FAO en Honduras

Con apoyo de la FAO, la juventud indígena del pueblo Maya Chortí conocen y dialogan sobre sus derechos colectivos como fundamentos del CLPI

09/08/2025

FAO garantiza el Convenio 169 de la OIT para la protección de los derechos de los pueblos indígenas en la implementación del Proyecto CLEAR Supply Chains - Poner fin al trabajo infantil en las cadenas de suministro.

 La FAO junto a OIT, UNICEF y CCI contribuye a prevenir el trabajo infantil, promover el trabajo decente para la juventud rural, adoptar mediadas de adaptación al cambio climático como una ruta segura para alcanzar medios de vida sostenibles para sus familias.

Copan Ruinas, 9 de agosto 2024. Es una fresca mañana en el montañoso caserío de San Francisco en Copán Ruinas, Honduras, allí en medio de frondosos árboles de bosque latifoliado, un campo deportivo de tierra roja acoge a 20 jóvenes del pueblo Maya Chortí, un grupo indígena descendiente de la civilización Maya que predominó en Honduras, Guatemala, El Salvador, Belice y México.

Entre tímidas risas y la cordialidad que destaca en las personas del interior, la juventud recibe al equipo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que se apresta a iniciar una entretenida jornada para dar a conocer los fundamentos del Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) en el marco del Proyecto Poner fin al Trabajo Infantil en las cadenas de suministro.

El consentimiento libre, previo e informado (CLPI) es un derecho específico de los pueblos indígenas. Está reconocido en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP), que se alinea con su derecho universal a la autodeterminación. El CLPI permite a los Pueblos Indígenas dar o negar/retirar su consentimiento en cualquier momento en proyectos que les afecten a ellos y/o a sus territorios. Además, permite a los Pueblos Indígenas participar en negociaciones para dar forma al diseño, la implementación, el seguimiento y la evaluación.

César Aguilar y Kenia Aquino son parte de este grupo que ha llegado para conocer sobre la protección de su cultura, sus territorios y la participación activa que tendrán a lo largo del Proyecto del cual ya son parte al integrar la Escuela de Campo y Vida para la Juventud Rural (ECAVJr).

En el ameno diálogo, marcado por actividades lúdicas, las y  los jóvenes conocen el marco legal internacional que protege sus derechos como pueblo indígena: la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, también llamado Convenio 169 de la OIT.

“Yo no había escuchado del CLPI y hoy se me ha dado la oportunidad de aprender, de tener una idea de cómo somos formados como pueblos indígenas. Como población indígena nos va a servir mucho porque podemos desarrollarlo y debemos tener el conocimiento”, comenta César, quien además lidera al grupo de jóvenes Maya Chortí.

La actividad se realiza como parte del Proyecto Poner fin al trabajo infantil en las cadenas de suministro, con el que la FAO junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Centro de Comercio Internacional (CCI) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) con el cofinanciamiento de la Unión Europea, contribuye a prevenir el trabajo infantil, promover el trabajo decente para la juventud rural, adoptar mediadas de adaptación al cambio climático como una ruta segura para alcanzar medios de vida sostenibles para sus familias.

Trabajo decente para juventudes rurales

El objetivo general del Proyecto es implementar acciones integradas y basadas en áreas que aborden las causas profundas del trabajo infantil. La FAO en el marco de su mandato impulsa el establecimiento de las ECAVJr en los departamentos beneficiados en el proyecto: Copán, Lempira e Intibucá.

Bajo la metodología de la ECAVJr se promueve círculos virtuosos desde poner fin al trabajo infantil hasta lograr mejores medios de vida, empoderar a las y los más jóvenes, construyen conocimientos entre iguales, combinando habilidades agrícolas, de emprendimiento y para la vida, para habilitarles a que accedan a oportunidades de trabajo decente, libre de riesgos o peligros.

De acuerdo con Kenia Aquino, el aprendizaje en la ECAVJ ha sido una gran oportunidad para tener acceso al conocimiento y las teorías trasmitidas por profesionales en el área, ya que, a futuro, el aprendizaje le permitirá emprender junto a los jóvenes de su comunidad y trasladar lo adquirido a las nuevas generaciones.

“Espero lo mejor para nosotros los jóvenes, que sigan ayudándonos, brindándonos más capacitaciones, que nos enseñen de la agricultura, que nos enseñen de dónde venimos… sueño con enseñarle a los más pequeños lo que he aprendido, me sueño en una microempresa junto con mis compañeros, disfrutando de todo lo que hemos aprendido porque de ahí podemos sacar cosas buenas para adelante y eso nos va a servir muchísimo”, comentó la joven de 17 años.