La aplicación para teléfonos inteligentes que ayuda a los fiyianos a adquirir hábitos sanos de consumo


La innovación en los pequeños Estados insulares en desarrollo combina conocimientos digitales con enfoques tradicionales

Brindando orientación en materia de horticultura y ayudando a las personas a llevar un seguimiento de lo que consumen, la aplicación My Kana está abordando problemas de salud relacionados con la alimentación en Fiji. ©FAO

04/05/2022

Irene Chief utiliza duras palabras para describir lo que la motivó a ella y a su colega Kama Ateca a hacer algo con respecto a las dietas no saludables en su Estado insular de Fiji. Ver a compañeros de trabajo morir de un ataque cardíaco con 30 o 40 años “te dejará traumatizada”, afirma. “Cada vez vamos a más funerales de personas jóvenes. Cuando ves personas que, con 30 o 40 años, dejan a sus familias, es que realmente debemos revisar nuestra dieta”.

Esta preocupación profundamente arraigada por las consecuencias de las enfermedades no transmisibles (ENT) relacionadas con la alimentación llevó a Irene, que trabaja en la Universidad del Pacífico Sur, y a Ateca, que ocupa un alto cargo en el Ministerio de Salud de Fiji, a empezar a colaborar en la aplicación para teléfonos inteligentes My Kana, que ayuda a los fiyianos a llevar un seguimiento de lo que consumen y les brinda orientación sobre horticultura.

My Kana, que significa “alimento” en el idioma itaukei indígena de Fiji, fue una de las innovaciones presentadas en el Foro de soluciones de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), organizado conjuntamente por la FAO y el Gobierno de Fiji en agosto de 2021.

Los desafíos para los que la aplicación está diseñada distan de ser exclusivos de Fiji. De hecho, muchos países de todo el mundo, y muchos PEID en particular, se enfrentan a la “carga triple de malnutrición”, esto es, la insuficiencia ponderal, el sobrepeso y la obesidad, y las carencias de micronutrientes.

Los estilos de vida modernos están modificando los hábitos dietéticos tradicionales de los fiyianos, que están pasando de los cultivos de tubérculos locales a dietas con un alto contenido de cereales y de consumir frutas y hortalizas locales a alimentos elaborados, generalmente importados, que contienen demasiadas grasas, azúcar o sal.

La transformación es especialmente notable entre los fiyianos que viven en zonas urbanas, cuyas dietas y formas de vida han cambiado radicalmente en comparación con las de la generación de sus padres o abuelos.

“Además, nuestra población está consumiendo muchas más kilocalorías, lo que, sumado a la falta de actividad física, está contribuyendo a las ENT”, señala Ateca. Según el Ministerio de Salud de Fiji, las ENT son responsables de alrededor del 80 % de las muertes del país y las cifras van en aumento.

¿Qué importancia reviste esta innovación que miles de fiyianos tienen en sus teléfonos inteligentes?

“Cabe recordar que Fiji tiene 300 islas, por lo que ¿cómo lograr que las personas tengan acceso a la información?”, dice Irene.

A diferencia de la imagen relajada e idílica del Pacífico sur que se presenta en novelas o folletos turísticos, según Irene, vivir en una isla plantea muchos desafíos. Se necesita mucho tiempo para trasladarse en barco de una isla a otra y los viajes en avión son caros, “pero somos una sociedad que cambia con mucha rapidez”, señala Irene.

Gracias a la desreglamentación cada vez mayor de Internet, “podemos utilizar los teléfonos móviles y por ese motivo elaboramos la aplicación. A través de la innovación, nuestro pueblo siempre ha intentado encontrar formas de adaptarse y ajustarse, especialmente cuando no se dispone de mucho dinero. Es por ello que también damos acceso gratuito a esta aplicación, lo cual es inusual”, añade Irene.

