País nuevo, oportunidades nuevas

Trabajaba como director financiero en una empresa textil de Siria cuando el conflicto lo obligó a abandonar su tierra natal. Yunus, de 54 años, su esposa y sus seis hijos viven en Turquía desde hace cinco años.
“A pesar de la dificultad dejar mi país e integrarme en una comunidad nueva, es mejor que vivir bajo las bombas y sin seguridad”, dice Yunus.
Turquía alberga más refugiados sirios que cualquier otro país. Turquía también necesita trabajadores cualificados y semicualificados en el sector agrícola, sobre todo en la producción ganadera, el cultivo en invernadero y la cosecha y procesamiento de diversos cultivos (aceitunas, algodón, pistacho y cítricos, melocotones…).
La FAO ha proporcionado capacitación agrícola a Yunus como parte de una iniciativa más amplia para fomentar la resiliencia de los refugiados sirios y de sus comunidades de acogida en Turquía.
