En Imágenes: La resina de pino abre el camino de las comunidades Indígenas de México a un futuro sostenible
La cuenca del Balsas es una de las regiones de México más afectadas por el cambio climático. En Michoacán, la tala ilegal está afectando a los árboles que han protegido a las comunidades locales durante siglos, y la deforestación está aumentando el riesgo de que se produzcan deslizamientos de tierra, puesto que el entramado de raíces de los árboles ya no permite evitar que el suelo sufra desplazamientos. A su vez, la frecuencia de las sequías está aumentando la amenaza de incendios forestales.
Con el agotamiento de los recursos naturales de la cuenca del Balsas, muchas personas podrían verse sumidas en una situación de pobreza más grave, incluida una gran proporción de comunidades Indígenas.
Las comunidades rurales de Michoacán están tomando las riendas de las iniciativas dirigidas a proteger sus bosques y a forjar un futuro más sostenible. Con el apoyo del Proyecto Cuenca Balsas, respaldado por el FIDA y cofinanciado por el Fondo Verde para el Clima, estas comunidades colaboran con la Comisión Nacional Forestal para cosechar y comercializar de manera sostenible un producto forestal muy valioso: la resina de pino.
