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Departamento de Montes Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación |
2 La Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2000
4. Evaluación de la superficie forestal
Apéndice 1: Tablas para la colección de datos
Sección 1: Referencias bibliográficas
Sección 2: Bosques naturales / otras tierras boscosas
Sección 3: Volumen y biomasa (de los bosques naturales)
Sección 5: Información adicional sobre la superficie forestal
El Programa de Evaluación de Recursos Forestales
Los bosques son indispensables para el bienestar de la humanidad. A través de sus funciones ecológicas proveen los fundamentos de la vida del Planeta regulando el clima y los recursos hídricos y sirviendo de hábitat para plantas y animales. Los bosques también proporcionan productos esenciales como madera, alimentos, forraje y medicinas, además de oportunidades de esparcimiento, renovación espiritual y otros servicios.
En la actualidad, los bosques sufren la presión de la expansión demográfica, que frecuentemente comporta su transformación o degradación con formas insostenibles de uso de la tierra. Cuando se pierden los bosques o se los degrada de forma irreparable, se pierde también su capacidad de regular el medio ambiente. Esto incrementa los riesgos de inundaciones y de erosión, reduce la fertilidad del suelo y contribuye a la pérdida de especies vegetales y animales. De esta manera, el suministro de bienes y servicios del bosque se ve comprometido.
La FAO, atendiendo a una petición de los países Miembros y de la comunidad internacional, monitorea regularmente los recursos forestales del mundo a través de un Programa de Evaluación de Recursos Forestales. El próximo informe, Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2000 (ERF 2000), examinará la situación de los bosques a finales del milenio. La ERF 2000 incluirá información a nivel nacional basada en los datos de los inventarios forestales existentes, investigaciones regionales del proceso de modificación de la cubierta terrestre y una serie de estudios mundiales centrados en la interacción entre las poblaciones y los bosques. El informe ERF 2000 se hará público y se distribuirá a través de Internet en el año 2000.
El Programa de Evaluación de Recursos Forestales está organizado bajo la responsabilidad de la Dirección de Recursos Forestales (FOR), ubicada en la Sede Central de la FAO, en Roma. Las personas responsables de la ERF 2000 son:
Robert Davis Coordinador del Programa ERF [email protected]
Peter Holmgren Director del Proyecto ERF [email protected]
se puede utilizar la siguiente dirección de correo electrónico: [email protected]
Edición: Henk Simons y Walter Marzoli, FAO
BV |
Biomasa del volumen inventariado |
CATIE |
Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza |
CDE |
Centre de Datos Eros |
CEPE-ONU |
Comisión Económica para Europa (Naciones Unidas) |
CIRAD |
Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo |
CMVC |
Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación |
DM |
Densidad de madera |
ERF |
Evaluación de los Recursos Forestales |
FAO |
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación |
FEB |
Factor de expansión de la biomasa |
SIG |
Sistema de Información Geográfica |
USN |
Unidades subnacionales |
VCC |
Volumen con corteza Biomasa del volumen inventariado |
La situación de los bosques del mundo sigue siendo objeto de preocupación, pues las evaluaciones mundiales anteriores revelaron un grado alarmante de su degradación, fragmentación y agotamiento. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), que tuvo lugar en Río de Janeiro en 1992, subrayó esas preocupaciones, que se han seguido expresando en diversas conferencias complementarias celebradas posteriormente.
El Programa de Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales que llevan a cabo la FAO (Roma) y la CEPE-ONU (Ginebra), aborda estas preocupaciones efectuando evaluaciones periódicas de los recursos forestales mundiales. La información objetiva dimanante de estas evaluaciones es utilizada luego por organizaciones internacionales y no gubernamentales, los países y otras entidades para debatir la política forestal y buscar soluciones a los problemas identificados.
La finalidad del programa de evaluación de los recursos forestales de la FAO, que lleva a cabo el Departamento de Montes, es facilitar a la comunidad internacional información fidedigna para describir y comprender la situación de los bosques del mundo y los recursos conexos y su modificación a lo largo del tiempo. Para cumplir esa misión, el Programa de Evaluación de los Recursos Forestales de la FAO:
1. Apoya el desarrollo institutional brindando asistencia técnica a los países en desarrollo para efectuar las evaluaciones forestales nacionales;
2. coordina las evaluaciones de los recursos forestales en los países en desarrollo e industrializados; y
3. elabora bases de datos e informes periódicos sobre los recursos forestales mundiales.
Actualmente, la principal actividad en el marco del Programa es la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2000 (ERF 2000), que facilitará información sobre la situación de los bosques del mundo en el año 2000 y sobre la superficie forestal (situación y variaciones registradas), los aspectos ecológicos de los bosques y su potencial económico. Una parte importante de la ERF 2000 es la evaluación y normalización de los datos nacionales existentes sobre los bosques.
La ERF 2000 consta de dos partes: a) la evaluación de las regiones templadas y boreales, que efectúan conjuntamente la CEPE-ONU y la FAO; y b) la evaluación de los trópicos y subtrópicos, de la que se encarga la FAO. La labor de evaluación se desarrolla en estrecha cooperación con los países participantes.
Este documento, Directrices para la evaluación, es una guía de referencia para facilitar la obtención y presentación normalizada de la información existente sobre los bosques en los países tropicales y subtropicales para su uso en la evaluación del año 2000. La ERF 2000 contiene una gran variedad de elementos de información, más numerosos que cualquier otro estudio anterior. Ahora bien, las directrices se centran en un conjunto de parámetros básicos, como la superficie forestal, las plantaciones forestales y el volumen y biomasa de los bosques. Más concretamente, las directrices:
1. Presentan brevemente el contenido de la información y los procedimientos de evaluación de la ERF 2000 para los trópicos y subtrópicos (capítulo 2);
2. ofrecen orientación e instrucciones para la recogida de datos, con arreglo a un marco uniforme de términos y definiciones1 (capítulos 3-5);
3. proporciona modelos básicos normalizados para compilar datos nacionales sobre los recursos forestales en relación con la superficie de bosques naturales, las plantaciones forestales y el volumen y biomasa forestales (anexo 1).
(Las evaluaciones de la FAO no pretenden reproducir estadísticas nacionales disponibles ni sustituirlas, sino evaluar de forma objetiva la situación y el índice de variación de los recursos forestales, adoptando una metodología y un sistema de clasificación normalizados que permitan realizar comparaciones a nivel mundial y regional.)
Los objetivos inmediatos de la ERF 2000 son los siguientes:
1. Llevar a cabo una evaluación de los recursos forestales (facilitando también información sobre los bienes y servicios suministrados por los bosques) a escala mundial.
2. Estimar las variaciones registradas en los bosques desde la última evaluación, en 1990.
3. Comparar esas variaciones con los resultados de todas las evaluaciones anteriores para determinar las tendencias.
4. Facilitar información que ayude a comprender las razones y consecuencias de los cambios registrados, incluso las repercusiones sociales, económicas y ambientales.
5. Difundir resultados, bases de datos y metodologías a las instituciones nacionales e internacionales interesadas de todo el mundo.
Los elementos que conforman la información de la ERF 2000, establecidos en la Consulta de Expertos celebrada en Kotka (Finlandia) en junio de 1996 (Nyyssönen y Athi, 1996), son:
Estimaciones de la cubierta forestal y terrestre: situación en el año 2000 y cambios registrados.
-superficie forestal por países y a escala mundial
-procesos de cambio de la cubierta terrestre y tendencias en materia de deforestación
-volumen y biomasa forestales
Aspectos ecológicos de los bosques
-situación de los bosques en los espacios protegidos
-diversidad biológica del ecosistema (estado natural y fragmentación)
-variación de la cubierta forestal por zonas ecológicas
-procesos de cambio de la biomasa
-incendios forestales (superficie quemada y número de incendios por año)
Potencial económico de los bosques
-bosques disponibles para el suministro de madera
-tala y extracción
-bienes y servicios no madereros
-propiedad forestal
-indicadores de la ordenación forestal sostenible
Sistema de información
-sistema electrónico de información para difundir los resultados, mantener un diálogo con los corresponsales nacionales sobre aspectos técnicos y facilitar la transmisión de la información a la FAO
Mapas mundiales, a saber:
-mapa de la superficie terrestre mundial
-mapa de las zonas ecológicas
-mapa del riesgo de deforestación
El alcance y complejidad de la ERF 2000 exigen adoptar diversos enfoques para hacer acopio de los datos, con objeto de abarcar todos los aspectos de la evaluación. La ERF 2000 dispone de tres mecanismos, o módulos, básicos y complementarios para generar información, a saber: a) la evaluación basada en la información existente, b) la evaluación basada en nueva información, y c) los estudios especiales.
