La magia de los manglares


La Iniciativa sobre la pesca costera está restaurando ecosistemas ricos en especies para apoyar a las comunidades locales en el Senegal

Con el respaldo de la FAO y la Iniciativa sobre la pesca costera, las comunidades llevan a cabo la misión de salvar hábitats naturales como los manglares a fin de salvaguardar sus entornos locales ©FAO/Yacine Cissé

24/05/2021

“Recolectamos ostras en los manglares para alimentar a nuestras familias y para comercializarlas. Así es como me gano la vida. Si trabajo de dos a tres días, puedo ganar dinero suficiente para cubrir mis gastos”, afirma Fatou Sarr, Presidenta del Grupo de Mujeres Transformadoras de Diamniadio, una organización cooperativa de productoras que brinda apoyo a productoras de ostras en pequeña escala. 

Empresarias como Fatou tratan de salvar hábitats naturales, como los manglares ricos en especies situados en el delta del Siné‑Saloum —declarado Patrimonio Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)— en el Senegal central. Estos entornos de biodiversidad constituyen las zonas de reproducción de los peces y especies marinas de los que dependen las comunidades locales.

“En los manglares, encontramos numerosas variedades de peces. Nosotros, los niominka, conocemos la importancia de los manglares, por eso no los destruimos”, dijo Fatou en referencia a su colectivo pesquero local constituido por personas pertenecientes al tercer mayor grupo indígena del Senegal, los niominka. Los manglares son sagrados para ellos y están comprometidos a proteger su patrimonio tanto por motivos sociales como económicos. 

Más al sur del delta, los manglares tienen la misma importancia para Birama Diouf, de Foundiougne, un importante núcleo en el río Siné‑Saloum.

“De noche pesco camarones; de día, capturo otras clases de peces. La pesca del camarón funciona bien, sobre todo en esta época del año en la que abundan”, señaló. “Los peces siempre encontrarán refugio en los manglares. También las gambas se refugian allí. Los camarones se alimentan de la corteza y las hojas de manglar”, agregó.

Sin los manglares, que se hallan presentes en más de 100 países de todo el mundo en las regiones tropicales y subtropicales, todo el ecosistema cambiaría y los medios de vida de estas comunidades desaparecerían. En el caso de los peces, los manglares constituyen los hábitats en los que reproducirse, crecer y refugiarse gracias a sus aguas más frías, un mayor contenido de oxígeno y unas extensas raíces que sirven de refugio frente a depredadores de mayor tamaño. Para el medio ambiente, los manglares son una confluencia de ecosistemas oceánicos, continentales y fluviales. 

Sin embargo, los manglares se encuentran en situación de peligro en el delta del Saloum, ya que el aumento del nivel del mar ha provocado que el agua marina se extienda en estos ecosistemas, haciendo que las aguas pantanosas se vuelvan excesivamente salinas. La creciente demanda de productos de pescado ahumado también está añadiendo presión. 

Actualmente, con el apoyo financiero del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), la FAO, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y otros asociados internacionales en materia de conservación han dispuesto proteger y restaurar estas especies y salvaguardar los medios de vida de las comunidades que dependen de la pesca en el delta del Siné‑Saloum y en torno a este. El programa, denominado Iniciativa sobre la pesca costera, está invirtiendo en la restauración de manglares degradados para que puedan seguir desempeñando su importante función de equilibrar los ecosistemas. En el marco de esta iniciativa están regenerándose las tierras y replantándose grandes superficies de manglares, al tiempo que también se trabaja con las comunidades para reconsiderar la forma en la que los utilizan y conservan.

Los manglares ofrecen multitud de beneficios, ya que actúan como lugares de cría de peces, barreras frente a las tormentas, estabilizadores de los suelos y sumideros para el dióxido de carbono, lo que los hace cruciales para la lucha contra el cambio climático. ©FAO/Yacine Cissé

Por qué son importantes los manglares 

La magia de los manglares es multidimensional. Sirven de lugares de cría de peces, actúan como barreras frente a las tormentas y proporcionan fuentes de madera para construir y cocinar. Su impresionante sistema de raíces actúa asimismo como filtro para los sedimentos, limpiando las vías fluviales y, al mismo tiempo, estabilizando los suelos. 

“Si no reforestamos los manglares ahora, las lluvias y las diversas actividades erosionarán las bases. Y, una vez que esas bases desaparezcan, este suelo se volverá improductivo y nada podrá crecer en él”, explica Yacoub Issola, Coordinador de Proyecto para el Convenio de Abidján del PNUMA.

Los manglares también desempeñan un papel fundamental para combatir el cambio climático; sus suelos actúan de eficaces sumideros de carbono que fijan grandes cantidades de dióxido de carbono, impidiendo que este llegue a la atmósfera.

Esto significa que los manglares, además de ser los hábitats en los que habitan infinidad de especies, ayudan a multitud de organismos vivos a sobrevivir. Estas gruesas raíces de bosques salinos ofrecen seguridad tanto para las criaturas acuáticas como para las comunidades costeras.

La Iniciativa sobre la pesca costera trabaja con las comunidades locales para proteger los paisajes autóctonos, como los manglares, de los que estas dependen. En 2020, la Iniciativa gestionó de manera sostenible 175 hectáreas de manglares en el Senegal. ©FAO/Yacine Cissé

Promover la pesca sostenible

Los pescadores no son los únicos que promueven los manglares y la pesca sostenible en la zona. Fatou Ndong Sarr, Presidenta de la Federación Local de Grupos de Interés Económico, también promueve los objetivos de la Iniciativa sobre la pesca costera. Esta Federación realiza inversiones para velar por que las mujeres puedan ganarse la vida con los manglares y los peces que se encuentran en sus ecosistemas. 

“Contamos con una unidad de procesamiento de mariscos. Aquí manejamos todo el proceso de producción, desde el acopio de materia prima hasta el procesamiento y envasado, donde unas 20 mujeres trabajan con nosotros”, señaló. 

La Iniciativa sobre la pesca costera es una iniciativa de colaboración que fomenta actividades respetuosas con el medio ambiente, al tiempo que se fortalecen las cadenas de valor pesqueras trabajando conjuntamente con la población local para cuidar los paisajes autóctonos. Mediante esta Iniciativa, que trabaja en seis países de tres continentes, las comunidades han restaurado y gestionado de forma sostenible 175 hectáreas de ecosistemas de manglares en el Senegal en 2020 y una cantidad similar en Côte d'Ivoire. 

La importancia de los manglares y los ecosistemas locales es cada vez más apreciada gracias a medidas como la Iniciativa sobre la pesca costera y el Convenio de Abidján, un importante marco que ayuda a los responsables de la formulación de políticas nacionales y los gestores de recursos a aplicar medidas de protección en el desarrollo de entornos marinos y costeros de África occidental y central.

A medida que avanza el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), la Iniciativa sobre la pesca costera, la FAO y sus socios están mejorando la salud de los ecosistemas de manglares y su capacidad de producción, restaurando los hábitats locales en beneficio de las comunidades y el planeta.


Para más información

8. Decent work and economic growth, 14. Life below water, 15. Life on land