimiento del suministro total es mucho más acusado y firme que el aumento de las exportaciones. La razón que explica esta tendencia es el firme incremento en China de la producción de carpas cultivadas que no se exportan, ya que este producto muy costoso es mucho más atractivo para el mercado interior que para el internacional.
15. La proporción del pescado en el suministro de proteínas animales se ha mantenido bastante estable durante el período en cuestión. Sin embargo, el promedio del suministro de proteínas animales ha aumentado constantemente durante ese mismo período. Esta tendencia es probablemente el resultado de la mayor riqueza de la economía china, con el consiguiente aumento del gasto en alimentos más costosos, incluidas otras fuentes de proteínas como la carne de diferentes tipos.
16. Los países de este grupo dependen considerablemente de las importaciones para obtener su suministro de pescado. Esto queda de manifiesto en el notable descenso del suministro per cápita de pescado registrado en algunos países del África occidental en 1985/87. El descenso del suministro se corresponde con la caída de las importaciones de pescado durante ese período (véase la Figura 10) a raíz de la desintegración de la flota rusa que solía suministrar pescado a esos países, en particular Nigeria.


17. Por otra parte, la estabilización de las importaciones de pescado desde 1988 ha dado como resultado un comprensible descenso del suministro per cápita de pescado, en consonancia con el crecimiento de la población. Por consiguiente, la proporción del pescado en el suministro total de proteínas animales descendió también durante ese mismo período. El suministro total de proteínas animales en los países del grupo 2 (Figura 11) es menor que el correspondiente a los países del grupo 1 (Figuras 3 y 6). Para los países del grupo 2, la estrecha relación entre la seguridad alimentaria y el volumen del comercio de pescado (importaciones) es muy evidente.
18. También para los PBIDA seleccionados, está claro que el aumento de las exportaciones de pescado se corresponde con el aumento del suministro total y per cápita de pescado (Figuras 12 y 13). Como es natural, los efectos de la pesca y la población de la India son considerables en este grupo y explican que el suministro per cápita sea bajo, aunque está aumentando.
19. El ligero incremento del suministro per cápita de pescado no es sin embargo suficiente para compensar el constante descenso del suministro total de proteínas animales, que es alarmantemente bajo en 1995/97, especialmente si se compara con el suministro total de proteínas animales de los países pertenecientes a los grupos 1 y 2. Además, pese a los signos de descenso de la seguridad alimentaria mundial, en el caso de los países del grupo de los PBIDA es evidente que si el suministro de pescado no hubiera aumentado en tal grado, impulsado probablemente por las oportunidades de exportación, la situación de su seguridad alimentaria habría empeorado.