Los estilos de vida modernos están modificando la dieta tradicional de los fiyianos. Con la aplicación se espera revertir algunos de los hábitos alimentarios no saludables adquiridos. © My Kana

Centrar la atención en los alimentos del Pacífico

También resulta innovador el hecho de que la aplicación se base en los alimentos disponibles a escala local a partir de los cuadros de composición de alimentos actuales de las islas del Pacífico, que fueron elaborados conjuntamente por la FAO y la Universidad del Pacífico Sur. Aunque son de 2004, siguen considerándose una guía autorizada sobre nutrición realizada por expertos de toda la región y se emplean de forma generalizada para calcular la ingesta de nutrientes, planificar los programas de mejora de la nutrición y definir dietas especiales para personas con diversas enfermedades. Sin embargo, estos cuadros no están disponibles en un formato que resulte práctico. 

“Además, la aplicación comprende todos los alimentos de Fiji y todos los alimentos elaborados”, afirma Irene, “por lo que da información sobre todos los distintos componentes nutritivos. Introduciendo la cantidad de alimento —por ejemplo, una pieza de pollo—, calculará cuántas calorías, proteínas y vitaminas contiene”.

Por otra parte, la funcionalidad sobre horticultura alienta a los usuarios a cultivar sus propios alimentos. “Este componente explica cómo crear tu propio huerto y también brinda información sobre plaguicidas y fertilizantes caseros”, señala Alvina Deo, del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición de Fiji, al presentar la aplicación en el Foro de innovación de los PEID.

“Se trata de un paquete completo sobre alimentación saludable que abarca desde el cultivo hasta el consumo en el hogar, por lo que ya no hay excusas para las personas que dicen que no pueden tener huertos o no pueden cultivar en el hogar, ya que la aplicación aborda todas estas cuestiones”, añade Alvina.

“Es una innovación en sí misma, habida cuenta de que estamos armonizando los recursos de que disponemos para tratar de medir la nutrición y ofrecerla a nuestra gente”, afirma Irene. “Parte de la idea innovadora también es aumentar o mejorar gradualmente lo que debe ser nuestro producto original”, añade Ateca.

La Plataforma de soluciones para los PEID de la FAO, además del foro y el diálogo sobre soluciones para los PEID, ha impulsado la puesta en práctica de ideas innovadoras como la aplicación My Kana. Las innovaciones son fundamentales para transformar la producción, la distribución y el consumo de alimentos. © My Kana

El proyecto se concibió y puso en marcha antes de que la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID‑19) restringiera drásticamente las sesiones de divulgación presenciales del Ministerio de Salud encaminadas a transmitir mensajes sobre alimentación y salud y solo resaltara la importancia de adoptar un enfoque digital.

El cambio a modalidades digitales es un comportamiento que se ha venido observando en toda la región de Asia y el Pacífico, si bien la naturaleza de la innovación varía.

En última instancia, se pretende ampliar el alcance de la aplicación a, como mínimo, una docena de Estados insulares del Pacífico, utilizando sus distintos idiomas propios y basándose en sus alimentos locales. La FAO ya ha prestado apoyo para la elaboración de una versión personalizada de la aplicación para la vecina Tonga.

Sin embargo, para hacer realidad la visión completa será necesario encontrar fuentes adicionales de financiación. Además, “en los Estados insulares, las reuniones presenciales propician la confianza y las buenas relaciones de trabajo”, afirma Kama. Por lo tanto, al igual que la financiación, la forma en que evolucione la pandemia de la COVID‑19 también puede desempeñar un papel decisivo.

Aprovechando el impulso del Foro del año pasado, la FAO organizó un diálogo sobre soluciones para los PEID en febrero de 2022 que dio lugar a la presentación de más ideas innovadoras como la aplicación My Kana y a la ampliación de las mismas. Innovaciones como estas son fundamentales para transformar la producción, la distribución y el consumo de alimentos, en cumplimiento de los objetivos de la FAO de lograr una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y mejores medios de vida.


Para más información

2. Zero hunger, 3. Good health and well-being, 14. Life below water