Género
(FAO, 2015)

La ampliación de la protección social a las poblaciones rurales tiene un gran potencial para fomentar el empoderamiento económico de las mujeres rurales. Sin embargo, para aprovechar este potencial, es necesario hacer más para que las políticas y programas de protección social sean más sensibles al género y para alinearlas mejor con las políticas de desarrollo agrícola y rural que abordan las desigualdades de género y la pobreza sostenible Reducción. 2 págs.

(FAO, 2015)

Las presentes Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza se han elaborado como complemento del Código de Conducta de la FAO para la Pesca Responsable (en adelante, el Código) de 1995. Se formularon a fin de proporcionar orientación complementaria respecto de la pesca en pequeña escala en apoyo de los principios y disposiciones generales del Código. En consecuencia, las Directrices tienen por objeto respaldar la visibilidad, el reconocimiento y el fomento del ya importante papel de la pesca en pequeña escala y contribuir a las iniciativas mundiales y de los países para erradicar el hambre y la pobreza. Las Directrices apoyan la pesca responsable y el desarrollo social y económico sostenible en beneficio de las generaciones presentes y futuras, con especial hincapié en los pescadores y trabajadores de la pesca en pequeña escala y actividades conexas y en particular las personas vulnerables y marginadas, y promueven un enfoque basado en los derechos humanos. 39 págs.

(FAO, 2013)

En los países de América Latina y el Caribe, las áreas rurales abarcan, por lo general, más del 90% del territorio nacional. En muchos más del 50% de la población rural económicamente activa trabaja en actividades no agrícolas, y este hecho es especialmente válido para las mujeres. 4 págs.

(FAO, 2013)

En América Latina el 40% de las mujeres rurales mayores de 15 años no tienen ingresos propios y sin embargo trabajan a diario y mucho. Es un hecho que las mujeres que trabajan en la agricultura de forma no remunerada constituyen el universo más numeroso pero menos conocido de las mujeres dedicadas a actividades agrícolas. 4 págs.