Los agricultores de cacao en Papua Nueva Guinea combaten las plagas y el menor rendimiento con técnicas avanzadas y capacitación


Fomento de la capacidad en las comunidades rurales para aumentar la producción de cacao y mejorar los medios de vida

Ray Kwingu, un agricultor de cacao de 63 años de edad, está aprendiendo nuevas técnicas, como la injertación, incluida de escudete, la escamonda, el revestimiento del terreno y el control de la sombra, para mejorar sus cultivos de cacao y ayudar a su familia. © FAO/Amir Khaleghiyan

07/10/2021

“Uno de mis hijos dejó la escuela, porque no podíamos pagar la matrícula”, dijo Ray Kwingu con voz triste, a lo que añadió preocupado: “Todavía falta la matrícula de otro hijo que estudia secundaria, que nos toca pagar pronto”.

Ray, de 63 años edad, padre de cinco hijos y oriundo del pueblo de Varigu en la provincia de Sepik oriental (Papua Nueva Guinea), cuenta con un huerto de cacao de menos de media hectárea como única fuente de ingresos. Él y su esposa, Jenny, trabajan duro para poder pagar con su huerto, de 300 cacaoteros, las matrículas de sus hijos, las facturas médicas y una alimentación nutritiva para su familia.

A pesar de sus esfuerzos, el huerto de cacao rinde cada vez menos a medida que pasan los años, lo que ha obligado a Jenny y a Ray a buscar otras formas de satisfacer las necesidades básicas de su hogar o de reducirlas, como sacar a sus hijos de la escuela.

A principios de 2021, Ray se inscribió en el programa “Apoyo a la iniciativa empresarial, la inversión y el comercio rurales” (EU-STREIT), promovido por la FAO y financiado por la Unión Europea (UE). El programa se centraba en proporcionar a los agricultores plantones de cacao de mejor rendimiento, clonados de manera natural mediante injertos de escudete. La injertación, una técnica natural que permite replicar plantones con cualidades deseables, consiste en colocar parte de una planta en el tallo o la rama de un patrón de tal manera que siga creciendo. Posteriormente, el patrón acaba siendo sustituido por el “clon” injertado (yema) y se trasplanta en el huerto de cacao.

Estos plantones no solo tienen mejor rendimiento, sino que también son más tolerantes a la plaga del minador de vainas de cacao.

Desde 2013, la región de Sepik se ha visto invadida por esta plaga, lo que ha provocado una caída significativa de la producción de cacao. En 2013, la producción total de este producto en la región había superado las 12 000 toneladas, mientras que en 2016 no alcanzaba las 9 000 toneladas. La invasión del minador de vainas de cacao ha obligado a los agricultores a abandonar gradualmente los cacaoteros infestados, lo que ha conducido al cierre del 58 % de las fábricas de tratamiento de semillas de cacao de la zona.

Mediante el programa EU-STREIT, la FAO contribuyó al establecimiento de un vivero de cacao en el distrito de Maprik para proporcionar a los agricultores plantones de cacao resilientes, que ofrezcan un mejor rendimiento y sean más tolerantes a las plagas. © FAO/Kelvin Sogoromo

Ray y otros agricultores no solo recibieron esos nuevos insumos resilientes, sino también capacitación sobre dicha técnica de injertación de escudete a fin de poder proseguir con esta labor una vez que el programa finalice. La clonación de plantones mediante injertos de escudete permite a los agricultores rehabilitar sus explotaciones, talando los viejos cacaoteros y sustituyéndolos por los injertados, que no corren tanto riesgo de sufrir una infestación del minador de vainas de cacao.

“Albergo la esperanza de que, con los nuevos plantones y conocimientos, se incremente la producción de cacao y que, con los mayores ingresos que obtenga, pueda cambiar las condiciones de vida de mi familia”, explica Ray.

Desde que se sumó al programa, Ray ha rehabilitado 300 cacaoteros mediante la injertación, incluida de escudete, de plantones de cacao.

“Antes de inscribirme en el programa, no tenía ni idea de cómo injertar plantones de clones de cacao, realizar una gestión de bloques, especialmente la escamonda del cacao, el revestimiento del terreno, el control de la sombra, el tratamiento de enfermedades, la recolección o cómo secar y almacenar debidamente el cacao en grano”.

Ray piensa triplicar su huerto plantando otros 600 plantones de cacao tolerantes a las plagas.

Cada paso del camino

El programa EU-STREIT tiene como objetivo brindar apoyo a lo largo de toda la cadena de valor del cacao, desde su cultivo hasta la semielaboración y comercialización de productos de cacao.

“A fin de lograr cambios para la transformación institucional de Papua Nueva Guinea, se están abordando, en el marco del programa, cuestiones relativas a la cadena de valor agrícola en el país. Se proporciona tanto apoyo directo a los beneficiarios como asistencia consultiva y analítica al Gobierno para mejorar las políticas y crear un entorno propicio para las empresas”, resume Xuebing Sun, coordinador del programa EU-STREIT en el país.

El cacao, tercer cultivo más importante desde el punto de vista económico para Papua Nueva Guinea, aporta más de 300 millones de PGK (aproximadamente 100 millones de USD) anuales al producto interno bruto. Unos 151 000 hogares (que representan a más de dos millones de personas) de las regiones costeras del país dependen del cacao en cuanto principal cultivo comercial, y el éxito de su producción afecta enormemente a los medios de vida en las zonas rurales del país.

Ray es solo uno de los 696 agricultores del distrito de Maprik que cuenta con el apoyo del programa en asociación con las instituciones nacionales, provinciales y locales. El programa desarrolla actividades similares en otros nueve distritos de las provincias de Sepik oriental y Sandaun (Sepik occidental). Asimismo, se ocupa de mejorar las cadenas de valor de la vainilla y el pescado, otros productos importantes para la región de Sepik en la isla.

Curso de capacitación en injertación de escudete para los agricultores de cacao en el marco del programa EU-STREIT, promovido por la FAO. © FAO/Kelvin Sogoromo

Pequeñas islas, grandes desafíos

Al igual que otros pequeños Estados insulares en desarrollo, Papua Nueva Guinea se enfrenta a multitud de desafíos, desde el aumento de los efectos del cambio climático hasta las limitaciones geográficas relativas a los recursos agrícolas y las dificultades de acceso a los mercados. Durante mucho tiempo, los actores del sector público y privado han estado buscando soluciones eficaces para abordar esos desafíos agrícolas.

El programa EU-STREIT se centra en proporcionar dichas soluciones, mejorando el acceso de los agricultores a la información y los instrumentos financieros y perfeccionando los resultados de las instituciones existentes en el país mediante evaluaciones y el desarrollo de la capacidad.

Mediante el aumento de los beneficios económicos y las oportunidades de las cadenas de valor del cacao, la vainilla y el pescado, el programa EU-STREIT fomenta el desarrollo económico sostenible e inclusivo de las comunidades rurales de Papua Nueva Guinea, ayudando en definitiva a Ray, Jenny y sus colegas agricultores a mantener a sus familias.


Más información

2. Zero hunger, 8. Decent work and economic growth, 9. Industry innovation and infrastructure