a) La evaluación basada en la información existente ofrecerá estimaciones de la cubierta, volumen y biomasa forestales, así como de otros parámetros, de los distintos países. El Sistema de información sobre recursos forestales (FORIS) se basa en la información dimanante de los inventarios forestales nacionales existentes para hacer estimaciones en un momento determinado, utilizando normas internacionales de clasificación. Con la introducción de nuevos elementos de información en las áreas temáticas (potencial económico de los bosques, propiedad forestal y degradación de los bosques), este módulo dependerá de una amplia variedad de fuentes de información y opiniones de expertos, lo cual exigirá un contacto y un diálogo más estrechos con los diferentes países. Será necesario llevar a cabo una serie de actividades importantes:
-diálogo y acuerdos con organizaciones nacionales de todos los países para el intercambio de información
-recogida, archivo y elaboración de bases de datos a partir de la información procedente de los inventarios
-análisis y "adaptación" de la información en cooperación con los países para efectuar evaluaciones correspondientes a un año de referencia determinado con arreglo a normas comunes
-diálogo y proceso de aprobación de los resultados con organizaciones nacionales
-desarrollo de técnicas para la evaluación de nuevos parámetros forestales/ambientales.
b) Evaluaciones de la situación y de los cambios mediante teledetección. La información de FORIS se complementará con nueva información sobre las tasas actuales de deforestación y, lo que es especialmente importante, sobre las tendencias recientes, basándose en los resultados de las mediciones efectuadas mediante teledetección. Los resultados del estudio describirán también los procesos asociados y los flujos de biomasa y facilitarán información sobre los mecanismos causa-efecto subyacentes; información temática y precisa que sólo los estudios mediante teledetección pueden ofrecer. Los resultados serán de ámbito mundial, regional y ecológico, pues en los reconocimientos mediante teledetección no es práctico elaborar informes nacionales. El reconocimiento también facilita la información geográfica necesaria para los análisis de la diversidad biológica y la fragmentación forestal.
c) Estudios especiales El contenido de la información propuesto para la ERF 2000 (véase la sección 2.1.1) supone extender la evaluación a nuevas zonas. Una gran parte de la información no está disponible en los países tropicales y subtropicales de forma que permita establecer cifras totales precisas y no se puede obtener únicamente mediante teledetección. Por ello, se efectuarán estudios especiales para una serie parámetros como:
-volumen y biomasa: situación y cambios registrados
-situación de los bosques protegidos
-diversidad biológica del ecosistema
-suministro de madera / tala y extracción
-productos forestales no madereros
-incendios forestales.
Más allá de las necesidades técnicas estrictas para obtener información con miras a la evaluación del año 2000, el programa ERF 2000 organiza actividades de reforzamiento de la capacidad institucional nacional con los países en desarrollo participantes. En la medida de lo posible, para todos los elementos de la ERF 2000 se realizan actividades de capacitación y se intenta conseguir la participación de los países, mediante la organización de talleres y consultas de expertos y prestando apoyo financiero a los organismos nacionales.
La FAO y la CEPE-ONU llevan a cabo la ERF 2000 en cooperación con un gran número de asociados. El programa ERF en Roma se ocupa de la gestión y coordinación globales de la evaluación. El programa mantiene el Sistema de información sobre los recursos forestales, o base de datos FORIS, en el que se archivan los datos forestales básicos correspondientes a los países en desarrollo. Otras dependencias del Departamento de Montes también contribuyen a la ERF 2000 con estudios especiales sobre los productos forestales no madereros, los árboles situados fuera de los bosques, la tala y extracción, las plantaciones forestales y otros aspectos. Por su parte, las oficinas regionales de la FAO prestan apoyo en la actividad de recogida de datos.
Todos los países Miembros de las Naciones Unidas y de la FAO han solicitado formalmente cooperar en el suministro de nuevos datos para la evaluación, así como en las actividades de validación y consolidación de los resultados. La participación de los países reviste una especial importancia para estimar las variables de la superficie forestal y su modificación. Hay otras instituciones y organizaciones que también cooperan en la ERF 2000:
Institución |
Areas de cooperación |
CATIE |
Recogida de datos sobre América Central |
Cirad |
Volumen y biomasa |
CDE |
Cartografía de la cubierta forestal mundial |
CMCVC |
Estado de protección de los bosques y biodiversidad |
La recogida de información es un proceso permanente. En cada nueva evaluación se consultan las fuentes de datos utilizadas en las evaluaciones anteriores y se determinan nuevas fuentes en colaboración con los países. Estas nuevas fuentes se comparan con la información anterior para establecer cuál de ellas constituye la referencia básica2 más fiable. También se evalúa la comparabilidad3 de dos (o más) fuentes de información, comprobando si se pueden utilizar como reconocimientos representativos en una serie cronológica continua.
Las fuentes de información que se utilizan habitualmente en las evaluaciones de la FAO son las siguientes:
· Datos tabulares procedentes de inventarios forestales y estudios de la cubierta terrestre
-Mapas de la cubierta forestal y terrestre en formato digital o analógico.
-Documentos (informes de inventarios, etc.).
Muchas instituciones contribuyen habitualmente a suministrar toda la información necesaria para una evaluación, tanto organismos forestales (que aportan particularmente sus inventarios, estadísticas o unidades de mediciones) como organismos especializados en los recursos naturales y temas ambientales, unidades de medición de los recursos e instituciones de cartografía y teledetección. También otras organizaciones, como los organismos regionales de desarrollo, pueden tener de información pertinente. Teniendo en cuenta estos factores, los encargados de compilar los datos deben ponerse en contacto con los diversos organismos e instituciones nacionales para comprobar si existe nueva información.
Cuando se comunican a la FAO las nuevas fuentes de datos, se examinan y registran en un sistema de referencia bibliográfica y se archivan en la biblioteca del programa de ERF.
En lo que concierne a las regiones tropicales y subtropicales se establece una distinción en la evaluación de los bosques naturales y las plantaciones forestales. La categoría de bosques naturales comprende bosques no alterados por el hombre y bosques seminaturales (véase Terms and Definitions, FAO 1998). En el presente documento se adjuntan tablas para introducir datos, e instrucciones para compilarlos, sobre los bosques naturales y las plantaciones, así como sobre el volumen y la biomasa (Anexo 1).
La evaluación de la superficie de bosques naturales de un país determinado comprende los siguientes aspectos:
a) Registro de las características básicas del inventario forestal o del reconocimiento de la cubierta terrestre que suministran los datos
b) Armonización de la clasificación de la cubierta forestal/terrestre con la clasificación de la ERF
c) Evaluación de la fiabilidad del reconocimiento/inventario con miras a su utilización como referencia básica
d) Compilación o desglose de las estadísticas, según proceda, a efectos de la notificación sobre las zonas subnacionales respecto de los datos básicos notificados a escala nacional y los datos normalizados por países de la EFR (adaptados a la clasificación de la FAO)
e) Estimación de la superficie de la cubierta forestal de los años de referencia (p.ej., 2000 y 1990), aplicando funciones de ajuste (modelos) que establecen una correlación entre la variación de la superficie forestal y los entornos ecológicos y la evolución de la población humana
(Los encargados de compilar los datos se ocupan de los cuatro primeros puntos en cooperación con el equipo de la ERF de la FAO, mientras que este último elabora en Roma las estimaciones por países para los años de referencia. Se explican más detalladamente los puntos b - e.)
La información sobre la superficie forestal debe reflejar la superficie cubierta efectivamente de bosques, medida mediante un reconocimiento sobre el terreno o por teledetección. En este contexto, las estadísticas referentes a zonas forestales definidas jurídicamente (denominadas bosques clasificados, bosques reservados, tierras forestales, etc.) no corresponden a lugares considerados estrictamente como bosque4.
Las fuentes de datos nacionales suelen ser heterogéneas y pueden comprender inventarios y mapas forestales recientes y antiguos elaborados mediante técnicas distintas (fotografías aéreas, imágenes tomadas por satélite y reconocimiento sobre el terreno) que sólo son adecuadas para las necesidades nacionales. Por ello, es posible que el sistema de clasificación de los datos existentes no corresponda con la clasificación estándar de la ERF. A efectos de validación y de transparencia del procedimiento de estimación forestal, es necesario notificar la correspondencia entre las clases nacionales originales y la clasificación estándar, (tabla 4, sección 2, anexo 1). Para compatibilizar las clasificaciones nacionales con la de la ERF 2000 es necesario realizar, por lo general, dos tipos de ajuste: a) la agregación de las clases originales (nacionales) en una única categoría de la ERF 2000, y b) el desglose de las clases originales (nacionales) en dos o más categorías estándar de la ERF 2000.
a) Agregación: Puede ser necesario agregar dos clases nacionales de cubierta forestal o de tierras en una única categoría de la ERF 2000, según la comparabilidad entre las clases nacionales y de la ERF. Por ejemplo, diversas formaciones forestales detalladas (perennes, semiperennes, estacionales, bosques montanos, manglares) existentes en un sistema de clasificación nacional pueden ser agrupadas en la categoría más general de bosque denso de la ERF 2000.
b) Desagregación: Este término hace referencia al proceso de dividir determinadas clases originales (nacionales) de cubierta forestal o superficie de tierras en dos o más categorías estándar de la ERF 2000. Es necesaria cuando una única clase nacional contiene mosaicos de diferentes tipos de vegetación. Los mosaicos pueden estar formados por tipos de vegetación pertenecientes a clases distintas de las que aparecen en la clasificación estándar de la ERF 2000. Un ejemplo, típico en el caso de África, es el "mosaico de bosque claro, arbustos y cultivos". La armonización de esta categoría con la clasificación de la ERF 2000 se podría realizar de la siguiente manera:
Cuadro 1. Relación entre una categoría de mosaico y la clasificación de la ERF 2000.
