Future development

La gestión forestal sostenible es viable y posible

Aunque la GFS es un concepto complejo, desafiante, multidimensional y dinámico, varios ejemplos de diversas partes del mundo han demostrado que la GFS puede ser económica, social y ambientalmente viable. La FAO, junto con la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) y otros socios, ha identificado una serie de casos sobresalientes de ejecución de la GFS. Otras iniciativas importantes han documentado la GFS en el nivel de paisaje, entre ellas, la Red Internacional de Bosques Modelo (RIBM), cuyos más de 50 miembros están empleando enfoques de manejo sostenible en paisajes forestales en gran escala, en que abarcan gran variedad de valores y usos de la tierra, formas de administración de los recursos de manejo y de propiedad de la tierra.

Gracias a la iniciativa de la FAO En busca de casos ejemplares de GFS se identificó un buen número de casos en África Central, Asia y la región del Pacífico, y en América Latina y el Caribe que demuestran la viabilidad de la GFS. La OIMT identificó 25 casos de ejecución satisfactoria de la GFS en los trópicos. En el ámbito mundial se han certificado cientos de miles de UFM por su por su buena gestión o gestión sostenible de los bosques, las cuales cubren un área total cercana a los 400 millones de hectáreas.

Basándose en el valor de estos ejemplos prácticos, resulta evidente que la GFS es una propuesta viable en muchos contextos y, además, esencial si la sociedad quiere mantener los bosques que necesita para su bienestar y salud ambiental. En muchos países se ha descuidado el papel de los bosques de forma que casi se han perdido o degradado de forma extrema, a menudo con fatales consecuencias económicas, sociales, ambientales y culturales, y su restauración exige inversiones enormes. La prevención de la degradación de los bosques y la deforestación es mucho más eficiente respecto a los costos de la restauración en gran escala, la cual puede estar fuera del alcance de las posibilidades económicas de muchos dueños de bosques o gobiernos.

Presiones fuera del control de los propietarios y responsables de la gestión de los bosques pueden afectar que se acepte la GFS; por eso, es conveniente crear un entorno propicio para lograr que funcione en la práctica. En 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas, al referirse al desarrollo sostenible, reconoció que la democracia, buena gobernanza y el estado de derecho son vitales, tanto a nivel nacional como internacional. Además, un entorno favorable para la GFS incluye también políticas de apoyo y legislación de los bosques, un control eficaz de la aplicación de las leyes, convenios institucionales adecuados, mercados para los bienes y productos del bosque que funcionen bien y mecanismos de financiamiento apropiados. Una planificación adecuada del uso de la tierra que incluya la zonificación para diversos objetivos y la aplicación de los planes de uso es, a menudo, necesaria para garantizar el entorno favorable a la GFS.

lastUpdate  lunes 2 de noviembre de 2020