América Del Sur
Los precios del trigo y el maíz se mantienen muy por encima de los niveles de un año antes en noviembre
En toda la subregión, los precios del trigo mostraron tendencias desiguales y se mantuvieron en niveles elevados. En Argentina –principal productor de trigo de la subregión–, los precios siguieron subiendo en noviembre, apoyados por las desfavorables perspectivas de producción debidas a las persistentes condiciones de sequía. Según las previsiones oficiales, la producción de 2022 será un 30 por ciento inferior a la media quinquenal. Los precios fueron más del doble que un año antes, reflejo de la fuerte demanda internacional. En Brasil ocurrió que mientras que en Rio Grande do Sul los precios bajaron estacionalmente, subieron en Paraná, impulsados por rendimientos inferiores a los previstos debido a un exceso de humedad. En Uruguay, los precios bajaron con el comienzo de la recolección de la cosecha de 2022, prevista a un nivel superior a la media debido a las extensas plantaciones. Del mismo modo, los precios se debilitaron en Chile antes de la recolección de la cosecha de 2022, ya que las expectativas de un aumento a nivel interanual de la producción de trigo de 2022 ejercieron presión a la baja. En los países importadores, los precios se mantuvieron en niveles altos en Ecuador y Perú, y se fortalecieron en el Estado Plurinacional de Bolivia y Colombia. En el Estado Plurinacional de Bolivia, unos suministros reducidos debidos a las escasas cosechas e importaciones de 2022 mantuvieron los precios muy por encima de sus valores de hace un año.
Los precios del maíz amarillo también se mantuvieron mayoritariamente al alza con respecto al año antes, respaldados por unos costes de producción elevados y unas cotizaciones internacionales más altas. En Brasil, los precios se mantuvieron estables en noviembre, con unos mercados adecuadamente abastecidos con la producción récord de maíz de 2022. La superficie plantada con la cosecha de la temporada secundaria de 2023 –que se está sembrando actualmente–, se estima oficialmente en un nivel inferior a la media, ya que los agricultores prefirieron plantar soja. En Argentina, los precios subieron en noviembre por cuarto mes consecutivo, con la siembra de 2023 en curso en condiciones secas. Mientras los precios se mantuvieron en niveles altos en Chile, Colombia, Perú y Uruguay, siguieron tendencias desiguales en Ecuador, a pesar de la cosecha menor en curso. En el Estado Plurinacional de Bolivia, los precios subieron en noviembre, debido a la reducida disponibilidad de la producción de 2022, afectada por la sequía.
En cuanto al arroz, los precios se debilitaron en Brasil y Uruguay, ya que las cosechas de 2023 se sembraron en condiciones por lo general favorables y se mantuvieron por debajo de los niveles de un año antes. En cambio, en Colombia los precios siguieron fortaleciéndose, ya que los elevados costes de producción y una cosecha de 2022 por debajo de la media ejercieron presión alcista. En Perú, los precios se mantuvieron estables en noviembre, reflejando unos suministros de mercado adecuados. En estos dos países, los precios permanecieron por encima de los de un año antes, cuando las cosechas abundantes de 2020 y 2021 retuvieron los precios en niveles bajos.







