FAO acompaña al Ministerio de Cultura en la presentación de la segunda edición del recetario “Sabores de la Memoria”, un homenaje a la cocina ancestral salvadoreña.
Con el propósito de registrar la memoria gastronómica ancestral de El Salvador, promover y revalorizar su importancia en los sistemas alimentarios sostenibles, no solo por sus sabores, sino por su contribución a la salud, nutrición, patrimonio cultural y sobre todo, por su contribución en la conservación de especies alimentarias locales y resilientes al cambio climático, la FAO acompañó en el proceso de investigación y evento oficial desarrollado por el Ministerio de Cultura, en el que se presentó la segunda edición del recetario “Sabores de la Memoria: Cocina indígena y Afrodescendiente de El Salvador”; una publicación que recoge saberes, prácticas alimentarias, ingredientes y recetas representativas de comunidades indígenas y afrodescendientes de El Salvador.
El evento contó con la honorable participación del Ministro de Cultura, de la Directora de la Editorial de El Salvador, del Director de Multiculturalidad; representantes de gobierno vinculadas al sector agroalimentario, embajadores, representantes de organismos internacionales, así como de mujeres portadoras de cultura y representantes de las comunidades indígenas y afrodescendientes donde se llevó a cabo la investigación.
Así mismo, contó con la participación de la oficial a cargo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en El Salvador, Sra. Emilia González, quien reafirmó el compromiso institucional para acompañar al gobierno de El Salvador, en la implementación de la hoja de Ruta de los Sistemas Alimentarios Sostenibles, que considera como línea de acción la revalorización de la cultura alimentaria ancestral del país, con la integración de alimentos disponibles a nivel local, de temporada y con aporte nutricional.
Sabores de la memoria, es el resultado de una investigación cualitativa que combinó técnicas de grupos focales con lideres y lideresas comunitarias que plasmaron sus saberes a través de calendarios agro-festivos y mapas etnográficos de sus comunidades, permitiendo destacar a la alimentación como rasgo productivo que considera especies alimentarias nativas y/o criollas; rasgo cultural, al promover a través de los platillos, la identidad de las comunidades, es decir la cocina indígena a través de sus diferentes vertientes o raíces: maya, nahúa, lenka, kakawira y cocina afrodescendiente.
Así mismo, el recetario reconoce hechos históricos vinculados con festividades, técnicas de preparación y platillos tradicionales, y sin dejar de lado aspectos ambientales, al fomentar el respeto que tienen estas comunidades por el uso de los recursos naturales, como la revalorización nutricional al destacar las bondades y/o aportes en la salud y nutrición de los diferentes ingredientes utilizados en las preparaciones.
El recetario recopila recetas de atoles, sopas, tamales, dulces y otros platillos tradicionales,provenientes de comunidades de Tacuba, Nahuizalco, Santiago Nonualco, Guatajiagua, San Simón, Conchagua, Cacaopera, San Alejo, Ereguayquín y Atiquizaya.
El Ministro de Cultura, Raúl Neftalí Castillo, destacó además que el recetario es una forma de preservar la memoria de los pueblos originarios de El Salvador, “Recoge la tradición y la memoria a través de recetas con origen indígena, de las comunidades indígenas y afrodescendientes. Es experiencia, es una forma de vida, es todo aquello que aprendimos de nuestros abuelos y se ha ido transmitiendo de generación en generación”.
Para FAO, la revalorización de estas prácticas alimentarias tradicionales contribuye no solo a la recuperación de saberes, sino también a la promoción de dietas saludables, la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de las identidades culturales.