Clasificación nacional |
Clasificación de la ERF 2000 |
Porcentaje de la superficie original |
Mosaico de bosques claros, arbustos y cultivos |
No hay correlación directa (desglósese como se indica infra) |
n.d |
Primer componente: bosques claros |
Bosque (o bosque claro) |
40% |
Segundo componente: arbustos |
Otras tierras boscosas |
40% |
Tercer componente: cultivos |
Tierras no forestales |
20% |
En ese caso, el bosque claro debe ser denominado bosque (o más probablemente bosque claro), los arbustos corresponden a la categoría otras tierras boscosas y los cultivos a la categoría de tierras no forestales. Con frecuencia, estos casos son difíciles de interpretar y para establecer la correspondencia hay que recurrir a métodos indirectos, utilizar conocimientos locales y aplicar un criterio razonable. El grado de detalle y la calidad de la documentación explicativa que acompaña al inventario también influye en la calidad final de la transposición. Al asignar las distintas fracciones del mosaico a las diferentes categorías estándar es necesario tener en cuenta el contexto ecológico. Para asegurar la transparencia y repetibilidad es necesario documentar los criterios utilizados para calcular la superficie. Se debe registrar la superficie porcentual de cada una de las clases nacionales asignadas a las categorías estándar de la ERF 2000. En el ejemplo que se presenta en el cuadro1, la clase nacional "mosaico de bosque claro, arbustos y cultivos" se subdividió en un 40 por ciento de bosque claro, un 40 por ciento de arbustos y un 20 por ciento de otras tierras boscosas. La documentación del procedimiento permite revisar en todo momento la superficie forestal estimada, asignando proporciones diferentes de los mosaicos a las clases estándar.
Las estadísticas nacionales originales y las estadísticas adaptadas a la clasificación estándar de la ERF han de ser notificadas (o desagregadas en caso necesario) en unidades subnacionales (USN), es decir, por estados, provincias o regiones. Las razones que exigen compilar y analizar los datos a nivel subnacional son las siguientes:
a) Las USN representan unidades geográficas más reducidas de un país. Por ello, las condiciones ecológicas y las formaciones vegetales que contienen presentan una menor variación que el conjunto nacional.
b) Las estadísticas demográficas, que son un parámetro importante de la función de ajuste para normalizar las estadísticas con arreglo a un año común de referencia, se elaboran habitualmente por USN. (El empleo de USN es un procedimiento práctico para estratificar las observaciones, es decir, la superficie forestal, la densidad de población/crecimiento, en estratos con una menor varianza, una condición importante para la aplicación del enfoque de elaboración de modelos de la ERF.)
c) La posibilidad de disponer de información complementaria sobre las condiciones ecológicas y socioeconómicas por USN es útil para establecer perspectivas sobre la fiabilidad de las estadísticas forestales correspondientes.
d) Las estadísticas referentes a la cubierta forestal subnacional se pueden utilizar para calibrar y mejorar los mapas forestales regionales/subregionales.
e) La utilización de USN es esencial para compilar estadísticas sobre los bosques por zonas ecológicas.
f) La utilización de USN permite una mayor flexibilidad en la recogida de datos y la elaboración de series cronológicas. Al recoger información para cada USN se puede recurrir a un conjunto de fuentes distintas con años de referencia diferentes para abarcar al conjunto del país sin ocasionar problemas significativos en la normalización de los datos.
Es posible que no sea necesario establecer una división en USN cuando el tamaño de un país es bastante reducido. Sin embargo, para la mayor parte de los países es necesario efectuar un desglose en unidades administrativas primarias (provincias, estados o regiones). Las unidades no deben ser demasiado pequeñas, pues ello puede ir en detrimento de la fiabilidad de las estadísticas debido a los errores en los mapas o al incremento de la varianza de las encuestas de muestreo.
En algunos países de gran extensión (como el Brasil, la India e Indonesia) es necesario elaborar estadísticas por niveles administrativos secundarios (por ejemplo, distritos en los estados en la India y municipios en los estados del Brasil). Ello no siempre es posible y en esos casos es preciso buscar un equilibrio razonable entre tamaño y fiabilidad, según el tipo y disponibilidad de datos de los inventarios forestales.
En la recogida de datos de la cubierta forestal de las USN, se deben mantener las USN existentes en la medida de lo posible, especialmente cuando el tamaño de las unidades es suficiente. Por otra parte, es necesario realizar un esfuerzo especial en países de gran tamaño en los que no se dispone de la superficie de la cubierta forestal desglosada por USN (es decir cuando sólo existen estadísticas de la superficie forestal para el conjunto del país). En tales casos, aun cuando no existan nuevos inventarios, la notificación de estadísticas forestales por USN contribuirá notablemente a perfeccionar la estimación global de la ERF.
Cuando se dispone de nuevos datos a nivel subnacional, se deben mantener las USN existentes para la notificación a la ERF 2000, pues eso favorecerá la elaboración de una serie cronológica coherente entre los dos inventarios. La FAO facilitará a cada país las USN que figuran actualmente en los archivos de la ERF. La mayor parte de los países comprobarán que la lista de USN de la FAO coincide exactamente con las de su propio sistema administrativo.
Todas las fuentes de datos deben ser objeto de una evaluación para establecer su fiabilidad y la posibilidad de utilizarlas en la ERF 2000. Esta evaluación ayuda a identificar la calidad de la información, incluso las lagunas geográficas, metodológicas y temáticas y permite controlar los progresos conseguidos por el país respecto de la calidad de sus evaluaciones. No es fácil elaborar o aplicar criterios normalizados para efectuar evaluaciones objetivas de la fiabilidad de las fuentes de información. El hecho de que los países lleven a cabo inventarios y evaluaciones con fines nacionales y en condiciones específicas con arreglo a su situación da lugar a discrepancias inevitables entre los diversos estudios nacionales. Al mismo tiempo, se puede evaluar de forma general la idoneidad de un inventario nacional como elemento de notificación en la ERF 2000 (cuadro 2).
Cuadro 2. Grado de fiabilidad de los inventarios/reconocimientos forestales
Código |
Grado de fiabilidad |
Descripción |
1 |
Fiabilidad elevada |
Inventarios forestales basados en datos de alta resolución obtenidos por satélite (LandSat, TM, SPOT, IRS, etc.) o fotografías aéreas, complementados con una amplia labor de comprobación sobre el terreno o de muestreo. |
2 |
Fiabilidad media |
Inventarios forestales basados en datos de resolución media obtenidos por satélite (fundamentalmente, LandSat MSS) con una actividad limitada de comprobación sobre el terreno, o en datos de alta resolución obtenidos por satélite o fotografías aéreas con una actividad limitada o nula de comprobación sobre el terreno o de muestreo. |
3 |
Fiabilidad baja |
Estudios o mapas basados en material heterogéneo, como mapas de vegetación, estudios sobre el uso de la tierra, etc., generalmente con una escasa resolución y muchas veces obsoletos. El grado de fiabilidad 3 se refiere a aquellos casos en los que la información es suficiente y es necesario conseguir una referencia básica fiable en el futuro. |
Las descripciones que figuran supra son meramente indicativas y su aplicación debe ir acompañada de un buen juicio profesional. En particular, la distinción entre los grados de fiabilidad 1 y 2 se determina por el trabajo de campo realizado y/o el grado de detalle de los datos de entrada. En ausencia de una actividad intensa de comprobación sobre el terreno o de muestreo no se debe asignar el grado de fiabilidad 1, aun cuando se hayan utilizado datos procedentes de sistemas de teledetección de alta resolución o fotografías aéreas. Los encargados de recoger los datos deben explicar detalladamente los fundamentos del código de fiabilidad asignado.
En la evaluación de las estimaciones realizadas a partir de datos obtenidos mediante teledetección es necesario considerar la calidad del sensor, la resolución espectral y espacial y la escala en relación con los tipos de vegetación estudiados. Por ejemplo, los resultados obtenidos mediante el satélite NOAA-AVHRR son de eficacia limitada en las zonas áridas, mientras que su precisión es mayor en las zonas húmedas.
La compatibilidad del sistema de clasificación nacional con el de la ERF 2000 también influye en la precisión final de la última (véase la sección 4.1.5). Se exhorta a los países a elaborar un plan de armonización con las clasificaciones de la ERF 2000 al efectuar los nuevos estudios nacionales.
Además de armonizar o ajustar las estadísticas nacionales al sistema de clasificación de la ERF 2000, es necesario ajustar las estadísticas a los años comunes de referencia, es decir, 1990 y 2000. La normalización respecto de los años comunes de referencia se efectúa con la ayuda de una función de ajuste del modelo de variación de la cubierta forestal, que relaciona los cambios de la cubierta forestal con otras variables complementarias, como la variación de la población humana y la zona ecológica de la cubierta forestal de que se trate (Scotti, 1990, FAO, 1993).
