Cómo reducir los descartes

Las medidas de gestión para reducir la captura incidental y los descartes corresponden a tres categorías generales: de orden técnico (mejorar la selectividad de la pesca), administrativo (reglamentar la pesca) y económico (ofrecer incentivos financieros). Los descartes, permitidos o no, son propios de todo sistema de gestión pesquera. Es inevitable que casi todas esas medidas impliquen costos o sanciones. Se sigue discutiendo quién debe pagar cuando los costos no corresponden a los beneficios. Pero la opinión, como respecto a otros cargos relacionados con el medio ambiente, está avanzando hacia hacer responsables a quienes se beneficien de la captura de los recursos.

Desembarcando la pesca en Tailandia: la pesca incidental rentable reduce los descartes
FAO/18562/R. Faidutti


La solución más interesante es, con mucho, eliminar el problema en la medida de lo posible, reduciendo la captura incidental o volviendo rentable conservarla. Se ha creado equipo o se ha modificado para mejorar la selectividad y reducir la captura incidental de especies no previstas. Desafortunadamente, a veces se reducen así la captura y los ingresos. También se han cerrado zonas o establecido temporadas de veda para algunos tipos de pesca con el fin de reducir el volumen de la pesca incidental, o para ofrecer un refugio a las especies que de otra forma serían capturadas en gran volumen. En algunas pesquerías, sobre todo en las de camarones, las temporadas de veda han reducido la captura de ejemplares jóvenes y han incrementado a la vez el valor de la pesca.

Otorgar menos permisos de pesca a las embarcaciones puede aumentar el volumen de especies incidentales, por lo menos en el corto plazo, al reducir la actividad pesquera. Establecer un tamaño mínimo para la pesca puede aumentar los descartes, a menos que se haga cumplir esta norma en el punto de captura, lo que no siempre es una medida práctica. Fijar estos límites, sobre todo en combinación con la prohibición de hacer descartes, estimula a los pescadores a trabajar donde hay menos peces de tamaño menor del permitido y a utilizar un equipo y prácticas más selectivos.

Limitar los días que pueden pasar en el mar las embarcaciones pesqueras puede hacer que se produzcan menos descartes. Quizá sea una mera consecuencia, como la de dar menos permisos a los barcos pesqueros, de reducir la actividad pesquera. En otros casos, puede faltar tiempo de actividad pesquera para llenar el espacio de almacenamiento con ejemplares de gran valor de la pesca, alentándose así la conservación de otros menos valiosos que de otra manera se descartarían.

Se ha introducido una amplia variedad de medidas reglamentarias ante las cuotas individuales transferibles, conforme más pesquerías las van adoptando. Estas medidas son permitir que las cantidades capturadas por encima de las cuotas se comercialicen (venderse a quienes no hayan colmado sus cuotas) como opción al descarte. Permitir que la cuota rebase un cantidad establecida en un año a cambio de reducir la cuota el año siguiente es una forma de dar flexibilidad a esos sistemas.

Las medidas económicas incluyen gravámenes, subsidios y sustitución de cuotas. Otra opción es la entrega voluntaria sin sanción de la captura que rebase las cuotas. En este caso el pescador puede vender como siempre la captura, pero ha de pagar a la autoridad encargada de la gestión el valor "establecido" (el valor realizado en exceso del costo del desembarque). Esas medidas se han utilizado con éxito relativo en pesquerías de todo el mundo, pero es difícil lograr un incentivo adecuado para reducir la captura incidental y el descarte, porque los costos de la pesca difieren entre los distintos pescadores.

 

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Acuicultura