La cría de larvas de mosca: una mina de oro para los productores de Benin
Al introducir su mano enguantada en una masa oscura y enmarañada de larvas de mosca soldado negra, Noël es consciente de que está tocando una promesa para el futuro. Todas y cada una de las voraces crías que se retuercen entre sus dedos son alquimistas: se alimentan de desechos —desde excrementos avícolas y restos de alimentos hasta productos derivados de la actividad agropecuaria— y los transforman en un fertilizante rico en nutrientes.
Crear Agro-Eco Services, el agronegocio de Noël situado en el sur de Benin, no le resultó fácil. Su centro de producción no era seguro y esto le generaba incertidumbre y pérdidas. La producción era escasa e ineficiente dado que solo contaba con una plantilla de cinco trabajadores que hacían todo a mano. Además, aunque Noël disponía de conocimientos técnicos gracias a su formación como ingeniero agrónomo, tenía dificultades para acceder a los mercados y a las materias primas.