Al aplicar el modelo, se utilizan los datos de los inventarios forestales más recientes y fiables (ahora en forma de estadísticas ajustadas a las clases de la ERF 2000) como referencia básica para la superficie de la cubierta forestal. Esta referencia se emplea junto a la densidad de población, el crecimiento demográfico y las zonas ecológicas. Por lo general, todas estas variables están relacionadas con las unidades subnacionales de los países.
Además de ajustar la superficie de la cubierta forestal a los años de referencia, el modelo se utiliza para hacer estimaciones de la variación de la cubierta forestal cuando no existen series cronológicas de datos fiables a nivel nacional (p.ej., 1980 -1990 - 2000). Utilizando datos históricos sobre la evolución demográfica, el modelo puede servir para simular las tendencias del cambio de la cubierta forestal en épocas pasadas, que son de utilidad para estudiar las variaciones a escala mundial.
La experiencia adquirida en las evaluaciones de los recursos forestales anteriores ha puesto de relieve algunos problemas a los que suelen enfrentarse los encargados de compilar los datos.
Diferencias entre las definiciones nacionales de los bosques y las utilizadas en la ERF
A los efectos de la ERF 2000, el bosque se define como una extensión de tierra en la que la cubierta de copas ocupa como mínimo el 10 por ciento de esa superficie (véase Terms and Definitions, FAO, 1998). Sin embargo, otros sistemas nacionales o internacionales de clasificación utilizan criterios diferentes o una densidad distinta de la cubierta de copas para definir el bosque. La superficie de la cubierta de copas que aplican los diferentes países y organizaciones oscila entre el 2 por ciento (en las zonas áridas) y el 70 o incluso el 100 por ciento. Por consiguiente, es necesario disponer de expertos que conozcan bien la vegetación local y estén familiarizados con el inventario del que proceden las estadísticas básicas para efectuar ajustes en las clasificaciones.
La precisión de los ajustes es esencial para la exactitud global de la evaluación, pues la superficie forestal será más reducida si el límite de la cubierta de copas utilizado por el país es menor que el de la ERF, o aumentará si es mayor. La superficie de bosque que se debe añadir o deducir deberá ser determinada en cada caso concreto y generalmente exige una reevaluación del inventario, los mapas o estudios de campo originales. Según la complejidad y el tamaño del inventario, este procedimiento puede ser sumamente laborioso. La FAO brindará ayuda a todos los países en desarrollo que la soliciten para reajustar las estadísticas de los inventarios nacionales.
La agricultura itinerante o migratoria
En las zonas de barbecho forestal producido por los sistemas de cultivo itinerante pueden existir importantes discrepancias entre las estadísticas de origen nacional y la información definitiva de la ERF 200, en la que el barbecho forestal está incluido en la categoría de otras tierras boscosas y comprende todos los conjuntos de vegetación leñosa que resultan del aclareo de bosques naturales para la agricultura itinerante. Se compone de un mosaico de diferentes fases de sucesión de regeneración forestal, bosques secundarios, manchas de bosques no aclarados y campos de cultivo (en los cuales existen árboles) que no pueden segregarse objetivamente (especialmente mediante imágenes tomadas por satélite). Por lo tanto, no siempre es posible establecer una distinción precisa entre el bosque y el barbecho forestal en las encuestas nacionales, y en algunos países el barbecho forestal se clasifica como bosque. En tales casos, las estimaciones de la cubierta forestal en la ERF 2000 son inferiores a la estimación nacional, debido a que en la superficie de bosques se suprime la parte que corresponde al barbecho forestal.
Distinción entre bosques naturales y plantaciones:
En la notificación a la ERF 2000 se deben separar las formaciones de bosque natural de las plantaciones. Las importantes diferencias existentes en cuanto al potencial económico y la ecología entre los bosques naturales y las plantaciones forestales, así como la forma en que elaboran las estadísticas la mayor parte de los países en desarrollo, justifican esa distinción. Ahora bien, en los inventarios nacionales es difícil muchas veces identificar las plantaciones como un conjunto distinto de los bosques naturales. Por ejemplo, en el caso de las evaluaciones de la cubierta forestal basadas en imágenes tomadas por satélite, a escala 1: 250 000 (que se utiliza frecuentemente en los reconocimientos nacionales), puede resultar imposible distinguir los bosques naturales de las plantaciones, especialmente si las manchas de plantaciones maduras están rodeadas de bosques naturales. Es posible, además, que las plantaciones jóvenes no aparezcan en las imágenes. Estos factores pueden inducir a sobrestimar o subestimar la superficie de los bosques o de las plantaciones.
Las plantaciones forestales constituyen una parte creciente de los recursos forestales en muchos países. Las estimaciones de la superficie de las plantaciones proceden generalmente de las siguientes fuentes:
-Inventarios de plantaciones forestales diseñados estadísticamente
-Estadísticas de las zonas de plantación notificadas por los organismos que las establecen o que figuran en los informes parciales nacionales
-Estimaciones procedentes de la producción de los viveros
-Conocimientos especializados locales
Es necesario efectuar un examen detallado de la superficie de plantaciones notificada oficialmente de modo que se incluya información sobre la forma en que se han elaborado las estadísticas de la superficie. El método idóneo consiste en determinar la superficie de las plantaciones forestales mediante inventarios/reconocimientos forestales diseñados estadísticamente que puedan facilitar una estimación fiable de la superficie neta de las plantaciones y de la composición de especies, el volumen y la distribución por clases de edad. Además, cuando se realizan inventarios sucesivos de las plantaciones forestales, estos pueden suministrar también información sobre el crecimiento y el rendimiento. Desafortunadamente, muy pocas veces se puede disponer de ese tipo de información en los países en desarrollo y la mayor parte de las veces el cálculo de la superficie de plantaciones forestales se basa en estadísticas oficiales, en informes y en conjeturas.
Estimación de la superficie bruta y neta de las plantaciones forestales
Con frecuencia, las estadísticas referentes a las plantaciones que facilitan los organismos que las establecen o que aparecen en los informes parciales nacionales no son representativas. Entre los problemas que se plantean cabe mencionar la exageración de las cifras notificadas por los organismos, la notificación de plantaciones previstas como si ya hubieran sido establecidas, la inclusión en la superficie total de la replantación de plantaciones fallidas, etc. Otro de los problemas consiste en la transformación de las estadísticas de producción de plantones en estimaciones de la superficie plantada, sin haber validado sobre el terreno la superficie real de las plantaciones.
A menudo se presta más atención al logro de determinados objetivos que a la calidad o conveniencia de las plantaciones destinadas a fines de producción o de protección. Muchas plantaciones han fracasado porque se han descuidado la protección y el mantenimiento una vez conseguidos los objetivos fijados, o a causa de la falta de recursos.
Cuando no existen estadísticas nacionales sobre la mortalidad, un grupo de expertos determina las tasas de supervivencia de las plantaciones por países, tipos de plantación (industriales o no industriales), edad, organización responsable del cuidado de la plantación, especies plantadas, lugar, etc. En un estudio sobre los recursos de las plantaciones realizado en el marco de la ERF 1990 se obtuvieron datos sobre las tasas de supervivencia de las plantaciones en los países tropicales. La tasa media de supervivencia era del 70 por ciento (Pandey, 1995). Cuando no exista información confiable sobre la superficie real de las plantaciones y no se disponga de estimaciones adecuadas de la mortandad realizadas por expertos, se utilizará un factor de reducción por defecto de 0,7 para determinar las estimaciones de plantaciones netas a escala mundial.
También es necesario notificar los niveles de existencias de las plantaciones. Las existencias son el volumen de madera en pie existente en un lugar determinado y se pueden calcular por procedimientos diversos (mediante el recuento de los pies o la medición del volumen o del área basimétrica). Para cada una de las especies arbóreas el nivel óptimo de existencias ayuda a establecer el rendimiento óptimo de un lugar determinado.
La información sobre el volumen y la biomasa de los bosques es importante para determinar la retención de carbono y el potencial económico de los bosques disponibles para el suministro de madera.
Sólo es posible conseguir información cuantitativa fidedigna sobre el volumen de existencias mediante inventarios forestales y mediciones en el terreno diseñados estadísticamente. En la información procedente de los países hay que tener en cuenta los siguientes puntos a efectos de la notificación para la ERF 2000:
-Composición de especies. La medición del volumen debe comprender todas las especies de árboles forestales, pues si solamente se mide una parte de las especies (p.ej., las especies comerciales) las estimaciones del volumen no son útiles para los cálculos nacionales y mundiales, dada la imposibilidad de establecer las existencias totales. Sin embargo, cuando sólo se dispone de estimaciones del volumen de especies comerciales, éstas deben ser notificadas.
-Diámetro mínimo. El diámetro mínimo a la altura del pecho (1.30 m sobre el suelo) debe ser de 10 cm y si se decide establecer un valor diferente para este parámetro es necesario especificarlo. Más adelante, en esta misma sección, se ofrecen directrices para la conversión del volumen de existencias con un diámetro mínimo distinto de 10 cm.
