COFI:FT/VIII/2002/Inf.3



COMITÉ DE PESCA

SUBCOMITÉ DE COMERCIO PESQUERO

Octavo período de sesiones

Bremen (Alemania), 12-16 de febrero de 2002

TEXTO DEL DISCURSO DE APERTURA DEL REPRESENTANTE DEL DIRECTOR GENERAL DE LA FAO



Distinguidos delegados y observadores, excelentísimos señores, señoras y señores:

Tengo el placer de darles la bienvenida, en nombre del Director General de la FAO, Dr. Jacques Diouf, al octavo período de sesiones del Subcomité de Comercio Pesquero del Comité de Pesca (COFI). Es la cuarta vez que el Subcomité se reúne aquí en Bremen y, como en ocasiones anteriores, ello ha sido posible gracias a la generosa invitación del Senado de la Ciudad Hanseática Libre de Bremen. La FAO se siente agradecida por esta hospitalidad que le permite responder a las crecientes demandas de que sirva como foro para las consultas internacionales sobre la elaboración de las nuevas disposiciones comerciales mundiales. En este camino hacia la liberalización del comercio también es imperativo compartir e intercambiar experiencias e ideas acerca de la forma en que hay que actuar. Ello no es menos cierto en el sector del comercio pesquero, donde las novedades se suceden con rapidez.

En la actualidad, la mundialización ocupa un lugar destacado en el debate público. Muchos abordan este proceso y sus consecuencias con la profunda preocupación de que den lugar a una creciente división económica, no sólo entre las personas sino también entre las naciones, y entre el mundo desarrollado y el mundo en desarrollo. Otros ven la mundialización como una oportunidad para librarse de las cadenas de la pobreza. Lo cierto es que puede hacer ambas cosas. El proceso brinda oportunidades y presenta riesgos y, por lo tanto, las industrias de la pesca y la acuicultura de todo el mundo deben examinar cuidadosamente las cuestiones relacionadas con el comercio internacional. La elaboración del pescado y el comercio pesquero se han convertido en actividades auténticamente internacionales. No sólo ha pasado el pescado a ser el producto alimenticio objeto de mayor comercio transfronterizo, sino que en la propia elaboración se está tratando cada vez más de reducir también los costos de producción, trasladando las operaciones a países en desarrollo. Así pues, la mundialización no se detendrá, pero debemos darle forma y dominar todo el proceso en lugar de dejar que campe por sus respetos sin control alguno.

La investigación científica demuestra que, pese a la internacionalización de la producción y elaboración de alimentos, así como de los hábitos alimentarios, existen nichos nacionales y regionales en los mercados mundiales, que mantienen su importancia. A veces puede parecer incluso que esta regionalización puede obstaculizar el proceso de la mundialización. Evidentemente, son los consumidores y los productores quienes deciden en definitiva si un nicho comercial regional puede competir con éxito con las potentes fuerzas de la mundialización, pero, al menos por lo que me respecta, no creo que deseemos ver exactamente las mismas marcas de productos alimenticios en las tiendas de comestibles de todo el planeta. La feria Fisch 2002, que se desarrolla paralelamente a esta reunión, pone de manifiesto la gran variedad de productos pesqueros que representan esos nichos regionales.

En cuanto a la FAO, cabe señalar que prevemos que continuará la mondialización al igual que la liberalización del comercio, inclusive el de alimentos y de productos agrícolas. La misión de la Organización es contribuir a la creación de un mundo en el que haya seguridad alimentaria para las generaciones actuales y futuras. La próxima Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después, que se celebrará en junio de 2002, examinará estos temas. Una de las estrategias aplicadas incluye el fortalecimiento de los marcos normativo y regulador para la agricultura, la alimentación, la pesca y la silvicultura. El Código de Conducta para la Pesca Responsable es uno de esos marcos cuya aplicación ya está en curso desde hace tiempo.

La tarea de ustedes durante este período de sesiones será analizar la participación de los países en desarrollo en el comercio internacional de productos pesqueros y estudiar la forma en que puede intensificarse la cooperación en este sector. Examinarán los aspectos de la mundialización y sus consecuencias para el comercio pesquero internacional y la seguridad alimentaria. El programa propuesto prevé un debate sobre la aplicación de los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). La Conferencia Ministerial de Doha no especificó en qué sector de las negociaciones de la OMC se abordarían las cuestiones pesqueras, pero el comercio, las subvenciones y el ecoetiquetado en el sector pesquero figurarán en el programa de trabajo.

Además, en la presente reunión se analizará la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES), en la que se enumeran los criterios aplicados a las especies acuáticas explotadas comercialmente, y se elaborará un plan de trabajo para la acción futura. También será un importante tema de este período de sesiones la viabilidad y posibilidad de armonizar la documentación sobre capturas utilizada por los órganos regionales de pesca.

Les informaremos acerca de la marcha de los proyectos en curso sobre desarrollo de productos, financiados por el Fondo Común para los Productos Básicos, y se les invitará a proponer nuevos proyectos para su preparación.

El informe sobre esta reunión se presentará al Comité de Pesca en su 25º período de sesiones, que se prevé celebrar en Roma del 24 al 28 de febrero de 2003.

Señoras y señores:

Actualmente se da alta prioridad a la asistencia técnica que requieran los Miembros de la FAO en lo concerniente a la aplicación de los Acuerdos de la Ronda Uruguay, así como a las necesidades de ayuda en relación con las negociaciones futuras. La primera fase de este programa, a cuya cabeza se encuentra la Dirección de Productos Básicos y Comercio, se ha finalizado en fecha reciente, y se está preparando la segunda fase. La cobertura en ese programa de las cuestiones relacionadas con el comercio pesquero era, a mi juicio, demasiado limitada, por lo que estamos haciendo gran hincapié en una cobertura mucho más amplia de las cuestiones de la pesca en la segunda fase de esta iniciativa.

Antes de que comience la reunión, deseo recordarles que el mandato del Subcomité de Comercio Pesquero del COFI es servir como foro para las consultas sobre los aspectos técnicos y económicos de este comercio. Habida cuenta de la creciente complejidad de las cuestiones en este campo, es evidente que no podemos ni abarcar todos sus aspectos ni abordar éstos en gran detalle. Más adelante en el período de sesiones examinaremos la labor futura del Subcomité y la forma en que puede mejorarse.

Deseo que la reunión aquí en Bremen sea constructiva y agradable y que contribuya al logro de mejores prácticas en el comercio de pescado y productos pesqueros.

Muchas gracias.