En Zimbabwe, unas peculiares gachas ideadas por un cocinero atípico ayudan a combatir el retraso del crecimiento

Lo que parece ser un simple plato de gachas adquiere súbitamente un nuevo significado frente a la casa de Syndon Samukute y su esposa, Loice Chideya.
Se comienza con harina de maíz normal, pero Samukute añade algunos ingredientes inusuales. Primero, rompe un huevo crudo y lo mezcla para obtener proteínas. Luego añade un poco de calabaza y dos cucharadas pequeñas de mantequilla de maní, un poco de azúcar y sal yodada.
“Es fácil de cocinar, además de nutritivo”, explica mientras comparte pequeñas porciones con sus huéspedes. El resultado es bastante sabroso, la mantequilla de maní y la calabaza se combinan con las cremosas gachas para obtener un sabor particular, pero apetitoso. ¡Un plato “4 estrellas”! dice Samukute.
Mientras cocina, Samukute divierte a su público con una vivaz descripción del valor nutritivo de los ingredientes y su técnica para preparar la peculiar receta. Es como ver un programa de cocina en la televisión, excepto que él se encuentra frente a su casa con vistas al verde valle de Honde, cerca de la frontera con Mozambique.