-Definición del volumen. La definición del volumen de existencias (Véase Terms and Definitions, FAO, 1998) debe hacer referencia al fuste limpio (desde el tocón o contrafuertes hasta la punta de la copa o la primera rama principal) medido con corteza (volumen con corteza o VCC, excluidas, por tanto, las ramas) a la altura del pecho. Si se incluyen las ramas o se emplea una definición distinta es preciso advertirlo y tenerlo en cuenta al efectuar los cálculos.
Ante la falta de datos uniformes sobre el volumen de existencias en los países en desarrollo, la FAO está aplicando un nuevo programa para colmar las lagunas de información mediante la elaboración de modelos. Este nuevo programa exige que toda la información facilitada por los países esté referenciada geográficamente. Cuando sea posible, se deben facilitar las coordenadas geográficas de la zona inventariada, junto con los resultados del inventario, como se indica a continuación:
-Polígono y atributo. Para registrar la información sobre el volumen en un sistema SIG en forma de un polígono con el volumen como atributo, es necesario disponer de un mapa referenciado geográficamente de la zona inventariada, junto con la información sobre el volumen medio por hectárea, el rango y la desviación estandar.
-Punto y atributo. Para registrar información sobre el volumen en un sistema SIG en forma de un punto con el volumen como atributo hace falta conocer la latitud y longitud de la zona inventariada, así como la información sobre el volumen por hectárea, el rango y la desviación estandard.
Los datos del inventario forestal referenciados geográficamente pueden ser analizados junto con otros tipos de información para establecer la relación entre el volumen y otras variables espaciales y estadísticas como los suelos, la pendiente, los índices bioclimáticos, la densidad demográfica, etc. Este método se puede utilizar para colmar las lagunas de información respecto de los tipos de bosque para los que no existen datos.
La información sobre el volumen referenciada geográficamente también se puede combinar con datos obtenidos mediante teledetección para estimar la situación y las variaciones del volumen y la biomasa. Dada la escasez general de datos recogidos sobre el terreno debe utilizarse toda la información existente. La referenciación geográfica no es muy laboriosa y aumenta las posibilidades de utilizar la información para distintos tipos de análisis.
Cuando sólo se notifica el volumen de existencias de una parte del bosque (por lo general las especies con un diámetro mínimo de 25-30 cm) es necesario efectuar estimaciones del volumen mediante algoritmos matemáticos de conversión (Brown, 1990). Los factores de expansión varían entre 1,1 y 2,5.
Biomass La biomasa es la cantidad de carbono almacenado en el bosque. Es importante conocer la biomasa forestal para elaborar previsiones sobre el ciclo mundial del carbono, que es un elemento de importancia en los estudios sobre el cambio climático. Además, para una parte de la población humana que vive en las zonas rurales de los países en desarrollo la biomasa es una fuente primordial de combustible para cocinar y para calefacción.
Estimación de la biomasa
La escasez de datos primarios sobre la biomasa obtenidos mediante mediciones sobre el terreno obligan a realizar estimaciones a partir de otros datos, como los correspondientes al volumen de existencias. Los criterios metodológicos que se presentan en este documento para determinar la biomasa a partir de la información disponible proceden del Estudio FAO Montes 134 , Estimating biomass and biomass change of tropical forests - A primer, basado en el trabajo de Sandra Brown (Brown, 1997).
Se describen dos métodos diferentes para calcular la biomasa. El primero se basa en los datos existentes sobre el volumen de existencias, y el segundo en tablas alsométricas. El primero de esos métodos es el más adecuado para los datos de la ERF y es de gran utilidad en los trópicos. Este método, que se basa en los datos sobre el volumen (expresado en metros cúbicos por hectárea) sólo puede aplicarse en los bosques densos, secundarios o maduros (correspondientes a climas de húmedos a semiáridos). Los datos primarios necesarios para aplicar esta metodología son el VCC por hectárea (véase la definición que figura en la sección anterior). Cuando el diámetro mínimo sea superior a 10 cm, la información sobre el VCC se puede utilizar realizando algunos ajustes, como se indica más adelante.
La densidad de la biomasa se puede calcular a partir del VCC/ha, calculando primero la biomasa del volumen inventariado para luego ampliar este valor y tener en cuenta la biomasa de los restantes componentes de la vegetación por encima del suelo, según se indica a continuación:
Biomasa forestal total (t/ha) = VCC* DM * FEB
Siendo
VCC = volumen con corteza (o existencias) (m3 / ha)
DM = densidad media de madera ponderada por el volumen (t de biomasa secada al horno por volumen de existencias verdes en m3)
FEB = factor de expansión de la biomasa (proporción entre la biomasa de árboles secada al horno existente por encima del nivel del suelo y la biomasa secada al horno del volumen inventariado)
Si fuera posible, lo idóneo sería utilizar un valor de densidad media de la madera ponderado (basado en el predominio de cada especie medido por el volumen), pero si no se dispone de datos suficientes sobre la densidad de madera de las especies forestales, se puede emplear un valor ponderado basado en las especies conocidas, utilizando la media aritmética que se indica en el cuadro infra para las especies no conocidas.
Cuadro 3 Media aritmética y valores más comunes de densidad de madera (t/m3) para las especies arbóreas tropicales por regiones (según Brown, 1997)
Región tropical |
Media |
Valores habituales |
África |
0.56 |
0.50-0.79 |
América |
0.60 |
0.50-0.69 |
Asia |
0.57 |
0.40-0.69 |
El factor de expansión de la biomasa es la proporción de densidad total secada al horno de árboles con un dap mínimo de 10 cm existente por encima del nivel del suelo y la biomasa secada al horno del volumen inventariado. Basándose en los inventarios se ha calculado este factor en muchos tipos de bosques de latifoliadas (bosques jóvenes secundarios o maduros) existentes en zonas tropicales de clima húmedo o con una estación seca. El análisis de estos datos indica que existe una estrecha relación entre el FEB y la biomasa del volumen inventariado, según las siguientes ecuaciones.
FEB = Exp(3.213 - 0.506*Ln(BV) si BV < 190 t/ha
= 1.74 si BV = 190 t/ha
(tamaño de la muestra = 56 ajustado r2 = 0.76)
siendo
BV = biomasa del volumen inventariado en t/ha, calculada como el producto de VCC/ha (m3/ha) y la densidad de madera (t/m3)
Brown, S., 1990. Volume expansion factors for tropical forests. Unpublished Paper. Prepared for the FAO Forest Resources Assessment 1990 Project. (Facilitado por el autor)
Brown, S., 1997. Estimating biomass and biomass changes of tropical forests: A primer. Estudio FAO Montes 134, Roma, Italia.
FAO, 1993. Evaluación de los recursos forestales 1990: Países tropicales. Estudio FAO Montes 112, Roma, Italia.
FAO, 1998. Terms and Definitions. FAO Forest Resources Assessment Programme, Working Paper 1. Roma, Italia.
Nyssönen, A. and A. Ahti, 1996. Expert Consultation on Global Forest Resources Assessment 2000, Kotka III. Proceedings of FAO Expert Consultation on Global Forest Resources Assessment 2000 in Cooperation with ECE and UNEP with the support of the Government of Finland, Kotka, Finlandia, 10-14 June 1996. The Finnish Forest Research Institute, Research Papers 620. Helsinki, Finlandia.
Pandey, D. 1995. Forest resources assessment 1990: Tropical forest plantation resources. Estudio Montes 128. Roma, Italia.
Scotti, R. 1990. Forest resources assessment 1990. Estimating and projecting forest area at global and local level: a step forward. Unpublished paper. Disponible en FAO Forest Resources Assessment Programme. Roma, Italia.
Los países participantes en la ERF 2000 deben completar las siguientes tablas utilizando las estadísticas más recientes sobre los recursos forestales. Estas tablas constituyen el principal procedimiento para la recogida de datos nacionales para la ERF 2000. Los centros nacionales de coordinación de la ERF deberán complementar la recogida de datos mediante un proceso de validación.
Las tablas, junto con las instrucciones que las acompañan, se dividen en cinco secciones:
1. Referencias bibliográficas (tabla 1)
2. Bosques naturales / otras tierras boscosas (tablas 2 - 5)
3. Volumen y biomasa (de los bosques naturales) ( tabla 6)
4. Plantaciones ( tablas 7-13)
5. Información adicional sobre la superficie forestal (tablas 14-18).
Las secciones 2 a 4 contienen la información básica de la ERF 2000 y reflejan los datos mínimos que deben ser notificados. La sección 5 comprende información adicional sobre la superficie forestal, p.ej., la división del bosque utilizando criterios distintos (grado de estado natural, disponibilidad para el suministro de madera, propiedad y tipo de ordenación). Esta información no es menos importante, pero probablemente será más difícil de obtener, lo que implica una mayor dificultad para conseguir la notificación uniforme de estos parámetros a escala mundial.
Antes de comenzar a cumplimentar las tablas, los encargados de compilar los datos deben consultar los términos y definiciones pertinentes (FAO, 1998) y los capítulos de este documento relativos a las secciones 1 a 4.
