Prácticamente a diario, a las cuatro y media de la mañana –mientras la mayoría de la gente aún duerme–, el mayor puerto pesquero de Europa, en Vigo, España, está en plena actividad.
En época normal de operación, los gritos resuenan entre la multitud de trabajadores que descargan las cajas de pescado de los barcos atracados en los muelles. Llevan la amplia variedad de mercancías a una serie de salas de procesamiento in situ, donde se apilan las cajas. Trabajadores cualificados se afanan en sus puestos empuñando cuchillos afilados, con los que cortan y preparan con maestría filetes de pescado a una velocidad récord.
En los pabellones portuarios se añaden etiquetas de trazabilidad con códigos de barras a cada caja, indicando claramente la especie de pescado, el método de captura y la zona pesquera de la FAO de procedencia.
Y, a pesar de la oscuridad de la noche que arroja un manto de silencio sobre esta ciudad costera de Galicia, las amplias salas del puerto están llenas hasta los topes, transformadas en espacios donde retumba la algarabía de subastadores que compiten gritando en sus megáfonos. Cantan los precios en español y en gallego, tratando de atraer a los clientes para que compren el pescado apilado en embalajes a su alrededor. Sus palabras se pierden en la cacofonía de las ofertas que resuenan por los pasillos, mientras la multitud se abre paso entre las cajas repletas con las dádivas del mar.
“La ciudad de Vigo vive por y para su puerto”, explica Corina Porro, delegada en Vigo de la Xunta de Galicia, el gobierno regional. “La noche en Vigo incluye el trabajo en las lonjas... así es la vida en Vigo, nuestra ciudad”
Pero estos no son tiempos normales.
En estos nuevos tiempos de la pandemia de COVID-19 y de la necesidad de distanciamiento físico, ¿qué sucede con esta colmena de actividad diaria - las imágenes, olores, sonidos y el bullicio incesante - del que es el mayor puerto pesquero de Europa?
España es uno de los países más afectados por la epidemia de COVID-19. También es el país que consume la mayor cantidad de pescado y marisco en Europa, con alrededor de 42,8 kg per cápita anuales.