Aderezar los mercados mediante la adopción de normas en aras de un comercio más justo


Las normas alimentarias del Codex Alimentarius aumentan la confianza de los consumidores y abren los mercados a los agricultores y productores

La Comisión del Codex Alimentarius está adoptando nuevas normas sobre varias especias y hierbas culinarias para garantizar su inocuidad para los consumidores y establecer unas condiciones de igualdad para el comercio. ©FAO/Maxim Zmeyev

16/11/2021

En realidad, Cristóbal Colón iba en busca de las especias exóticas de Oriente, cuando se encontró con las Américas. La misión geográficamente equivocada del renombrado explorador hace más de cinco siglos es solo un ejemplo de cómo el anhelo de especias ha dejado su huella, a menudo violenta, en la historia de grandes zonas del mundo.

Hoy en día, independientemente de que se trituren con un mortero, se preparen a fuego lento en guisos o se horneen en galletas, las especias que utilizamos forman parte de nuestra identidad cultural tanto como nuestros idiomas, canciones o equipos deportivos preferidos.

Pero, ¿hasta qué punto pueden estar seguros los consumidores de hoy de que los pequeños tarros de especias que compramos en nuestros mercados locales no albergan niveles nocivos de plaguicidas u otros contaminantes? ¿Y cómo pueden los agricultores que cultivan esta variedad de sabores navegar por el sistema de comercio mundial para ganarse la vida dignamente?

Estas son algunas de las cuestiones que aborda este mes la Comisión del Codex Alimentarius. La Comisión, que supervisa las normas alimentarias mundiales recopiladas en el Codex Alimentarius, o “Código Alimentario”, está adoptando nuevas normas sobre varias especias y hierbas culinarias de uso común, a saber, orégano, jengibre seco, clavo de olor y albahaca.

Además de los niveles de plaguicidas, los criterios considerados también se centran en los contaminantes microbianos, como la salmonela y el Bacillus cereus, que pueden infiltrarse en las especias en varias fases de la producción.

Hasta ahora se han establecido normas de inocuidad y calidad para una serie de especias y hierbas culinarias, como la pimienta seca (negra, blanca o verde), el comino, el tomillo y el ajo seco. Es probable que aún tardemos en abarcar todas las 116 especias y hierbas culinarias que ha determinado el Comité del Codex sobre Especias y Hierbas Culinarias (CCSCH).

Pero la importancia del proceso radica en poner orden en un laberinto de diferentes normas internacionales y permitir a los cultivadores de especias acceder a mercados donde pueden obtener precios más justos por sus productos de calidad.

Las normas del Codex son importantes porque ayudan a armonizar las diferentes normas internacionales, al aportar claridad a los cultivadores de especias y al permitirles acceder a mercados donde pueden obtener precios más justos. Izquierda/arriba: ©FAO/FameMedia. Abajo a la derecha: ©FAO/Asim Hafeez

La mayoría de las especias inician su camino hacia nuestros platos desde pequeñas explotaciones agrícolas de países en desarrollo. Pasan por varias etapas de elaboración, desde el aventado y el cribado, hasta la limpieza electromagnética e incluso a veces métodos como la irradiación para eliminar los agentes patógenos.

Además de tranquilizar al consumidor, el proceso de normalización de las especias reportará importantes dividendos a los productores, afirma el Sr. M.R. Sudharshan de la India, Presidente del CCSCH. Fomentará “la confianza entre los pequeños productores de estos productos y, en particular, facilitará el acceso al mercado de varios países en desarrollo de todas las regiones”.

Las normas son esenciales para el comercio

La India, que ha fomentado y acogido el CCSCH, ha realizado exportaciones de especias por valor de más de 3 600 millones de USD entre 2020 y 2021. Además, los funcionarios dicen que el país espera aumentar el próximo año el valor de las mismas a 5 000 millones de USD.

Otros países también ven un enorme potencial para aumentar sus exportaciones de especias. El titular de un artículo reciente en los medios de comunicación del país rezaba así “La industria de las especias en Nigeria: una mina de oro sin explotar”.

Pero las normas reconocidas a nivel mundial siguen siendo fundamentales para las perspectivas de una expansión comercial sostenible. Sin ellas, los productores de especias pueden verse a menudo perjudicados cuando sus envíos son rechazados para la exportación y tienen que pelearse para acceder a mercados menos exigentes.

Adherirse a las normas del Codex implica “actualizar los documentos de orientación o formación” elaborados por los funcionarios y expertos en inocuidad de los alimentos que guían a la industria “para que reflejen los conocimientos y las prácticas actuales”, dice el Sr. Sudharshan.

Algunos cultivadores de especias de la India ya han recibido formación con el apoyo de la FAO y otras organizaciones internacionales para lograr hacer un uso más racional de los insumos agrícolas y aplicar plaguicidas de acuerdo con las normas internacionales. De este modo, pueden aumentar el rendimiento pero respetando las normas, en lugar de recurrir a productos químicos que podrían menoscabar sus posibilidades de exportar a los principales mercados.

La misión del Codex consiste en proteger la salud de los consumidores y en garantizar prácticas leales en el comercio de alimentos, impulsando las economías de los países y los medios de vida de los agricultores. ©FAO/Arete/Will Baxter

El CCSCH es tan solo el comité de productos más reciente del Codex, cuya misión consiste en proteger la salud de los consumidores y en garantizar prácticas leales en el comercio de alimentos, impulsando las economías de los países y los medios de vida de los agricultores.

La propia Comisión del Codex Alimentarius data de 1963. La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) colaboran para brindar el asesoramiento científico en el que se basan sus normas.

Fundamentalmente, desde una perspectiva comercial, las normas del Codex son reconocidas como puntos de referencia por la Organización Mundial del Comercio (OMC) en sus dictámenes. “Si un país quiere cuestionar las normas, debe hacerlo basándose en la ciencia”, dice el Sr. Patrick Sekitoleko, Oficial de normas alimentarias de la Secretaría del Codex.

La importancia de la Comisión del Codex no hace más que crecer a medida que la FAO aplica una serie de medidas para ayudar a los países a transformar la forma en que se producen, distribuyen y consumen nuestros alimentos.

Con estas últimas normas sobre las especias, más agricultores, así como los consumidores, se beneficiarán del papel del Codex en lo que respecta a aportar seguridad y establecer condiciones equitativas para el comercio.


Para más información

2. Zero hunger, 3. Good health and well-being, 8. Decent work and economic growth