Un aspecto de importancia para todas las tablas es el registro del año de referencia. Es preciso distinguir claramente:
a) El año de publicación de un documento de referencia (no son necesarias más explicaciones).
b) El año de referencia del inventario: se refiere, por ejemplo, al año al que corresponden las imágenes de satélite o las fotografías aéreas utilizadas para realizar un inventario forestal o un mapa de la cubierta terrestre, al año del inventario de las mediciones del volumen, al año en que se actualizaron las estadísticas de las plantaciones, etc. Figura en todas las tablas como "Año de referencia".
Tabla 1 - Referencias bibliográficas
Finalidad: Registrar todas las referencias bibliográficas, inclusive los informes, libros, mapas, datos digitales, etc., utilizadas para reunir la información sobre los recursos forestales de un país (y para completar las tablas).
Instrucciones: Es necesario registrar, además de los elementos bibliográficos básicos (título, autor (es) año de publicación, etc.), el contenido de información de la fuente, junto con un breve comentario sobre la misma, indicando la calidad y pertinencia para la ERF 2000.
La finalidad de esta sección es analizar la situación de los bosques naturales del país y sus variaciones por principales formaciones forestales (densas/claras) y la superficie de otras tierras boscosas. La secuencia de las tablas se ajusta a los puntos que figuran en la sección 4.1 del presente documento.
Tabla 2 - Descripción de los inventarios/reconocimientos forestales
Finalidad: Facilitar información sobre los inventarios forestales o sobre cualquier reconocimiento que contenga información sobre la cubierta forestal/terrestre. Sobre la base de esa información se valorará la calidad y utilidad respecto de las estimaciones de la superficie forestal en la ERF 2000.
Instrucciones:
-facilitar información sobre el tipo de inventario, la metodología utilizada, la extensión geográfica, el año de referencia, los tipos de vegetación comprendidos, el contenido de la información y los mapas. En este contexto, el año de referencia es el de la fecha del inventario, por ejemplo, el año al que corresponden a las imágenes de satélite utilizadas para trazar los mapas de la cubierta forestal/terrestre, o aquel en que se llevó a cabo el inventario sobre el terreno.
-evaluar la fiabilidad de la fuente (véase en la sección 4.1.3 del presente documento la descripción del procedimiento para evaluar la fiabilidad).
-Es muy importante que los que tienen a su cargo la tarea de examinar los datos presten atención especial a la definición de estos parámetros, dado que esta tabla será el elemento esencial para decidir qué fuentes se utilizarán como referencia básica en un país determinado. Además, se ha de dar una consideración especial a los inventarios de los países o unidades subnacionales para los que se dispone de observaciones realizadas en fechas distintas, pues para obtener una serie cronológica significativa las sucesivas observaciones deben ser coherentes. En caso de que existan observaciones realizadas en fechas distintas se debe incluir una observación sobre la compatibilidad con las observaciones anteriores.
Tabla 3 - Superficie de vegetación leñosa según la clasificación nacional
Finalidad: Facilitar información sobre la superficie de los bosques naturales según la clasificación nacional (la utilizada en el inventario) por unidades subnacionales.
Instrucciones: En la tabla 3 se debe notificar por unidades subnacionales (provincia o región) la superficie (en miles de ha) de cada uno de los tipos nacionales de vegetación utilizados en el inventario descrito (tabla 2). Hay que preparar una tabla para cada unidad subnacional, o una sola para el conjunto del país cuando no exista información desglosada por unidades nacionales. Para cada inventario descrito se debe cumplimentar un conjunto de tablas.
Tabla 4 - Comparabilidad de la clasificación nacional y la de la ERF 2000
Finalidad: Ilustrar la comparabilidad de la clasificación nacional y la de la ERF 2000.
Instrucciones:
-es preciso cumplimentar una tabla para cada inventario/reconocimiento
-reseñar en la columna de la izquierda los tipos de bosque/vegetación nacionales agrupados por o en correspondencia con las principales clases de la ERF 2000 (bosques densos y claros, arbustos y barbecho forestal) (Terms and Definitions, FAO, 1998). En la sección 4.1.1. del presente documento se indica la metodología para armonizar la clasificación de la cubierta forestal/terrestre nacional con la clasificación de la ERF 2000. Se pueden agrupar varios tipos nacionales en una única categoría de la ERF 2000, dado que en general las clasificaciones nacionales son más detalladas; pero en ocasiones habrá que subdividir una categoría nacional en varias categorías estándar, particularmente en el caso de los mosaicos, y es preciso indicar qué porcentaje se debe asignar a cada una de las categorías.
-se exhorta a los encargados de compilar los datos que faciliten una explicación detallada de la armonización de las clasificaciones en las observaciones, complementadas con las definiciones de las categorías nacionales (que se han de enumerar o adjuntar).
Tabla 5 - Superficie de los bosques naturales y otras tierras boscosas (clasificación de la ERF 2000)
Finalidad: Reseñar la extensión de los bosques naturales y otras tierras boscosas por unidades subnacionales, según la clasificación de la ERF 2000.
Instrucciones: En la tabla 5 se facilita la información obtenida. La superficie de las categorías de la ERF 2000 se obtiene combinando la información de la tabla 3, es decir, la superficie por categorías nacionales, con la de la tabla 4, reseñando la correspondencia con el sistema de clasificación de la ERF 2000. Deben prepararse tablas separadas para cada inventario/reconocimiento e indicar el año de referencia de cada uno. Se pueden notificar en la misma tabla varias unidades geográficas si pertenecen al mismo inventario y son de la misma fecha de referencia.
La información sobre el volumen y la biomasa arbóreos es importante para indicar la función de los bosques en el almacenamiento del carbono. Además, el volumen de las existencias de bosques disponibles para el suministro de madera es un indicador importante del potencial de producción forestal. La finalidad de recoger datos sobre el volumen es crear una base de datos del volumen de existencias referenciados geográficamente. Los datos serán útiles también para estimar la biomasa leñosa (véase la sección 5.2) sobre la cual los datos primarios son escasos. Si se dispone de información sobre la biomasa leñosa, basadaen mediciones sobre el terreno, ésta se debe registrar mediante el mismo procedimiento utilizado para el volumen.
Tabla 6 - Datos sobre el volumen (de bosques naturales)
Finalidad: Facilitar información sobre el volumen a partir de los inventarios sobre el terreno.
Instrucciones: La tabla se divide en tres partes, a saber:
a) Descripción del inventario forestal: Se deben registrar los diferentes elementos del inventario: país, denominación del inventario, alcance geográfico del mismo (nacional/parcial), año de referencia y superficie total inventariada. Además, hay que incluir información sobre la localización geográfica, ya sea en forma de un mapa esquemático de la zona inventariada en un contexto geográfico, como su ubicación en el país, las coordenadas geográficas (latitud/longitud) o alguna otra referencia geográfica (unidad administrativa, cuenca hidrográfica u otra).
b) Metodología del inventario: Es necesario indicar los siguientes datos:
-criterios de estratificación utilizados
-tipo de imágenes utilizadas (fotografía aérea, imágenes tomadas por satélite, etc.)
-una breve descripción del diseño de la muestra (se puede adjuntar un esquema del mismo, pues en muchos casos se incluye en los informes de los inventarios), incluida la intensidad de la muestra (porcentaje objeto de muestreo)
-especies comprendidas (la totalidad de especies o una parte)
-diámetro mínimo objeto de medición
-tipo de volumen (con inclusión o exclusión de las ramas, con corteza o sin corteza, etc.)
c) Resultados del inventario, comprendidos los siguientes aspectos:
-unidad de notificación (unidad a la que corresponden los resultados). Por ejemplo, cuando los resultados de un inventario nacional se facilitan por provincias, la provincia será la unidad de notificación. También pueden utilizarse como unidades de notificación una reserva forestal, tramos, bloques u otras unidades de ordenación, según el diseño del inventario. Las unidades de notificación deben ser lo bastante extensas como para poderse cartografiar a escala 1: 1 000 000
-datos sobre el volumen: expresados como volumen medio (en m3) por hectárea
-error del muestreo para el volumen medio por hectárea (con una probabilidad del 95 por ciento)
-tablas del volumen en pie y de existencias de las unidades de notificación establecidas supra. Cuando se disponga de ese tipo de tablas es necesario adjuntarlas
1. establecer las tendencias regionales y mundiales respecto de la superficie, especies, propiedad u objetivos en las plantaciones, a efectos de planificación y formulación de políticas;
2. elaborar modelos sobre el potencial presente y futuro del suministro de madera y fibra procedentes de las plantaciones;
3. estimar la retención de carbono por las plantaciones;
4. estimar en qué medida las plantaciones forestales reducen la explotación del bosque natural para el suministro de madera;
5. estimar la superficie de plantaciones establecida para la obtención de funciones y servicios ambientales;
6. estimar la superficie y las especies de las plantaciones establecidas para la producción de leña.
