Planificación de la restauración en Túnez
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Como parte del componente regional mediterráneo del proyecto “El Acuerdo de París en acción: ampliar la restauración de bosques y paisajes para cumplir con las contribuciones determinadas a nivel nacional”, financiado por la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Ministerio Federal alemán de Economía y Protección del Clima (BMWK), la Dirección General Forestal (DGF) de Túnez solicitó la asistencia técnica del Mecanismo de Restauración de Bosques y Paisajes (FLRM) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a fin de preparar un proyecto de restauración de un bosque degradado de pino carrasco en la Gobernación de Kasserine (situada en el centro-oeste del país), una intervención que formará parte del próximo Programa Integrado de Restauración de los Ecosistemas en el marco del octavo ciclo de financiación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM8).
El bosque de Kasserine alberga la población de pinos carrascos más meridional de Túnez, que constituye una fuente de ingresos para las 70 000 personas que se dedican a la gestión del pastoreo o a la recolección de piñones, piñas y plantas medicinales. Según el segundo inventario nacional forestal y pastoral, los ecosistemas de pino carrasco abarcan una superficie de 133 000 hectáreas (ha) y almacenan 95 000 toneladas de CO2 al año. En los últimos años, la región de Kasserine ha sufrido largos periodos de sequías y escasez de agua, además de incendios que han destruido 25 226 ha de bosques entre 2015 y 2021, afectando a 13 417 ha solo en 2021.
Los efectos del cambio climático, sumados a los incendios recurrentes y a la falta de una gestión forestal proactiva, han afectado a la capacidad de adaptación y a la resiliencia de los ecosistemas, lo que ha empeorado la degradación de los bosques de pino carrasco y ha aumentado la proliferación de plagas como el escarabajo descortezador del pino. En marzo de 2022, se calculó que esta plaga había afectado a 25 000 ha de bosques de pino carrasco en Kasserine, con tasas de muerte regresiva de entre el 20 y el 80% en zonas del norte y sur del país. No hay productos químicos o insecticidas específicos para controlar los ataques del escarabajo descortezador, por lo que la única solución es implementar medidas de gestión forestal. Algunas de estas medidas son monitorear las condiciones forestales para identificar los primeros síntomas de los ataques (partes de la copa del árbol secas o presencia de agujeros en la corteza), poner trampas para capturar ejemplares de hembras adultas y alertar al servicio forestal para que puedan intervenir rápidamente con prácticas silvícolas.
El equipo del FLRM, los expertos de la FAO en Túnez y la DGF están colaborando para preparar dos propuestas de proyectos. La primera tratará de conseguir fondos para intervenir rápidamente y ofrecer apoyo, por una parte, a la población afectada por las pérdidas de ingresos debidas a la muerte regresiva y, por otra parte, a la DGF para la planificación y la implementación de medidas estratégicas fitosanitarias de talas de árboles para frenar la propagación de la plaga. La segunda propuesta de proyecto se centrará en los resultados a largo plazo y tendrá como objetivo elaborar un plan de restauración con un enfoque participativo e integrado para ayudar a los actores involucrados a nivel local a gestionar situaciones similares en el futuro. Ambos proyectos ayudarán a Túnez a preparar un plan para afrontar el impacto del cambio climático y desarrollar herramientas administrativas para adaptarse a los fenómenos meteorológicos extremos y abordar la necesidad de restaurar las tierras degradadas El enfoque integrado destacará la importancia de intervenir en los paisajes tratando los ecosistemas forestales como parte de un sistema más complejo, teniendo en cuenta los vínculos entre las prácticas agrícolas, el pastoreo y el desarrollo de las cadenas de valor de los productos forestales no maderables. Será esencial involucrar a las comunidades locales para asegurar y mejorar el mantenimiento, la gestión y la conservación de los recursos naturales.
Giovanni Di Matteo y Valentina Garavaglia
