Mujeres rurales en Chile: sistematización de algunos elementos
Los estudios de género han contribuido a remirar la pluralidad de actores sociales y políticos que históricamente han permanecido neutrales a las políticas de Estado. Lo que ha permitido generar un importante aporte a la comprensión del Estado y sus políticas públicas a partir de la visibilización de condiciones estructurales que diferencian entre el quehacer político, social y cultural de mujeres y hombres. Identificando la división sexual del trabajo entre mujeres y hombres, que proviene del análisis del uso del tiempo, como un fundamento de la subordinación no solo económica, sino también política de las mujeres. Lo que deriva en una comprensión de un desarrollo país, que resulta no solo de las contribuciones de la generación de capital, generado por el trabajo remunerado del mercado laboral, sino que también de la producción de una serie de servicios que sostienen la vida a través del trabajo gratuito sostenido histórica y culturalmente por las mujeres. Emerge así, un nuevo desafío en los estudios de género, que fija la atención en la persistencia de la desigualdad, ya que a pesar del reconocimiento de las políticas macro económicas que han permitido disminuir la pobreza en todo Latinoamérica en los últimos 25 años, la desigualdad social y de género se mantienen y se refuerzan en lo cotidiano.
