Cinco formas en que la FAO ayuda a las personas antes, durante y después de las emergencias


Salvar medios de subsistencia salva vidas

Para aquellas personas cuyos medios de vida o necesidades alimentarias dependen totalmente de la agricultura y los recursos naturales, las catástrofes pueden ser abrumadoras. La FAO aborda las emergencias de muchas maneras, que van desde la preparación y la acción preventiva hasta la reconstrucción de los medios de vida y el aumento de la resiliencia de las comunidades. © FAO

04/10/2021

Las catástrofes, como un terremoto o un golpe de Estado violento, pueden sobrevenir repentinamente o bien pueden producirse lentamente, como las sequías y las inundaciones. Este tipo de emergencias son devastadoras para todas las personas en todo el mundo, pero para aquellas cuyos medios de vida o necesidades alimentarias dependen totalmente de la agricultura y los recursos naturales, estas catástrofes pueden llegar a ser abrumadoras. La FAO ayuda a las comunidades a abordar emergencias de diversas maneras, que van desde la acción preventiva y la preparación hasta la reconstrucción de los medios de vida y el aumento de la resiliencia de las comunidades. 

A continuación, mencionamos cinco de las formas en que la FAO ayuda las personas antes, durante y después de las emergencias:

1. Acción preventiva

Muchas crisis, como las catástrofes naturales, son en gran medida inevitables, pero es mucho lo que se puede hacer desde el inicio para mitigarlas. Por ejemplo, en julio de 2020, cuando los expertos detectaron un riesgo de grandes inundaciones para las comunidades de Bangladesh a lo largo del río Jamuna, la FAO trabajó rápidamente con sus asociados para protegerlas de sus efectos. La FAO proporcionó a estas comunidades bidones de almacenamiento a prueba de inundaciones que ayudaron a mantener a salvo sus semillas, granos, herramientas y artículos de primera necesidad.

En los primeros días de las inundaciones, cuando su pozo se inundó de agua sucia, Kokila Akhter utilizó el contenedor proporcionado por la FAO también para otra función. Kokila estaba embarazada de tres meses y su salud era más importante que nunca. “Almacené agua potable en el bidón para beber y para cocinar. Beber agua potable me ayudó a cuidar mi salud durante el embarazo”, dice.

Izquierda/Arriba: Antes de que las inundaciones alcanzaran su punto álgido en Bangladesh, la FAO proporcionó a las familias bidones de almacenamiento para proteger artículos esenciales como semillas y herramientas. ©FAO; Abajo a la derecha: Antes, durante y después de las emergencias, la FAO distribuye materiales agrícolas para que los agricultores puedan empezar a cultivar alimentos nuevamente y recuperar sus ingresos. ©FAO/ACNUR/Albert González Farran

2. Invertir en la población y la economía locales

Las transferencias de efectivo, los planes de vales y los programas de dinero por trabajo permiten a las personas determinar por sí mismas cuáles son sus necesidades más urgentes y decidir qué bienes y servicios desean adquirir en los mercados locales. Estos programas pueden reforzar rápidamente la seguridad alimentaria y nutricional de las poblaciones vulnerables en momentos de gran tensión. 

Una jefa de hogar que se benefició recientemente de este tipo de apoyo de la FAO en Afganistán dice que le ayudó a salir adelante en los duros momentos provocados por la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

“Nuestro problema es que no podemos permitirnos comprar mercancías u otros artículos de primera necesidad. Utilizamos el dinero entregado por la FAO para comprar arroz y materiales escolares para mis nietos”, explica.

En lo que va de 2021, la FAO ha prestado apoyo a unos 200 000 hogares altamente vulnerables de Afganistán con transferencias de efectivo y planes de dinero por trabajo.

3. Ayudar a las personas a valerse por sí mismas

A menudo, en las crisis o catástrofes naturales, las personas pierden sus tierras, su ganado, sus equipos agrícolas u otros bienes, por lo que les resulta difícil retomar sus medios de vida.

Antes, durante y después de una emergencia, la FAO distribuye materiales agrícolas para que los agricultores puedan empezar a cultivar alimentos nuevamente y recuperar sus ingresos. La FAO también proporciona vacunas u otros servicios veterinarios para salvaguardar el ganado, otra parte importante de los medios de vida de muchas personas.

Cuando inundaciones destructivas y enjambres de voraces de langostas del desierto asolaron Somalia el año pasado, la FAO intervino para ayudar a las personas a recuperarse.

Agricultores como Iraado Amir Omar no solo recibieron ayuda en efectivo de la FAO para satisfacer sus necesidades inmediatas, sino que también se les proporcionaron semillas y herramientas para reanudar la producción agrícola y mantener sus actividades agrícolas a largo plazo.

“Las semillas llegaron cuando más las necesitábamos. No tengo dinero para comprarlas, pero al menos puedo plantarlas ahora”, dice Iraado.

“La ayuda que nos brindó la FAO es muy importante porque nuestras vidas dependen de la tierra”, añade su vecino, Alí Mahamud Rubaax. “Espero que, en el futuro, estas semillas que estoy plantando cambien mi vida y la de los miembros de mi familia”.

4. Desarrollo de unos medios de vida resilientes

Las personas con medios de vida resilientes cuentan con más capacidad para prevenir y reducir los efectos del cambio climático y las catástrofes en sus vidas.

La FAO trabaja en países y regiones de todo el mundo con miras a evaluar los efectos del cambio climático así como ofrecer orientación sobre técnicas de agricultura climáticamente inteligente. Mediante el uso de diferentes variedades de semillas, mejores redes de pesca o técnicas de rotación de cultivos, la FAO está ayudando a las personas a lograr que sus medios de vida sean más eficientes ahora, así como sostenibles para el futuro.

Un ejemplo es el “corredor seco” de América Central, afectado por la sequía, donde la FAO presta apoyo a familias agrícolas vulnerables para que mejoren sus estrategias de gestión de los recursos hídricos.

Cuando los conflictos o las catástrofes desarraigan a las poblaciones, la FAO ayuda a prestar apoyo tanto a las comunidades de acogida como a las personas desplazadas con la finalidad de aumentar la producción de alimentos y generar oportunidades económicas de las que todos puedan beneficiarse. © FAO/Telcínia Nhantumbo

5. Apoyo a las comunidades desplazadas

Cuando las familias vulnerables se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a conflictos o catástrofes, suelen instalarse temporalmente en otras comunidades o campamentos. A veces, las propias comunidades de acogida ya enfrentan dificultades con los recursos. La búsqueda de fuentes de ingresos y alimentos por parte de estas personas recién llegadas puede crear tensiones con las comunidades en las que han buscado refugio. Para apoyar tanto a las comunidades de acogida como a las personas desplazadas, la FAO implementa proyectos destinados a aumentar la producción de alimentos y generar oportunidades económicas de las que todos puedan beneficiarse.

Tras los hechos de violencia en Cabo Delgado (Mozambique), por ejemplo, la FAO está prestando apoyo a las familias desplazadas, proporcionándoles herramientas y acceso a créditos que pueden utilizar para comprar semillas y otros suministros. Las comunidades que acogen a estas personas desplazadas reciben un apoyo similar para compensar la presión sobre los recursos y aumentar la producción de alimentos de sus hogares.

La FAO trabaja con asociados clave, como organismos hermanos de las Naciones Unidas, ONG, gobiernos y el sector privado, para abordar las múltiples facetas de las emergencias, con miras a garantizar que las comunidades puedan responder más adecuadamente y recuperarse de las crisis, ahora y en el futuro.


Para más información

2. Zero hunger, 10. Reduced inequalities, 16. Peace justice and strong institutions