Halting deforestation, degradation and emissions

Restaurar el paisaje para reconstruir esperanza: Recuperación ecológica en el Parque Nacional Corcovado tras el aluvión en Villa Santa Lucía

18/12/2025

 

El 16 de diciembre de 2017, la vida cambió para siempre en Villa Santa Lucía, una pequeña localidad de la Región de Los Lagos. Ese día, intensas precipitaciones – 122 mm en solo 24 horas – provocaron el deslizamiento de una pared de roca sobre un glaciar en retroceso, generando una avalancha de lodo, hielo y fragmentos de roca que descendió por la cuenca del río Burritos. El evento, originado a unos 10 kilómetros de Villa Santa Lucía, al interior del Parque Nacional Corcovado, movilizó -según estudios del Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN)- cerca de 7,2 millones de metros cúbicos de material; equivalente a la cantidad de agua necesaria para llenar 2,880 piscinas olímpicas. El flujo arrasó la vegetación, cortó árboles centenarios, destruyó viviendas e infraestructura y cubrió parte del poblado. Las pérdidas humanas, materiales y naturales, incluyendo los bosques, marcaron profundamente a la comunidad. Tras analizar las causas del desastre, el Instituto Nacional de Hidráulica (INH) y el Servicio Aerofotogramétrico de la Fuerza Aérea de Chile (SAF) identificaron áreas críticas de erosión debidas a la pérdida de cobertura vegetal y recomendaron la recuperación de la cobertura boscosa, a través de la restauración ecológica con especies nativas, como una medida clave para la estabilidad del terreno y funcionalidad del ecosistema, reduciendo así la vulnerabilidad de poblados cercanos ante nuevos deslizamientos. Es en este punto donde el Proyecto +Bosques toma un rol protagónico.

Transcurridos seis años de la catástrofe, en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales, que lidera la Corporación Nacional Forestal (CONAF), y su Proyecto +Bosques, asumieron el desafío de iniciar el proceso de restauración del paisaje afectado por el aluvión dentro del Parque Nacional Corcovado. Implementado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y financiado mediante pagos por resultados debido a la reducción de emisiones asociadas a la ENCCRV bajo el piloto REDD+ del Fondo Verde del Clima, el proyecto +Bosques inició sus actividades el año 2020 y contribuye directamente a la implementación de medidas de acción como restauración, forestación y manejo forestal sostenible. A la fecha se han ejecutado 970 proyectos de implementación territorial, con una cobertura del 98% de las comunas rurales en regiones propensas altamente vulnerables del sur de Chile (Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos).

“Las medidas implementadas [por la ENCCRV y el +Bosques] en el Parque Nacional Corcovado representan mucho más que una acción de reforestación. Es una intervención estratégica, el inicio de un proceso de restauración del paisaje para restablecer la conectividad ecológica y reforzar los servicios ambientales que benefician directamente a las comunidades aledañas. El enfoque no es solo ambiental, también es profundamente humano”, comenta con orgullo el Director Regional de CONAF Los Lagos, Marco Inarejo Muñoz.

El proyecto, que finalizó en septiembre de este año, incluyó la restauración de 88 hectáreas dentro del Área Silvestre Protegida con especies nativas. Además, se ejecutaron obras de control de erosión y de disipación de escorrentías superficiales (empalizadas y fajinas), junto con la estabilización de taludes y cauces secundarios para prevenir la socavación y fortalecer el control natural de escorrentía. Con estas acciones, la ENCCRV y el +Bosques han contribuido directamente a acelerar la recuperación de un ecosistema degradado por un desastre natural, permitiendo no solo que el bosque nativo se recupere, sino que además vuelva a cumplir su rol de barrera natural frente a desastres y de provisión de funciones ecológicas esenciales, como la retención del agua y la protección del suelo.

El proceso de restauración y de control de la erosión fue complejo. Las condiciones del terreno son variables y el clima, impredecible. Aun así, el compromiso entre las instituciones, los profesionales y la comunidad permitió completar este proyecto bajo el Sistema de Distribución de Beneficios de la ENCCRV con éxito. “El equipo de profesionales ha transformado cada jornada en un acto de esperanza para los habitantes de Villa Santa Lucía. El bosque no solo vuelve a crecer, vuelve a proteger”, señala Hugo Castillo, Encargado de Programa de Bosques y Cambio Climático de CONAF, en la Provincia de Palena de la Región de Los Lagos. “Este proyecto simboliza el poder de la colaboración. Restaurar el bosque es también restituir la relación entre las personas y la naturaleza, entendiendo que los ecosistemas sanos son la mejor protección frente al cambio climático. Cada especie plantada es una inversión en resiliencia y bienestar”, comenta Camilo Hernández, Profesional de Implementación del Proyecto +Bosques, mientras recorre la zona.


El aluvión que aún sigue presente en la memoria de los habitantes de la zona afectó directamente unas 310 hectáreas de bosque nativo, compuestas principalmente por Coihue, Tepa y Mañío, junto a otras especies centenarias, algunas de 400 y 500 años. Para los habitantes de Villa Santa Lucía, la restauración del bosque nativo tiene un profundo valor simbólico y emocional. “Este trabajo representa la forma de devolver la vida a la Villa, ver que el bosque vuelve a crecer nos da esperanza”, señala Gloria Suazo, Presidenta de la Junta de Vecinos de Villa Santa Lucía. 

Hoy, donde antes hubo lodo y silencio, brotan nuevos Coihues, Lumas, Ñirres y Canelos: primeros signos de que el bosque – y la comunidad – están volviendo a levantarse. Donde hubo incertidumbre, ahora hay certeza: el bosque nativo se está regenerando.