Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) Centroamérica

Género y Seguridad Alimentaria Nutricional

30/04/2015

Tegucigalpa, Honduras, Abril de 2015.-  El Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) en Honduras implementa con alta prioridad acciones orientadas a la incorporación del enfoque de género desde la perspectiva de la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN).

Ese enfoque se realiza bajo un esquema transversal, y se trata de llevar la igualdad en la relación hombre –mujer, como parte de una estrategia de participación en las acciones de producción, generación de ingresos, trato igualitario en el acceso a recursos y servicios provenientes del programa y la participación en las instancias de organización social.

El PESA trabaja en Honduras desde el año 2000 y surge como un compromiso de Estado asumido en la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996 y posteriormente ratificado en la Declaración del Milenio de 2000. Se articula en el marco de políticas del Programa Nacional de Desarrollo Rural Sostenible (PRONADERS), con la asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores, Comercio y Desarrollo de Canadá (MAECD Canadá).

Estrategia para abordar la equidad de género

A través de la formación y fortalecimiento de capacidades, que parte de la integración de equipos de facilitación y extensión, se trabaja en la transversalización del enfoque de género en los distintos componentes del programa (Disponibilidad; Acceso; Nutrición y Alimentación; y Fortalecimiento Institucional) en tres espacios principales: familiar - doméstico; organizativo - empresarial; y  comunitario – municipal).

“Ese fortalecimiento de capacidades se realiza en los equipos técnicos, población meta y facilitadores/as  comunitarios con el fin de abordar el tema de equidad”, informó Alcidia Portillo, encargada de Género en el PESA, y agregó que “también se realizan intercambios de experiencias, entrega de herramientas metodológicas y material didáctico auxiliar, desarrollo de experiencias piloto, investigación y sistematización de experiencias exitosas”. 

Principales resultados y avances

En la actualidad, un total de 32 Programas Municipales de Seguridad Alimentaria (PROMUSAN), que funcionan bajo la modalidad de Cartas de Acuerdo entre la FAO y las Corporaciones Municipales, incluyen actividades y recursos para transversalizar el enfoque de género. Igualmente, 18 municipalidades más, atendidas por el PESA, hacen lo mismo aún sin la firma de una carta de entendimiento.

Según los registros del PESA, en esos municipios las Oficinas Municipales de la Mujer (OMM) tienen mayor visibilización y han sido incorporadas a los equipos técnicos municipales con recursos para desarrollar las actividades contempladas en los planes de acción de los programas. Es importante informar que el 70 por ciento de los integrantes de los equipos técnicos municipales han sido sensibilizados en equidad de género y disponen de herramientas metodológicas para incorporar el enfoque en los PROMUSAN.

Asimismo, se trabaja con las cajas rurales de ahorro y crédito con el fin de lograr poco a poco igualdad de oportunidades y hoy en día el 33 por ciento de la membresía de las cajas rurales atendidas por el PESA son mujeres, 32 por ciento desempeñan cargos de dirección. Los reglamentos internos de cajas rurales de primero y segundo grado, atendidas por el PESA, incorporan cuotas diferenciadas para la participación y acceso a servicios. Una de las contribuciones del proyecto a nivel nacional es que la Política Nacional de Cajas de Ahorro y Crédito, aprobada en 2014, incluye consideraciones de género.

De igual forma, Portillo compartió que el PESA se empeña en identificar tecnologías apropiadas y buenas prácticas que facilitan la participación de las mujeres en la actividad productiva vinculada a la Seguridad Alimentaria y Nutricional a la par de los procesos de capacitación, los registros indican que el 65 por ciento de las y los facilitadores comunitarios formados por el programa son mujeres. Esto ha llevado a un incremento progresivo de la participación de padres de familia en actividades de prevención de desnutrición, educación alimentaria nutricional y saneamiento básico.

Principales retos enfrentados

En un país donde la inseguridad alimentaria y nutricional afecta a 72 de cada 100 personas, siendo mayor la proporción en las zonas rurales, y la desnutrición crónica afecta al 22,6 por ciento de los niños menores de cinco años, los retos de un programa de SAN son muchos. A nivel municipal, se debe asegurar la sostenibilidad de  iniciativas para proteger los derechos de las mujeres vinculados a la SAN, en el marco de los PROMUSAN.

Por otro lado, se debe incorporar la participación cualitativa de las mujeres en la normativa que regula la formación y funcionamiento de las cajas rurales de primer y segundo grado y consolidar las iniciativas microempresariales y de pequeños negocios dirigidas por mujeres.

Otro de los retos es completar y actualizar la caja de herramientas de Género y SAN, en función del nivel educativo y experiencia de los segmentos a los que están destinadas e Incrementar la participación de la población masculina del proyecto en actividades relacionadas con la SAN que tradicionalmente se consideran femeninas, entre ellas  la atención de la  alimentación y nutrición, salud y  educación de sus hijos e hijas.

Resultados finales esperados :

Efecto final del proyecto: Mejorada la Seguridad Alimentaria y Nutricional de las familias más vulnerables en los municipios más pobres de Honduras.

Indicador del efecto final: Desnutrición global y crónica en menores de cinco años  en la zona de intervención.

Metas e Indicadores:

  • La mitad de las familias apoyadas por el proyecto han ampliado sus fuentes de ingresos, y de éstas, al menos la mitad de las actividades son conducidas por mujeres.
  • 5.000 productores/as capacitados en gestión empresarial y financiera, directamente o por aliados estratégicos, 50% son mujeres.
  • 160  pequeños negocios con equipamiento (50% son de mujeres).
  • Personal de salud con capacidades fortalecidas para promover buenas prácticas de alimentación de niños, incluyendo la capacitación en temas de género.
  • Municipalidades incorporan la SAN con enfoque de género en los planes de desarrollo municioal, planes de inversión y planes operativos anuales.
  • Incorporación de la SAN y enfoque de género en la actividad de extensión.

Duración del proyecto: Cinco años: 2011 -2015.

Lugares donde se ejecuta (departamentos): Francisco Morazán, Yoro, Santa Bárbara, Intibucá, Lempira, La Paz, Valle y Choluteca.

Población beneficiaria: 26.948  familias; el 38% de sus integrantes son mujeres y 62% son hombres.

 

Contacto:

Alcidia Portillo, Especialista en Género PESA Honduras

Tel:  (504) 22353331 E-mail: [email protected]