La información que se facilite en las siguientes tablas debe comprender:
-los recursos totales de las plantaciones forestales nacionales (tabla 7);
-las plantaciones forestales establecidas para la explotación de madera en rollo industrial (tablas 8 y 9) y los resultados de los inventarios de este tipo de plantaciones (tabla 10) o la tasa estimada de crecimiento de las especies que suministran madera en rollo industrial (tabla 11);
-especies "no forestales", como el caucho (tabla 12a), el coco o la palma de aceite (tabla 12b) establecidas para la producción de productos de madera o de fibra;
-plantaciones para la obtención de leña (tabla 13);
-plantaciones forestales establecidas con fines medioambientales o de otro tipo (tabla 14).
Las tablas no deben incluir cifras sobre los árboles plantados fuera del bosque (véase infra la definición de bosque) aun cuando proporcionen -real o potencialmente- madera o fibra. Este aspecto será objeto de estudios por separado:
Fiabilidad de los datos: La tabla 7 prevé la "normalización", es decir, el ajuste de las cifras notificadas para tener en cuenta las inexactitudes conocidas.
Especies: Las entradas en la base de datos se realizan generalmente por especies. En las tablas se deben reseñar las principales especies (5 ó 6) por países. Para la elaboración de un modelo será necesario agregar las especies.
Estimaciones proporcionales: Se tiene en cuenta que se solicita mucha más información de la que un gran número de países puede facilitar. Para cada tabla se pide una cifra total (recuadros sombreados), pero aun cuando no se disponga del sub-total, es útil indicar una proporción o estimación porcentual. Por ejemplo, en la tabla 7, si se conoce la superficie total destinada al suministro de madera en rollo industrial, pero se ignora su distribución entre los diferentes tipos de propiedad, sería útil facilitar una estimación porcentual de la cuantía cultivada por el sector privado etc.
La finalidad de esta sección es recoger información sobre otros aspectos de la superficie forestal, para obtener otros datos además de los meramente cuantitativos. La información hace referencia a la situación actual en materia de ordenación, propiedad, condición natural y potencial de suministro de madera de los bosques. Se prevé que esta información será menos completa y global. Una vez se haya determinado hasta qué punto es completa y fiable la información, se decidirá qué parámetros se incluirán en la síntesis mundial.
Con el fin de facilitar la recogida de datos, la información disponible se notificará a nivel nacional, ya sea en lo que se refiere a la superficie forestal total como, cuando sea posible, por categorías forestales nacionales. En algunos países de gran extensión, se exhorta a los encargados de compilar los datos a que faciliten la información por unidades subnacionales.
Se tiene en cuenta que se pide más información de la que muchos países disponen. Cuando no se conoce la superficie de un determinado parámetro, es útil facilitar una estimación proporcional o porcentual.
Las tablas adicionales son las siguientes:
Tabla15 - Superficie forestal por el estado natural
Tabla 16 - Superficie forestal con arreglo al potencial de suministro de madera
Tabla 17 - Superficie forestal por tipos de propiedad
Tabla 18 - Superficie forestal sujeta a ordenación
Nota: En la tabla 17 se utiliza el término tierra forestal, dado que probablemente sólo se conoce el tipo de propiedad respecto de los bosques definidos legalmente (reservas forestales, bosques clasificados, etc.). Se considera probable que en los países en desarrollo sea imposible conocer la propiedad de los bosques. Este es el único caso en que se remite a una definición legal en lugar de a la situación real del bosque.
Sección 1: Tabla 1 - Referencias bibliográficas
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Pais |
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Titulo |
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Autor |
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Año |
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Fuente |
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Fecha de consulta |
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Lugar (de publicación) |
Descripción de la fuente (incluso el tipo de fuente y evaluación global de la calidad y utilidad
para la ERF 2000)
Contenido de la información (uno o más puntos según proceda)
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Bosques naturales |
Espacios protegidos |
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Plantaciones |
Biodiversidad |
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|
Otras tierras boscosas |
Propiedad forestal |
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Variaciones de la superficie forestal |
Potencial de suministro de madera |
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Volumen total |
Bienes y productos forestales no madereros |
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Biomasa total |
Árboles situados fuera del bosque |
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Volumen comercial |
Incendios forestales |
Nombre del revisor: Sección 2: Tabla 2 - Descripción de los inventarios/reconocimientos forestales
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País |
Año de referencia |
|
Denominación del inventario |
|
Tipos del inventario |
Sobre el terreno / fotografía aérea / imágenes por satélite / ......
Breve resumen de las metodologías utilizadas
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Nivel de notificación |
Cobertura del país |
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Nacional / subnacional |
Completa / parcial | ||
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Trazado de mapas |
Escala del mapa |
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Sí / no (indíquese también el formato: analógico / digital) |
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Tipos de vegetación comprendidos |
si/no |
Inclusión de información adicional |
si/no | |
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Bosques naturales |
Superficie por formaciones forestales |
|||
|
Plantaciones |
Volumen |
|||
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Todos los tipos de bosque |
Biomasa |
|||
|
Otras tierras boscosas |
Condición natural de los bosques |
|||
|
Biodiversidad de los bosques |
||||
|
Propiedad forestal |
||||
|
Potencial de suministro de madera |
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Grado de fiabilidad |
1=elevada 2=media 3=baja |
Sección 2: Tabla 3 - Superficie de vegetación leñosa según la clasificación nacional
Pais: Año de referencia::
Unidad geográfica:
|
Bosques y otros tipos de vegetación leñosa (clasificación nacional) |
Superficie (miles de ha) |
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1. |
|
|
2. |
|
|
3. |
|
|
4. |
|
|
5. |
|
|
6. |
|
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7. |
|
|
8. |
|
|
9. |
|
|
10. |
|
|
11. |
|
|
Etc. |
|
|
Total parcial de categorías nacionales que se corresponden con los bosques y otras tierras boscosas de la ERF 2000 |
|
|
Sub-Total de otras tierras |
|
|
Superficie total de tierras |
Observaciones :
Sección 2: Tabla 4 - Comparabilidad de la clasificación nacional y la clasificación de la ERF 2000
País: Año de referencia:
Unidad geográfica:
Denominación del inventario/reconocimiento:
|
Bosques y otros tipos de vegetación leñosa (clasificación nacional |
Categorías correspondientes de la ERF 2000 |
|
Bosque denso | |
|
Bosque claro | |
|
Arbustos | |
|
Barbecho forestal |
Nota: Los bosques densos y claros constituyen los "bosques naturales"; los arbustos y el barbecho forestal constituyen la categoría de "otras tierras boscosas"
Observaciones:
Sección 2: Tabla 5 - Superficie de bosques naturales y otras tierras boscosas según la clasificación de la ERF 2000
Pais : Año de referencia:
|
Bosques naturales |
Otras tierras boscosas (OTB) | |||||
|
Nombre de la unidad geográfica |
Bosques densos |
Bosques claros |
Total de bosques naturales |
Arbustos |
Barbecho forestal |
Total de OTB |
|
1. |
||||||
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2. |
||||||
|
3. |
||||||
|
4. |
||||||
|
5. |
||||||
|
6. |
||||||
|
etc |
||||||
|
Total nacional |
||||||
Superficie en miles de ha
Sección 3: Tabla 6 - Datos referentes al volumen (de bosques naturales)
Pais: Año de referencia:
Parte 1: Descripción del inventario forestal
Denominación del inventario:
Inventario forestal nacional (si o no):
Localización geográfica:
Superficie total inventariada (miles de ha)
Mapa esquemática adjunto (si o no)
Parte 2: Metodología del inventario
Criterios de estratificación:
Diseño del muestreo:
Intensidad del muestreo (%):
Especies comprendidas:
Diámetro mínimo:
Tipo de volumen medido:
(Con inclusión o exclusión de las ramas, con o sin corteza etc.)
Parte 3: Resultados del inventario
Unidad de notificación:
Volumen medio por hectárea (m3/ha):
Error del muestreo para el volumen medio por hectárea con una probabilidad del 95 por ciento (%):
Se adjuntan tablas de volumen en pie y existencias (sí o no):
Observaciones:
Sección 4: Tabla 7 - Superficie total reportada de todas las plantaciones forestales
País: Año de referencia:
|
Tipo 1 |
Propiedad 2 |
Superficie notificada (miles de ha) 3 |
|
Producción de madera en rollo |
Sector privado, en gran escala |
|
|
Sector privado, en pequeña escala |
||
|
Comunitaria |
||
|
Sector público, en gran escala |
||
|
Sector público, en pequeña escala |
||
|
Total de madera en rollo |
||
|
Caucho |
Sector privado, en gran escala |
|
|
Sector privado, en pequeña escala |
||
|
Comunitaria |
||
|
Sector público, en gran escala |
||
|
Sector público, en pequeña escala |
||
|
Total de especies "no forestales" |
||
|
Leña y postes |
Sector privado, en gran escala |
|
|
Sector privado, en pequeña escala |
||
|
Comunitaria |
||
|
Sector público , en gran escala |
||
|
Sector público en pequeña escala |
||
|
Total de leña y postes |
||
|
Otros fines |
Sector privado, en gran escala |
|
|
Sector privado, en pequeña escala |
||
|
Comunitaria |
||
|
Sector público, en gran escala |
||
|
Sector público, en pequeña escala |
||
|
Total de otros fines |
||
|
Total de todas las plantaciones forestales |
Sección 4: Tabla 8 - Plantaciones forestales para la producción de madera en rollo industrial
País: Año de referencia:
|
Especies |
Superficie |
Finalidad | |||||||||||||
|
Trozas de aserrío/para chapa |
Madera para pasta/pulpa | ||||||||||||||
|
1 |
2 |
Rotación 3 |
6-10 4 |
11-20 5 |
21-40 6 |
>40 7 |
Total 8 |
Rotación 9 |
1-5 10 |
6-10 11 |
11-20 12 |
>20 13 |
Total 14 | ||
|
etc etc |
|||||||||||||||
|
Total |
|||||||||||||||
Esta tabla se refiere a las plantaciones forestales establecidas para la producción industrial de madera en rollo destinada a obtener trozas para aserrío y para chapa, y madera para pasta.
