La invasión de langostas del desierto en Kenya habría podido ser catastrófica para miles de agricultores y comunidades rurales. ©FAO/Luis Tato

Convertirse en héroes en la lucha contra la langosta del desierto

15/10/2021

La oleada sin precedentes de langostas del desierto que Kenya sufrió a principios de 2020 habría podido ser catastrófica para miles de agricultores y comunidades rurales. Las tierras áridas y semiáridas del país, donde vive la mayor parte de los pequeños productores y agricultores y pastores vulnerables, fueron los lugares predilectos de alimentación de la plaga. Cual alfombra viviente, las bandas de ninfas cubrieron grandes extensiones de tierra y los enjambres llegaron a los lugares más remotos.

El sargento Brian Odhiambo del Servicio Nacional de la Juventud de Kenya recuerda lo preocupado que estaba. “Las langostas del desierto se alimentan de los pastos y los cultivos de los que depende nuestro país. Esto significa que no habrá comida para nosotros”, pensó. “Cuando una familia vaya a la explotación y las langostas se hayan comido lo que han cultivado, van a pasar hambre. Nuestros niños no pueden ir a la escuela con hambre”.