Col. 1, principales especies o grupos de especies
Col. 2, los datos proceden de la tabla 7
Cols. 3 y 9, R = rotación en años
Cols. 4-7 y 10-13, clases de edad, que según cuando se envíe el cuestionario, serán sustituidas por el año de plantación; p, ej., la col. 4 corresponderá a 1994-98
Cols. 8 y 14, total de trozas de aserrío y para chapa, y de madera para pasta, respectivamente.
Sección 4: Tabla 9 - Programas propuestos de establecimiento de plantaciones en el futuro para la obtención de madera en rollo industrial
País: Año de referencia (del programa propuesto):
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Propiedad |
2001-05 |
2006-10 |
2011-2015 |
2016-2020 | ||||
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Trozas de aserrío/chapa |
Pasta/Pulpa |
Trozas de aserrío/chapa |
Pasta/Pulpa |
Trozas de aserrío/chapa |
Pasta/Pulpa |
Trozas de aserrío/chapa |
Pasta/Pulpa | |
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Sector privado, en gran escala |
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Sector privado, en pequeña escala |
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Comunitaria |
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Sector público, en gran escala |
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Sector público, en pequeña escala |
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Total |
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Superficie en miles de ha
Las cifras que se requieren en esta tabla son los programas previstos de establecimiento de plantaciones forestales para la obtención de madera en rollo industrial, por períodos quinquenales, para establecer una tendencia más realista que la que se obtendría extrapolando las tendencias de períodos anteriores.
Sección 4: Tabla 10 - Volumen en pie de madera en rollo, obtenido de los inventarios
País: Unidad de medida: Año de referencia (del inventario):
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Volumen en pie por productos |
Especies A |
Especies B |
Especies C |
Otras especies o grupos de especies |
Total | |||||
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Trozas de aserrío/chapa |
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Pasta/Pulpa |
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Otros |
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Total |
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La tabla 10 se utilizará cuando el país disponga de un inventario actualizado.
Sección 4: Tabla 11 - Estimación del incremento anual medio (IAM), m3/ha/año, por especies principales de las plantaciones industriales
País: Año de referencia:
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Especies |
Finalidad |
IAM |
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Especies A |
Trozas de aserrío/chapa |
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Pasta/Pulpa |
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Especies B |
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Especies C |
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Etc, |
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La tabla 11 facilita información sobre el crecimiento para elaborar una estimación o un modelo del volumen en pie cuando un país no dispone de un inventario actualizado.
Sección 4: Tablas 12a y b - Superficie y producción estimadas de madera y fibra industriales de especies "no forestales"
País: Año de referencia:
Se entiende por especies "no forestales" aquellas como el caucho, el coco y la palma de aceite que tradicionalmente se han establecido para obtener un producto no maderero pero que ahora también proporcionan madera o fibra que se utilizan con fines industriales, ya sean aserradas o reconstituidas.
Cuadro 12a - Superficie y producción estimadas de madera y fibra industriales de caucho
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Especies |
Superficie total |
Superficie disponible en la actualidad para el suministro de madera o fibra (miles de ha) |
Producción actual estimada de madera o fibra (miles de m3) |
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Caucho |
Obsérvese que la superficie de plantaciones de caucho está incluida en la definición de "bosque" (véase Terms and Definitions, FAO, 1998) y por lo tanto debe ser incluida en la superficie total de bosque.
Cuadro 12b - Superficie y producción estimadas de madera y fibra industriales de coco, palma de aceite y otras especies "no forestales"
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Especies |
Superficie total |
Superficie disponible en la actualidad para el suministro de madera o fibra (miles de ha) |
Producción actual estimada de madera o fibra (miles de m3) |
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Coco |
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Palma de aceite |
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Otras |
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|
Total |
Obsérvese qye las especies que figuran en la tabla 12b no están comprendidas en la definición de "bosque" y por lo tanto .no están incluidas en la superficie total de bosque.
Sección 4: Tabla 13 - Superficie de las plantaciones para leña y postes
País Año de referencia:
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Finalidad |
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Especies |
Industrial |
Rural/Doméstico |
Total |
|
Total |
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Superficie en miles de ha
Sección 4: Tabla 14 -Superficie de las plantaciones establecidas con fines ambientales y de otros protótipos
País: Año de referencia:
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Finalidad |
Especies |
Superficie |
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Ordenación de cuencas hidrográficas |
Especies A |
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Especie B etc |
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Mezclas |
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Esparcimiento |
Especie A |
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|
Especie B, etc. |
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Mezclas |
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|
Etc. |
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|
Total |
Las plantaciones establecidas con fines ambientales y para otros objetivos comprenden en general las plantaciones establecidas principalmente con fines ambientales o recreativos o con otras finalidades no productivas.
Sección 5: Tabla 15 - Superficie forestal según la intervención humana
País Año de referencia:
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Tipo de bosque (clasificación local) |
No alterado (miles de ha) |
No alterado (miles de ha) |
Seminatural (miles de ha) |
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1. |
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2. |
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3. |
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4. |
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|
5. |
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6. |
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|
etc |
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Todos los tipos de bosque |
Referencias:
Observaciones:
Sección 5: Tabla 16 - Superficie forestal por potencial de suministro de madera
País: Año de referencia:
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Tipo de bosque natural (clasificación nacional) |
Bosques disponibles para el suministro de madera (miles de ha) |
Bosques no disponibles para el suministro de madera (miles de ha) |
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1. |
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2. |
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3. |
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|
4. |
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5. |
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6. |
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|
etc. |
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|
Todos los tipos de bosques |
Referencias:
Observaciones:
Sección 5: Tabla 17 - Propiedad de las tierras forestales
País: Año de referencia:
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Tierras forestales de propiedad pública (miles de ha) |
Tierras forestales propiedad de poblaciones indígenas/tribales (miles de ha) |
Tierras forestales de propiedad privada (miles de ha) | ||
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País |
Otros1 |
Total |
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1 Otros: Pertenecientes a ciudades, municipalidades, pueblos y comunas. Incluye: cualquier bosque y otra tierra boscosa de propiedad pública que no haya sido especificada en otra categoría.
Referencias:
Observaciones:
Section 5: Table 18 - Superficie de bosques sometida a ordenación
País: Año de referencia:
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Tipo de bosque (según la clasificación nacional) |
Superficie Total (000 ha) |
Superficie sometida a ordenación1 (000 ha) | |||
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Produción |
Conservación |
Otras finalidades (por favor especificar) |
Total | ||
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1. |
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2. |
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3. |
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4. |
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5. |
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6. |
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etc. |
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Todos los tipos de bosques (total de bosques) |
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1: Se entiende por superficie sometida a ordenación el bosque manejado de conformidad con un plan de ordenación oficial, aprobado a escala nacional, durante un período de tiempo suficientemente prolongado (cinco años o más)
Referencias:
Observaciones:
1 Terms and Definitions for the Global Forest Resources Assessment 2000 (FAO, 1998).
2 Se entiende por referencia básica el inventario o evaluación utilizados para estimar la superficie forestal de acuerdo a la clasificación oficial de la FAO y al año de referencia. La evaluación idónea es la que se utiliza siempre como referencia básica. La idoneidad está en función de la fiabilidad, actualización y compatibilidad con los objetivos de evaluación de la FAO.
3 La comparabilidad entre distintas evaluaciones exige que las técnicas y protocolos utilizados en los diferentes estudios permitan obtener resultados comparables. Actualmente, en pocos países, aun en las regiones industrializadas, existe información generada en distintos momentos que pueda ser comparada, porque a menudo las técnicas y objetivos de evaluación utilizadas en los distintos inventarios son diferentes.
4 A los efectos de ERF 2000 se entiende por bosque la tierra en la que la cubierta de copas ocupa mas del 10 por ciento de la superficie y la altura de los árboles es como mínimo de 5 m. Se establece una importante distinción entre bosque denso (en el que la superficie de la cubierta de copas es superior al 40 por ciento) y bosque claro (en el que la cubierta de copas ocupa entre el 10 y el 40 por ciento de la superficie).